Lunes 11 de Febrero de 2008
Por Laura Vilche / La Capital
Estudiar en una universidad privada no es nada barato, pero seduce. No sólo a los alumnos de
Rosario, sino también de otras provincias y hasta de países vecinos. Las cinco universidades
privadas de la ciudad reúnen a más de 3 mil aspirantes al ingreso a una carrera de grado. Los
estudiantes pagan por mes cuotas de más de 400 pesos y un importe igual por la inscripción, lo que
implica un incremento de un 20 por ciento con respecto al año pasado. Y lejos de disminuir, las
inscripciones van de parabienes. Es más, el mercado académico sigue en expansión, a tal punto que
se abrió la cuarta facultad de derecho, un hecho que critica duramente el presidente del Colegio de
Abogados (ver página 4).
Son cinco las unidades académicas privadas en Rosario. La Universidad
Católica Argentina (UCA) con tres facultades en la ciudad, la Austral, la Universidad Abierta
Interamericana (UAI), la del Centro Educativo Latinoamericano (Ucel) —que ahora ofrecerá
también la posibilidad de estudiar abogacía— y la de Concepción del Uruguay (la única que al
ser consultada más de una vez por La Capital no brindó datos).
“Desde 1942, excelencia en educación. Bienvenidos a la Universidad
Abierta Interamericana, con 24 carreras de grado y más de 100 cursos de extensión y
posgrado”. Esta grabación es la que se escucha al llamar telefónicamente a la UAI. El
delegado regional, Carlos Cloppet, es quien augura un buen nivel de inscripción para este año.
“Ya tenemos 800 aspirantes”, dice e infiere que alcanzarán la cifra promedio anual de
1.400 ingresantes, tanto de Rosario como de localidades vecinas. “Hasta jóvenes de San
Nicolás estudian en nuestras facultades”, dice Cloppet.
En la UAI se estudian las carreras clásicas (medicina, ingeniería,
arquitectura) y las más nuevas (diseño gráfico y kinesiología). Pero la vedete, por su nivel de
inscriptos, es derecho. La UAI tiene 5 localizaciones (sedes) en la ciudad y otras 9 en Buenos
Aires.
Cursar una carrera cuesta un promedio de 400 pesos mensuales
(inscripción y 10 cuotas en el año). “La más cara es Medicina”, aclara el docente antes
de agregar que “el aumento de este año (de un 20 por ciento promedio) se fijó en noviembre de
2007 y lo sostendremos. También ofrecemos becas”.
Una biblioteca más. Los tres decanos que describen el panorama de la UCA hacen eje en su
oferta educativa, pero se entusiasman particularmente con lo que la universidad prepara inaugurar
para su comunidad y toda la ciudad a me diados de año.
La UCA prevé abrir una biblioteca con alto nivel tecnológico en la nueva
sede de Pellegrini al 3300, el lugar donde se planea concentrar las tres facultades y abrir el
campus. El primero en confirmarlo es el decano de Derecho y Ciencias Sociales, Guillermo Peyrano,
actual anfitrión de la nueva sede, quien asegura que el crecimiento de la facultad fue
ininterrumpido desde la apertura del flamante edificio en 2000.
Peyrano descuenta que este año tendrán unos 360 alumnos, que pagarán
once cuotas y una matrícula de 420 pesos cada mes, “tras dos años de no haber aplicado ningún
aumento”.
El decano de Ciencias Económicas, Ricardo Paris, dice que favorecidos
por un peso más barato que el real, con sorpresa se vienen inscribiendo en su unidad académica de
Zeballos 668, muchos estudiantes de Brasil. También de Perú y Centroamérica.
Ya hay 180 anotados en total, así que llegar a los 220 inscriptos del
año pasado (la mitad de Rosario y la mitad del interior), “será cuestión de días”.
Paris aclara tanto su facultad como las otras dos de la UCA en Rosario
(el rectorado está en la ciduad de Buenos Aires) tienen ingreso abierto para alumnos de todos los
credos más allá que se dicten las asignaturas de filosofía y teología en las diferentes unidades
académicas.
En Ingeniería y Química arrancó la inscripción en noviembre. “Ya contamos con 200
aspirantes, 20 por ciento más de lo previsto”, dice la decana, Susana Gorziglia. Las carreras
en auge son tecnología de los alimentos e ingeniería ambiental. “Una carrera que crece a tono
con la conciencia ambiental”, dice la docente. No obstante, la clásica ingeniería industrial
tiene la mayor demanda. En esta facultad se abonan once cuotas de 440 pesos.
Cara pero personalizada. Sorprende conocer que los 120 alumnos que se inscribirán este año en
la Universidad Austral (Paraguay 1950) pagarán 12 cuotas de 690 pesos mensuales (un 17 por ciento
más que el año pasado). Pero la gerenta de promoción y admisión, Ileana Berlincourt, dice
inmediatamente cuáles son los “diferenciales” que dan cuenta de ese precio.
“Acá la educación es personalizada, tenemos un docente cada 9
alumnos, muchos profesores full time, excelentes instalaciones, pasantías que prácticamente
garantizan la salida laboral para todos los alumnos; tenemos convenios con universidades del
exterior, España, Francia, Estados Unidos, donde los chicos estudian un cuatrimestre y garantizamos
un alto nivel de inglés a los egresados, más allá de los conocimientos con los que hayan
venido”, sostiene Berlincourt.
En la Austral se cursan ciencias empresariales y contador público (el
resto de las carreras tiene sede en Buenos Aires). Los alumnos llegan a Rosario desde Tucumán,
también Bolivia, Paraguay y El Salvador. Los hay católicos, y también de otras religiones, los que
en caso de elegir que se los exima de estudiar teología deben presentar un trabajo monográfico
sobre su credo.
Berlincourt agrega otras ventajas que ofrece la Austral. “Los
alumnos cuentan con tutores que los orientan a lo largo de su carrera académica y se ofrecen becas
cada año: una al 100 por ciento y cuatro que cubren el 75% de la cuota. Se dan previo examen de
mérito académico”, remarca.