Lunes 26 de Marzo de 2018
#SerenaTieneQueEstar fue el hashtag de la colecta organizada hace un mes por la misma agrupación política en cuyo espacio cultural, Distrito 7, la ahora b-girl con aspiración olímpica dio sus primeros pasos en el "laboratorio de hip hop". O en el break dance, nombre con que la disciplina debutará en octubre próximo dentro de una competencia mundial multideportiva para jóvenes atletas de alto rendimiento.
Serena nació hace 17 años en el seno de una familia trabajadora de zona oeste (papá albañil, mamá modista y tres hermanos) a la que nunca se le cruzó por la cabeza que uno de sus miembros podría participar de una olimpíada. Tampoco figuraba en el repertorio de sueños probables viajar a Japón.
Pero así son las cosas, a veces. Esta vez se dio. Serena bailó y bailó. Donde había un "pisito", volvía a bailar. Por un amigo se enteró de que el break dance entraría en la liga mayor en los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018 y se jugó un pleno: se preparó, grabó un video y lo envió al comité de selección.
Y la eligieron. De los primeros diez preseleccionados, ahora quedan cuatro preolímpicos: dos chicas, Serena y Valeria González, de Mendoza, y dos varones. Todos viajarán a Tokio, donde sólo permanecerán en pie una b-girl y un b-boy. Los representantes olímpicos argentinos.
"Me tengo fe", dice sin más Serena, que hace dos meses, en una nota de La Capital, confesaba su temor a no poder llegar a esa instancia de selección por no contar con el dinero para los pasajes.
"La mayoría de los atletas con posibilidades de clasificar en un preolímpico para representar a la Argentina tienen una asociación o federación que los representa y funciona como nexo para que el Estado, a través del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo o la Secretaría de Deportes de la Nación, les brinde apoyo económico", explica el subsecretario de Deportes de la Municipalidad, Adrián Ghiglione.
Pero el break dance —o "breaking"— es uno de los cuatro recién llegados al certamen mundial, por lo que no cuenta con una entidad que allane los meandros burocráticos a sus cultores, con frecuencia más familiarizados con el espíritu anárquico de las artes urbanas que con el rigor del alto rendimiento.
"Y a la familia de Sere no le sobraba nada", recuerda el concejal de Ciudad Futura Pedro "Pitu" Salinas, bloque que logró que el cuerpo deliberativo municipal le otorgara un subsidio de 10 mil pesos e impulsor de la "campaña ciudadana solidaria" por Facebook, que ya completó lo necesario para el viaje. Salinas recuerda que los aportes fueron modestos y eso fue, justamente, "lo más hermoso de todo: la gente se acercaba a donar de 100 a 300 pesos".
Cultor de un perfil sensible y comprometido con las causas sociales, el Patón Guzmán fue uno de los mayores aportantes junto al entrenador de fútbol profesional Mariano Soso. El arquero suplente de la selección subió incluso un video a Facebook donde felicita a la chica "por haberle puesto el pecho y el corazón" a su deseo y le aconseja "no dejar nunca de soñar y bailar".
Serena le hace caso: entrena horas, agradece la generosidad del prójimo y de la vida, y anoche bailaba en zona sur para seguir sumando unos pesitos a su estadía en Japón.
Gane o pierda, Serena dice que igual será "todo un logro porque no cualquiera llega a un mundial". Y sobre todo sabe que, salgan como salgan las cosas, no dejará de bailar.
Unos 40 jóvenes en instancias decisivas
El titular de Deportes municipal, Adrián Ghiglione, contó que el área a su cargo ofreció a Serena un espacio de entrenamiento y el acompañamiento de una profesora de gimnasia deportiva para ayudarla a "mejorar su performance". También la acercó al Centro Médico Deportivo, que evalúa el estado físico de los atletas locales. De distintas disciplinas, recordó, hay unos 40 chicos santafesinos, "la mayoría de Rosario", preseleccionados para las Olimpíadas Jóvenes. Les falta recorrer, como a Serena, instancias de clasificación.