La ciudad

La UTA denunció violentos ataques a colectivos cuando hay fútbol oficial

"Rompen vidrios, lunetas, roban a los pasajeros y suben arriba de los techos", describió el titular del sindicato, Manuel Cornejo. La UTA recomienda a los que no van a la cancha que eviten viajar en colectivo.

Miércoles 25 de Febrero de 2015

El gremio de los choferes (UTA) denunció que los días que juegan Central y Newell's en Rosario los colectivos que llevan hinchas a las canchas "son vandalizados" y cada vez "con mayor violencia". "Es un desastre. Rompen todas las unidades, los vidrios, las lunetas, roban a los pasajeros y algunos se suben al techo", describió Manuel Cornejo, jefe histórico del sindicato. El dirigente gremial recomendó a los usuarios "que no van a ver los partidos, que en lo posible, traten de evitar el transporte esas horas". Y admitió que una alternativa sería "cortar el servicio, aunque ya pasó y generó mucha bronca y más problemas".

Para Cornejo, las situaciones de violencia arriba de los colectivos cuando hay partidos en Arroyito o el parque Independencia "son un problema que para la UTA ya es viejo, pero no se lo soluciona y cada vez se pone más complicado".

Según el secretario general de la Unión Tranviarios Automotor, "esto pasa todos los fines de semana. Cada vez que juegan en la ciudad Central y Newell's todas las líneas que pasan por las canchas o cerca son vandalizadas".

Cornejo puso especial énfasis en remarcar que no se trata de "casos aislados o de algún colectivo agredido de la cantidad de líneas que pasan por los estadios. Es algo generalizado que afecta a casi todos los coches que circulan los días de partido y que pasan cerca" del Coloso o del Gigante.

"Los que van a la cancha —continuó— no tienen ningún problema en romper los vidrios, las lunetas de las unidades. A veces roban a los pasajeros y algunos hasta se suben arriba de los techos".

Un caso de este estilo, con desenlace fatal, ocurrió en marzo de 2013, cuando un hincha de Central que iba al Gigante se subió arriba de un interno de la línea 107 y quedó enganchado de un cable aéreo en Corrientes al 2400. El joven cayó luego al pavimento y días después falleció (ver aparte).

"La verdad es que es un desastre", señaló Cornejo. Tanto, que el gremio recomienda "a los pasajeros que no van a la cancha, que en lo posible no viajen en colectivos durante esas horas para que no los roben o agredan".

Cuando se le mencionó el titular de la UTA local que en la capital provincial se depusieron recorridos especiales los días de fútbol oficial para evitar incidentes con el resto de los usuarios, Cornejo aclaró: "En Rosario hace tiempo que también hay estos recorridos especiales para la cancha. Pero no sirven de nada, también los destrozan".

Consultado sobre la posibilidad de adoptar alguna medida de acción gremial para protestar por la situación, el jefe de la UTA sostuvo: "Habría que cortar el servicio los días que juegan los equipos de Rosario, pero eso ya se hizo en alguna oportunidad y generó una bronca muy grande con el resto de la gente que no va a la cancha".

En ese sentido el dirigente gremial advirtió que, como ocurre en otras situaciones, como cuando se rompen las unidades por falta de mantenimiento "la gente se la termina agarrando después con los choferes y termina siendo un problema para toda la ciudad".

"Lo que ocurre —siguió— es que las empresas siguen poniendo las unidades en las calles los días de fútbol. Son los empresarios quienes deben hacerse responsables. A nosotros no nos queda otra que seguir trabajando como si no pasara nada, hasta que agredan a uno de los nuestros. Ahí paramos el transporte como lo hicimos siempre".

Respecto a la postura del municipio y la provincia, Cornejo señaló: "Hemos hablado en muchas oportunidades con la Municipalidad y con las autoridades policiales. Acá nadie se puede hacer el distraído. Todos saben lo que pasa. Es un problema viejo para nosotros, pero cada vez más violento, ahora incluso sin hinchas visitantes".

En ese marco Cornejo no descartó volver a reclamar a las autoridades la necesidad de reforzar la presencia policial para custodiar a los colectivos los días que haya partidos en la ciudad.

Un antecedente fatal

El 11 de marzo de 2013, Santiago Rosato, un joven de 16 años falleció tras caer del colectivo en el que viajaba rumbo a la cancha de Central. El incidente había ocurrido nueve días antes, cuando el joven estaba a bordo de un interno de la línea 107 y cayó al pavimento a la altura de calle Corrientes al 2400.

Según relató un testigo, Santiago fue golpeado por un cable cuando viajaba en el techo del micro y se desplomó pesadamente al piso, lo que le provocó graves heridas.

Una ambulancia condujo al chico al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca) con un grave traumatismo de cráneo. En ese centro asistencial permaneció internado en terapia intensiva hasta la madrugada del 11 de marzo, cuando murió tras sufrir un paro cardiorrespiratorio.

“Vi como empezaron a subir los hinchas y como este chico se trepó por la ventana trasera al techo del colectivo. Empezó la marcha y cuando cruzó Ocampo, al chico lo engancha un cable a la altura del cuello, da una vuelta, pega la cabeza contra el borde del colectivo y cae de cabeza al piso”, detalló el testigo.

“El chofer del colectivo no tuvo nada que hacer, ni siquiera lo vio, porque el chico cayó en la parte de atrás”, agregó.

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