Viernes 19 de Mayo de 2023
Las seis escuelas de barrio La Cerámica (tres primarias y tres secundarias), en la zona noroeste, tuvieron esta semana muchas actividades suspendidas a raíz de la ola de violencia que viene castigando a ese sector de la ciudad. Un enclave que es escenario de rumores, amenazas e intimidaciones desde el fin de semana pasado. Así lo admitieron las autoridades del Ministerio de Educación.
El responsable de la Regional VI de Educación, Osvaldo Biagiotti, señaló que "la situación ha sido muy difícil en todas las escuelas de la zona: en La Cerámica, Rucci, Parquefield, El Churrasco y también un poco más al sur".
El funcionario explicó que los establecimientos se vieron "afectados por rumores, audios, mensajes de WhatsApp con amenazas, intimidaciones y advertencias de que las bandas narcocriminales tienen la calle ganada y van a hacer lo que quieran".
Las docentes admiten que las escuelas cerradas generan mucha angustia. "Nosotros tenemos a los chicos seis horas en la escuela porque sabemos que lo mejor es que estén acá, pero hay que encontrar una solución para sacar adelante esta situación de tanta complejidad social", dijo Carolina Jeandrevin, quien tiene a su cargo los casi 500 alumnos de la Escuela Nº1254 Tomás Espora.
En esa escuela, que ya había sufrido intimidaciones este año, no tuvieron este miércoles una tarde fácil. De acuerdo al relato de la directora, en medio de las actividades y mientras los chicos todavía estaban en la escuela, en el horario de la merienda, una persona se asomó por una ventana, dijo que había sido amenazado y que él sólo era un mensajero, y planteó que había uno de los chicos que debía irse del colegio.
"No hubo exhibición de arma, ni explosión ni ninguna situación de violencia", señaló, pero aclaró que se se trató de una clara intimidación. Inmediatamente, tras una comunicación con una supervisora, activó los protocolos con la comisaría del barrio para retirar al niño de la escuela "sano y salvo junto con su familia".
La docente explicó que "se trabaja conjuntamente con la seccional, al igual que con el centro de salud y el centro de convivencia barrial".
La situación no pudo evitar la angustia del resto de los chicos, que también con mayores medidas de resguardo que de costumbre fueron retirados por los adultos responsables.
"Estamos convencidos de que no es un problema con la escuela, sino que estamos inmersos en un problema social extremadamente complejo", señaló la directora, que al igual que otras escuelas de los barrios de la zona decidieron junto a la Regional VI de Educación tomarse las jornadas de este jueves y viernes para reunirse con las autoridades de Seguridad y programar el reinicio de actividades para el lunes próximo.
"Hoy fuimos a repartir los almuerzos para los alumnos y lo que vemos es que este escenario hace que el hilo se corte por lo más delgado, que son los chicos, porque una escuela cerrada son sueños que se dejan de lado. Es en la escuela donde los chicos sueñan que son mejores y donde logran cosas que afuera se les hacen mucho más difíciles", señaló Jeandrevin.
Víctimas fatales
Las víctimas de dos de los cuatro crímenes que se produjeron en la última semana eran estudiantes de dos escuelas de la zona. "Eso siempre conlleva conmoción y repercusiones en la comunidad", señaló el responsable de la Regional VI de Educación.
Se trató de los crímenes de Máximo Luján, de 13 años, y Maite Gálvez, de 14, que eran estudiantes de las escuelas Nº 1.315 y Nº 540, respectivamente.
Además de esos dos establecimientos y la Tomás Espora, donde se dio la situación de tensión durante la tarde del miércoles, Biagiotti sumó situaciones de intimidaciones y amenazas que afectaron la normalidad de las actividades en la primaria Nº 1.229; en la secundaria Nº 309 y en la Técnica Nº 683 , que comparten edificio.
"Todos estos establecimientos no han tenido en estos días una continuidad en las clases y en las actividades y no es porque no lo quieran así o porque así lo definan los directivos, sino porque en muchos casos fueron las familias las que optaron por no mandar a los chicos", explicó el funcionario.
Es más, detalló que incluso los docentes, directivos y auxiliares de la Escuela Nº1.315 decidieron que, más allá de cualquier escenario de tensión, "era fundamental sostener la asistencia alimentaria de sus alumnos". Se trata de un establecimiento que normalmente ofrece comedor de lunes a sábados.
"Vemos poca afluencia de chicos, y si bien a nadie que vaya se le cierra la puerta, porque los equipos están, las clases se vieron afectadas en algunos casos por el clima en que se vive en estos barrios y por la poca afluencia de alumnos", indicó el funcionario que recorrió en las últimas horas los edificios de la Nº 1.315 y de la secundaria Nº 540.
Una mesa con los directores
Aunque desde la Regional de Educación y muchas de estas escuelas ya vienen trabajando con los equipos territoriales, en las últimas horas las reuniones se repitieron y para este viernes está convocado un nuevo encuentro con funcionarios del área de Seguridad, que busca encauzar la situación de cara al inicio de actividades del lunes.
"Van a tener que buscar una solución", dijo la directora, convencida de que "hay que llevar paz porque poner más el cuerpo de lo que lo que hacen los equipos, docentes, asistentes escolares y asistentes de comedores, ya no se puede".
BIagiotti, en tanto, indicó que en la mesa de diálogo estarán los responsables de Educación y los funcionarios de prevención y control del Ministerio de Seguridad.
"Tenemos contacto permanente con estas áreas, pero la idea es que podamos sentarnos a la mesa con los directores de las escuelas para evaluar el estado de cosas y perfilar cómo vendrá la semana próxima a partir del lunes", detalló y remarcó que confía que a partir de entonces las escuelas de la zona "puedan ir retomando la normalidad".