Las historias de Robin, Gretel, Zeus y otros cien perros que buscan un hogar
Cada semana, el centro de adopción del Instituto Municipal de Salud Animal recibe entre dos o tres animales. Los proteccionistas advierten que tras la pandemia creció el abandono

Martes 02 de Mayo de 2023

Robin tiene un ladrido agudo que poco dice de su apariencia. Es puro músculo, con algún pitbull entre sus ancestros. Está parado en dos patas, asomando su cabeza maciza por la ventana del canil que ocupa en uno de los pabellones del centro de adopción del Instituto Municipal de Salud Animal (Imusa). Llegó hasta allí después de que un operativo de la sección ecológica irrumpiera en una de las tantas peleas de perros que se organizan en los barrios de la ciudad. En el predio de Juan Pablo II 2250 bis vive un centenar de perros en condiciones de ser adoptados. Y si bien la cifra es variable, cada semana ingresan entre dos y tres animales más. Algunos por encontrarse sueltos en la calle, otros por haber sufrido un accidente; todos víctimas de maltrato o abandono.

Este año, el instituto implementó un nuevo sistema de adopción de animales de compañía, a través de WhatsApp, para facilitar la búsqueda de personas que estén en condiciones de convivir con una mascota y ahora lanzó un registro de postulantes a adopción que se pueden anotar en el sitio oficial del municipio, rosario.gob.ar. El objetivo es reducir el tiempo que los perros pasan en el centro de adopción: actualmente son entre cinco y seis meses. "No es una tarea fácil. No todos los perros ni las familias son iguales. Tenemos que encontrar que los animales sean compatibles con las personas que los van a recibir", explica Germán Miele, a cargo del área de adopciones del instituto municipal.

El abandono de animales de compañía es una realidad en la mayoría de las localidades del país. Durante la pandemia, instituciones proteccionistas de la ciudad advirtieron que aumentaron los abandonos de animales de compañía, muchas veces perros de raza grande o viejos. Un fenómeno justificado, en parte, por las dificultades económicas relacionadas con el período de aislamiento y los gastos que implica mantener una mascota. Por entonces, desde la ONG Protectora Rosario estimaron que existen unas 50 mil animales domésticos en situación de calle.

El director del Imusa, Daniel Rinaldi, asegura que no hay datos fidedignos sobre la cantidad de perros y gatos que habitan la calle. Además, aclara que muchos de los animales que están en la calle tienen, bien o mal, alguien de quien dependen que les permite un acceso irrestricto al espacio público. Más allá de los números, destaca que la existencia de perros y gatos sin los cuidados adecuados es un problema: se vulneran los derechos del animal, generan conflictos de convivencia entre vecinos y representan un riesgo para la salud de la población, ya que aumenta las posibilidades de contagio de enfermedades zoonóticas.

Si bien los números cambian según la época del año, en promedio el centro de adopción del Imusa recibe entre uno o dos animales en custodia cada semana. A fin de año, apunta Rinaldi, el número de mascotas que se admiten es similar al de los que logran ubicar en adopción. En el 2019, primer año de funcionamiento del centro de la colectora de avenida Circunvalación, ingresaron unos 340 animales y otros 358 consiguieron dueños. Todos son perros, la adopción de gatos sigue otro circuito.

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Historias en cuatro patas

El pabellón D, donde Robin ladra y reclama cariño, es la puerta de ingreso al centro de adopción. Allí los animales permanecen en observación unos 20 días para que el personal pueda ver su carácter. Después ingresan al circuito de adopción o de tránsito en guarda. Todos están esterilizados, vacunados contra la rabia y con la quíntuple (que previene parvovirus, moquillo, hepatitis y parainfluenza).

Quique Spotorno, uno de los empleados del centro, conoce de memoria la historia de cada uno de los perros que viven allí. El hombre asegura que puede hablar con ellos y, viéndolo caminar entre los caniles, nadie se atrevería a contradecirlo. Cuenta que a Robin lo usaban para pelear, pero no es un perro belicoso. "No hay perros agresivos, depende siempre de cómo los crias", afirma.

Los animales empezaron a llegar al centro de adopción a fin de 2021. Es un predio verde de unos 8 mil metros cuadrados levantado sobre un terreno que el municipio utilizaba como escombrera. Allí se construyeron cinco pabellones, cada uno con capacidad para 24 caniles, con un espacio bajo techo y un pequeño patio exterior. Además, cuenta con un consultorio veterinario para la atención de canes alojados y un gran área recreativa abierta donde se plantaron árboles nativos, una promesa de sombra. El lugar está habilitado por el Colegio de Veterinarios.

Todos los animales alojados tienen nombre, algunos suman más de uno, según quién los bautice. Una pareja de sharpei rescatada del bario Las Flores por proteccionistas con una piodermia (infección en la piel) aguda recibió el nombre de Hansel y Gretel, como los protagonistas del cuento de los hermanos Grimm. A Zeus, un perro grandote de pelaje color negro, lo salvaron los trabajadores del Imusa. Estaba atado con una cadena a las vías del tren. "Nos avisó un vecino y fuimos a buscarlo. Era malísimo, no nos podíamos acercar", recuerda Spotorno mientras acaricia la cabeza del animal y afirma que "con paciencia y amor, todo se puede".

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Nueva casa

En Rosario no existen estudios que identifiquen las causas de abandono de animales. En las conversaciones entre veterinarios, las dificultades económicas aparecen como un motivo frecuente, la falta de educación y respeto por los derechos del animal, también. Otros suman el desconocimiento de las características de una raza (hay familias que llevan a vivir a lugares muy pequeños a animales de gran porte o que necesitan espacio para hacer ejercicio, ejemplifican) o la falta de cuidados adecuados, como por ejemplo, la esterilización para evitar camadas indeseadas.

Todos los animales del centro de adopción del Imusa están en condiciones de ser recibidos en un hogar. No todos pueden estar con el mismo dueño. "Hay animales que pueden convivir con niños, otros que necesitan espacios más grandes y dueños mayores", explica Miele. Para esto, el instituto habilitó una línea de WhatsApp (el 341-578-1449) que funciona, de lunes a viernes, de 7 a 13.

.Allí se brinda información sobre el trámite y un cuestionario online para conocer las características de quienes buscan una mascota. Y ahora el Imusa también abrió un registro de postulantes a adopción de mascotas que se pueden anotar ingresando en el portal oficial www.rosario.gob.ar.

Las redes sociales del instituto sirven para difundir las características de los animales en adopción y también para mostrar a aquellas familias que los reciben en su casa. Robin, Hansel, Gretel, Zeus y muchos otros más aún esperan su turno.