Jueves 17 de Marzo de 2022
Las pericias oficiales realizadas por el laboratorio químico de la Policía Federal sobre la cocaína que a principios de febrero dejó a ocho personas internadas en Rosario, dos de ellas en grave estado, determinaron que la misma no estaba adulterada. El informe descarta así que se haya tratado de la misma sustancia que en el conurbano bonaerense le provocó la muerte a 24 personas.
El informe llegó en las últimas horas a los despachos de los funcionarios judiciales del Tribunal Federal Nº 1 de Rosario y cierra una historia que comenzó a escribirse el 6 de febrero, cuando pacientes con claros signos de intoxicación por sustancias estupefacientes empezaron a llegar a la guardia del Hospital Roque Sáenz Peña y encendieron todas las alarmas.
Es que días antes se había desatado una masiva intoxicación por cocaína adulterada en el conurbano bonaerense que derivó en 24 muertes y más de 80 intoxicados graves. ¿La causa? La presencia en la sustancia de carfentanilo, un poderoso opioide que generó los múltiples decesos.
Cuando días después los pacientes empezaron a llegar al efector de la zona sur de Rosario y dos de ellos hicieron paros cardiorrespiratorios, todas las alarmas se encendieron.
Los propios afectados refirieron haber comprado la sustancia en la zona del barrio La Granada, en domicilios donde se produjeron allanamientos y se secuestraron bochas de cocaína.
Además, les entregaron a los pesquisas vestigios de las bolsas que ellos habían aspirado para que también se peritaran.
Fuentes del juzgado federal consultadas por La Capital detallaron ayer que ambas muestras, el material secuestrado en los allanamientos y el aportado por los intoxicados, se mandó a peritar a la ciudad de Buenos Aires por expresa solicitud de la Fiscalía Federal, más precisamente al laboratorio químico de la Policía Federal Argentina, y el resultado llegó a los despachos en las últimas horas.
Allí se destaca que en ambas muestras lo que se detectó fue cocaína y no se halló ningún otro elemento de corte ni opioides como el tan temido carfentanilo, una sustancia más potente que el fentanilo y que suele ser utilizado para dopar animales grandes como elefantes o caballos.
Combinación
Conocido este resultado, la pregunta fue espontánea: ¿qué fue entonces lo que provocó que en Rosario llegaran el mismo día a un hospital personas muy intoxicadas y dos de ellas hicieran paros cardiorrespiratorios?
Para Lorena Botta, directora del Hospital Roque Sáenz Peña, el efector donde ese caluroso domingo 6 de febrero arribaron los pacientes más graves, la causa habría que buscarla en la combinación de sustancias.
“No es habitual que un paciente intoxicado con cocaína ingrese con un paro, ya que la cocaína genera excitación. La causa del paro cardiorrespiratorio generalmente está vinculada a la utilización de opiáceos”, detalló.
La médica recordó además que “los cuatro pacientes que ingresaron al Sáenz Peña refirieron haber estado juntos y haber consumido una mezcla de cocaína y clonazepam. Es esa mezcla de fármacos con la cocaína la que produce la depresión y conduce al paro”, detalló.
Si bien estos informes preliminares descartan que lo sucedido en Rosario haya sido producido por la misma sustancia adulterada que provocó las muertes en el conurbano bonaerense días antes, la proximidad de los casos había puesto en alerta a las autoridades tanto sanitarias como judiciales de la ciudad.
Había indicios que descartaban que la sustancia que había provocado los decesos hubiese desembarcado en Rosario, y el más claro era que los intoxicados no habían llegado a una decena contra el centenar de los que habían abarrotado las guardias hospitalarias en la provincia de Buenos Aires.
Los casos que se habían dado en Rosario fueron los de tres varones y una mujer de entre 22 y 41 años. De ellos, los más complicados en su estado de salud, fueron los dos varones, de 41 y 26 años, quienes presentaron deterioro del sensorio y depresión respiratoria.
A ambos se los había colocado en asistencia respiratoria mecánica y se los derivó a efectores de mayor complejidad para poder atender sus cuadros.
Ahora, casi un mes y medio después de aquel episodio, la pericia oficial descartó una adulteración de la cocaína que se consumió en Rosario.