Jueves 16 de Noviembre de 2017
Algunos minutos pasadas las 9, se produjo el incidente que creó alarma y tensión entre los vecinos de las cuadras más cercanas, que reaccionaron de distintas maneras. Algunos querían acercarse a saber algo más de la situación. Otros, más prudentes, prefirieron quedarse en sus hogares hasta tener el visto bueno de los agentes que custodiaron la zona del inconveniente.
Algunos habitantes de la cuadra se autoevacuaron, más allá de que tanto Defensa Civil como referentes de la Municipalidad habían consignado que, a pesar del nauseabundo olor y del intenso ruido que producía la fuga, no existía riesgo de explosión.
Así lo había asegurado el subdirector de Defensa Civil, Gonzalo Ratner. "El escape se pudo controlar, y luego los operarios de Litoral Gas se abocaron a la reparación propiamente dicha del inconveniente sobre la cañería, para reponer lo más pronto posible el servicio de gas en la zona".
Y se encargó de recalcar que "no hubo riesgo de explosión", y que la autoevacuación de los vecinos, "en ningún momento fue necesaria".
De esa manera, la pérdida del caño de gas pudo ser solucionada por cuadrillas de Litoral Gas después de más de tres horas.
De acuerdo al relato de algunos vecinos, la rotura habría sido provocada por los responsables de una obra de pavimentación a nivel definitivo, que se está llevando a cabo por calle Navarro.
La denuncia de lo ocurrido fue realizada por vecinos que llamaron inmediatamente a Litoral Gas para marcar la urgencia.
Un muchacho que vive a unos metros comentó que esta obra de pavimentación que se está ejecutando en ese sector, también causó otros inconvenientes en la zona, como rotura de cañerías de alimentación de agua.
Se metían en sus casas
"Había un olor muy fuerte y también se sentía un ruido muy molesto. Parecía que iba a explotar todo", contó una vecina, muy asustada, quien confesó que se metió en su casa hasta la finalización de las tareas de arreglo.
"A mí me dijeron que me meta adentro porque podía ser peligroso andar cerca de la excavación, donde estaban trabajando los operarios. Gracias a Dios se pudo solucionar todo", apuntó otra mujer.
Así, todos los testimonios recogidos en esa intersección de barrio Belgrano fueron en la misma dirección. Un olor a gas penetrante y un ruido muy fuerte, provocaron un susto muy grande entre los habitantes del lugar, que se sintieron expuestos, angustiados, muy cerca de una situación de riesgo cercano.
Afortunadamente, la pérdida fue controlada entre el trabajo de los empleados de Litoral gas y la colaboración de bomberos zapadores. La calma fue regresando de a poco a esa cuadra, que atravesó ayer una jornada repleta de angustia y tensión. Los miedos recién se fueron cuando cayó la tarde.
"Había un olor muy
fuerte y también se
sentía un ruido muy molesto. Parecía que
iba a explotar todo"