Pandemia

Las estrategias para salvar a los enfermos de Covid hospitalizados

Suero equino, plasma y medicamentos convencionales en la lista de opciones. Las terapéuticas dependen de cada efector

Domingo 23 de Mayo de 2021

No hay un único criterio. Al no existir un tratamiento aprobado y específico para pacientes con Covid, sanatorios y hospitales santafesinos echan mano a diferentes recursos. Después de un año y dos meses de pandemia en la Argentina la experiencia que fueron acumulando los equipos de salud les permite tomar mejores decisiones, sin embargo, el sistema, que está al límite de sus posibilidades, complejiza las cosas.

  De hecho, aunque los pacientes son más jóvenes que durante la primera ola, la mortalidad no desciende demasiado.

  En Santa Fe, en sanatorios y hospitales, se maneja a los pacientes de diversas maneras. En general se recurre a los medicamentos convencionales: corticoides, anticoagulantes, antibióticos (cuando se sospecha de una posible sobreinfección) mientras se suman, en algunas instituciones, nuevas modalidades de ventilación como el uso de los cascos (helmet) y las cánulas nasales de oxígeno de alto flujo.

  Pocos recurren por ahora al suero equino (un descubrimiento argentino que sí se utiliza en otras provincias y tiene el aval de la Anmat) y al plasma de convalecientes que demostró cierta efectividad en casos puntuales y que se enmarca en un ensayo clínico.

  En dos entidades médicas de la ciudad (una pública y otra privada), también en el contexto de una investigación multicéntrica, ofrecen a los pacientes el remdesivir, un medicamento antiviral que también combinan con inmunomoduladores y que por ahora no está aprobado en el país pero sí por la FDA (Estados Unidos).

Una opción que sigue en pie   

Cuando el Covid empezó a hacer estragos el año pasado entre los contagiados (alrededor del 15% necesita ser ingresado a una institución médica) el plasma de convalecientes, es decir, una parte de la sangre de quienes se recuperaron de la enfermedad que puede ser transfundida a otros para que generen anticuerpos, apareció como una opción sumamente prometedora.

  Santa Fe fue pionera en este camino, respaldada en parte por el descubrimiento que desarrolló en esta zona para pacientes con fiebre hemorrágica el médico Julio Maiztegui. Su experiencia fue adaptada al nuevo coronavirus. Fue enorme la esperanza depositada en esta alternativa terapéutica, que siempre se desarrolló en el marco de un ensayo clínico (la Anmat la aprobó como investigación).

Pero dos estudios realizados en la Argentina demostraron que solo era eficaz en casos puntuales y las condiciones para suministrarlo se fueron modificando, explicó la hemoterapista Andrea Acosta, del Cudaio, organismo que nuclea la distribución de esta terapia en la provincia. Como se puede utilizar siempre en el marco del ensayo clínico, el paciente debe autorizar su uso y lo hace como voluntario.

  “Nosotros seguimos registrando donantes y haciendo extracciones. Ahora sabemos que necesitamos que quien dona tenga títulos más altos de anticuerpos que los requeridos al principio, para eso, primero les hacemos una extracción de sangre. La donación debe hacerse a los 28 días del alta por Covid y quienes deseen donar tienen que registrarse en la página del Cudaio”, explicó la profesional.

  En la provincia se realizan alrededor de 20 transfusiones diarias de plasma, tanto en el sector público como privado, dependiendo de la convicción que el equipo tratante tenga sobre las posibilidades de esta alternativa.

  “En este momento, después de dos grandes estudios que se realizaron se consensuó con las asociaciones de terapia e infectología que se transfiera plasma de convaleciente a personas con tres días de evolución de la enfermedad, que no tengan compromiso pulmonar severo y que sean mayores de 65 años”, detalló Acosta.

  De todos modos, comentó que en Santa Fe, puntualmente, el tema de la edad es más flexible que en otras provincias: “Si alguien menor a 65 años decide utilizarlo con el aval de sus médicos lo autorizamos. Queremos que la población sepa que quien lo necesita lo va a tener”.

  La hematóloga comentó que la semana pasada, por ejemplo, se usó el plasma en un paciente de Gobernador Crespo, de 60 años, que contrajo la enfermedad y que había decidido no vacunarse. Esa persona no estaba internada ya que cursaba con síntomas de leves a moderados.

  En hospitales de Santa Fe capital, en Venado Tuerto, y en el Heca, en Rosario, hay más demanda de plasma que en otros lugares del territorio provincial.

El suero hiperinmune   

El viernes, el equipo de investigadores de Inmunova, la compañía de biotecnología argentina que desarrolló el suero equino para ser utilizado en pacientes con Covid, anunció que su suero hiperinmune (conocido como suero equino) demostró en pruebas de laboratorio que tiene capacidad de neutralizar la variantes de Manaos y la Británica, que pueden generar cuadros más severos de Covid y que están circulando en Santa Fe, por ejemplo.

  “En ambos casos, la capacidad neutralizante fue mayor a 20.000, un valor 100 veces superior al promedio observado en plasma de pacientes convalecientes y de personas que han sido vacunadas”, señalaron desde Inmunova.

  La Capital habló con el científico Fernando Goldbaum, socio fundador, director científico de la compañía e investigador superior del Conicet, quien confirmó que por el momento la utilización de este medicamento biológico no está extendida en la provincia, a diferencia de lo que ocurre en otros sitios del país.

En Rosario no se aplica   

“Según nuestros registros fueron tratados hasta ahora ocho pacientes en el Hospital Cullen de Santa Fe, nueve en el Ferré (de Rafaela) y tres pacientes en el Modular de Granadero Baigorria”, señaló.

  El suero equino, del que la provincia adquirió unas 100 unidades, ya su usó con 4.000 pacientes en la Argentina: el mayor número es en Buenos Aires, Corrientes, San Luis y Córdoba.

  Sobre por qué es escasa la demanda en Santa Fe, Goldbaum dijo: “No tenemos una respuesta puntual, entendemos que se trata de una terapéutica nueva, pero también contamos con el respaldo de que fue autorizada por la Anmat, que hay una guía del Ministerio de Salud para que sea usado en condiciones particulares y que existe una experiencia de 4.000 pacientes donde hemos visto resultados (hay información publicada sobre 2.500) que muestran mejoras clínicas significativas en tres aspectos: mortalidad, ingreso a terapia y necesidad de asistencia mecánica respiratoria. Además, este suero muestra un excelente perfil de seguridad”.

  “La información que hemos recabado es en personas de 18 a 79 años, pacientes previamente sanos, otros con comorbilidades, y los resultados hasta el momento son alentadores. En la medida que la población médica y la población general tengan confianza creemos que la demanda será cada vez mayor y más en un momento tan crítico”, dijo el científico.

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