La ciudad

La Universidad Nacional de Rosario becó a 22 chicos de pueblos originarios

Pertenecen a los pueblos Qom, Kolla, Ava Guaraní, Mocoví, Mapuche, Omaguaca y Tilián. Entre ellos, uno viajó desde Jujuy para estudiar Educación y otra cruza toda la ciudad para cursar Arquitectura.  

Sábado 24 de Agosto de 2013

Sus ancestros poblaron el país antes de la llegada de los españoles. Pertenecen a los pueblos Qom, Kolla, Ava Guaraní, Mocoví, Mapuche, Omaguaca y Tilián. Si bien estas procedencias parecen desconocidas, se trata de estudiantes tan argentinos como cualquier otro y viven en la ciudad. La Universidad Nacional de Rosario (UNR) becó a la camada más importante en años: son 22 alumnos de pueblos originarios.

Cursan el secundario en la Escuela Agrotécnica de Casilda, además ir a clases a Odontología, Medicina, Abogacía y Música, entre otras carreras, y se empecinan en no perder su historia en los recovecos de sus facultades. Uno de ellos decidió mudarse casi 1.200 kilómetros, desde Humahuaca (Jujuy), para venir a estudiar Ciencias de la Educación, y, una más, cruza toda la ciudad, desde el barrio Toba de Travesía a La Siberia (Centro Universitario Rosario), para cursar Arquitectura. Son sólo dos de estas fascinantes vivencias.

La UNR se propuso garantizar el ingreso, permanencia y egreso de estos alumnos y para ello creó este año el Programa Intercultural para Estudiantes de Pueblos Originarios, que no sólo les otorga becas integrales, sino también un acompañamiento que respete sus pertenencias a través de espacios interculturales de diálogo, aprendizajes e intercambios de saberes. Así lo explicó el coordinador del programa, Pablo Arjona, estudiante avanzado de Ciencia Política y oriundo de Tilián (Quebrada de Humahuaca). Arjona se encargó de decir que la tarea de contención se realiza con el apoyo de otros actores, como la asesoría académica de una historiadora de la UNR y la consultoría de una integrante del Fondo Indígena.

"Entendemos la interculturalidad como una forma de vida en todos los espacios, no sólo el universitario: estos jóvenes son estudiantes y son indígenas y, en ese sentido se apunta con ellos a una nueva política, una nueva forma de mirarnos y pelear por no perder la identidad en un sistema complejo y cerrado como el universitario", dijo Arjona.

Las becas. Son en total 28 los estudiantes que gozan de una beca integral (22 ingresaron este año). Tienen pase libre para el Transporte Urbano de Pasajeros, cuentan con material de estudio y alimento, más un monto fijo mensual de mil pesos, que les sirve para solventar otros gastos relacionados con el estudio de la carrera universitaria. Además cuentan con acompañamiento personal pedagógico, académico y sociocultural permanente a cargo de estudiantes avanzados y docentes de la facultad, con formación intercultural.

En este momento hay cinco becados en el área Salud. Dos de ellos cursan Enfermería; dos más, Medicina; y uno, Odontología. Tres estudian Abogacía; uno, Antropología; uno, Ciencias de la Educación; y uno más, Historia. Un estudiante cursa Ingeniería Civil; dos, Música; uno, Psicología; cuatro, Trabajo Social; y una, Arquitectura. Pero además hay cinco adolescentes que asisten al nivel medio en el colegio de Casilda. Y todos están nucleados en el Consejo de Estudiantes de Pueblos Originarios, un instrumento de participación política indígena donde se generan y discuten todas las propuestas a trabajar en coordinación con el programa.

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