Largaron las cenas solidarias para personas en situación de calle
Seis organizaciones sociales las realizan todos los miércoles, en el Mercado del Patio. Anoche asistieron más de 100 comensales.

Jueves 05 de Marzo de 2020

Música, choripanes y hasta peluquería hubo anoche, en la primera cena del año para personas en situación de calle, puesta en marcha por seis organizaciones solidarias de la ciudad.

Más de 100 personas que viven en la calle o que ocasionalmente están en una pensión, y tienen trabajos temporales, asistieron ayer a la Mesa Solidaria, una iniciativa a través de la que voluntarios juntan la comida, la preparan y la sirven a quienes no tienen un techo. La invitación es para todos los miércoles, de 20 a 22, en el Mercado del Patio.

En el sector de Córdoba, entre pasaje Gould y Cafferata, se colocaron los tablones y las sillas que recibieron a unas 100 personas. Muchas se acercaron temprano para cenar y a compartir el momento con voluntarios. Muchos comensales ya conocían la iniciativa, porque habían participado el año pasado.

Es que en septiembre de 2019, los voluntarios que colaboraron en los refugios de invierno, decidieron seguir reuniéndose para compartir un momento con las personas que viven en la calle o que están atravesando una circunstancia de soledad, y así surgió esta iniciativa.

David se sentó a la mesa. Tiene 27 años y de 7 a 12 es el cuidacoches de Crespo y Córdoba. Lo hace acompañado de su mujer, Nadia, y su bebé, Bautista. "Si logro juntar lo que me cuesta el hotel, dormimos ahí y si no en la Terminal de Omnibus", contó David, quien desde los 10 años vive en la calle.

"Ahora empezamos juntos —con su pareja— la escuela para adultos y queremos terminar la primaria. Y lo que más me gustaría es trabajar para pagar un alquiler y no estar viviendo así con mi hijo de 4 meses", confesó el joven que ayer esperaba un choripán.

Cristian es otro de los que ayer participó de la cena. El trabaja tres días por semana en una panadería y puede pagar una pensión, pero está solo y quisiera trabajar todos los días.

Cecilia circulaba por las mesas. Es una joven mamá que se sumó a los voluntarios de Rosario Solidaria para colaborar en esta iniciativa. "Quería ayudar a la gente", contó la mujer que anoche dejó a sus dos hijos al cuidado del papá.

Por su parte, integrantes de la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación, regional 8, cortaban tomates y asaban los chorizos que se sirvieron en la cena.

"Con el aporte de todos los afiliados al sindicato compramos la comida para esta noche", señaló Juan Murray, quien el año pasado ya participó de la cena. "Es un momento feliz, donde podemos compartir", acotó. Una de las que también cocinaba era una abogada de 58 años, quien se sumó a la idea para "salir de mi zona de confort y poder dar una mano", destacó. El grupo del sindicato ya se comprometió para cocinar una vez al mes.

Mientras ellos preparaban los panes y los chorizos, se acercó Jorge, un hombre que vive en la calle y quería dar una mano. "Hoy vine a ayudar", expresó quien ya participó el año pasado en esta cena.

En las mesas los invitados dialogaban entre ellos y con los voluntarios. En esas conversaciones se desmoronaron prejuicios, y sobre todo se abrieron corazones para conocer otras historias.

"Es una experiencia espectacular", reconoció Jorgelina de la Torre, de Rosario Solidaria, una de las organizaciones que está realizando la actividad, junto con el Movimiento Solidario Rosario, Haciendo Lío, Manos Solidarias, Integrarte y el Movimiento de Acción Solidaria.

Daiana, de Manos Solidarias, también se acercó a ayudar. "Con muy poquito se hace mucho", dijo sonriente.

Anoche, además de la cena hubo peluqueros que ofrecieron cortes a los comensales. Una de ellas era Elizabeth Ruiz Díaz, quien tiene un emprendimiento de belleza y dedica parte de su tiempo al voluntariado.

Las ONGs esperan donaciones de alimentos para continuar con esta tarea, que se realizará cada miércoles.