El Politécnico se creó en septiembre de 1906. Cómo pasó de ser un colegio de 28 alumnos a una de las instituciones educativas más reconocidas de la ciudad
14:55 hs - Jueves 24 de Septiembre de 2026
El 26 de septiembre de 1906, a través de la ley Nº 5012, el Congreso Nacional creaba "una Escuela Industrial" en la ciudad de Rosario con el objetivo de brindar "enseñanza técnica a los jóvenes que deseen dedicarse a las carreras industriales". Un año después, en la esquina de avenida Pellegrini y Ayacucho, se inauguraba la Escuela Industrial de la Nación, con una exigua población estudiantil de 28 alumnos ¿Cómo pasó esa pequeña escuela media a convertirse en una de las instituciones educativas más reconocidas de la ciudad?, es parte de la pregunta que el actual Instituto Politécnico intenta desandar en medio de los festejos por sus 120 años de vida.
Allá por 1907, la creación de la primera escuela técnica de la ciudad no fue motivo de fiesta. Rosario y su zona de influencia "carecían de un desarrollo industrial de envergadura y la población, todavía dedicada casi exclusivamente a las actividades comerciales y agrícolo-ganaderas, fue originalmente reticente al cambio que se proponía. Prueba de ello fueron los ingentes esfuerzos necesarios para mantener el funcionamiento de la Escuela en sus primeros años de existencia", se recuerda en las páginas que cuentan los anales de la institución.
Actualmente, el Instituto Politécnico es una de las seis escuelas preuniversitarias de la Universidad Nacional de Rosario. Cada año, unos 550 adolescentes aspiran a ingresar a sus aulas, donde se dictan las especialidades de construcción de obras, electrónica, informática, plantas industriales, mecánica, química y tecnología de alimentos. Y otros mil jóvenes cursan las tecnicaturas universitarias en sistemas, construcciones, gestión y producción, mecatrónica, óptica y contactología, plásticos y elastómeros, química y sistemas electrónicos.
"A medida que pasaron los años, el instituto amplió su oferta educativa, con distintos tipo de especialidades y tecnicaturas", considera Verónica Filotti, la directora del Politécnico. Para el vicedirector de Extensión y Vinculación, Roque Intelángelo, "la clave está en la misma impronta de excelencia académica que tuvo la creación de la escuela. Creo que ese planteo y la calidad de nuestros graduados fue revirtiendo esa visión de la comunidad para con la escuela. Y que sea una institución educativa pública, gratuita y laica", suma.
Detrás de la historia
En el marco de los 120 años, el Politécnico puso en marcha un proceso para recuperar la historia de su comunidad. Esto incluyó la digitalización de las revistas estudiantiles que se editaron desde la década del 80, en consonancia con la recuperación de la democracia. Se trata de la Revista Seno (editada desde 1984 hasta la actualidad) , Arista (1982–2017), 4 gatos locos (1992–1996), La Espina (1981–1982) y Picaporte (1981). Todas pueden consultarse en la página web institucional.
"Fue un trabajo conjunto", señala Filotti. Para esto, se convocó a graduados, docentes y no docentes del instituto a aportar los ejemplares que se fueron digitalizando. Cada uno, destaca, "guarda voces, ideas, debates y escenas de la vida estudiantil de distintas generaciones".
También se realizaron talleres para realizar uno de los símbolos de la institución: el taburete que construyen los alumnos en el primer año de la secundaria. "Había graduados de más de 70 años que no lo tenían porque los fabricaron para cumplir con la necesidad de mobiliario del colegio, otros que estudiaron en la década del 90 durante la ley federal, cuando las escuelas técnicas tuvieron un gran retroceso y algunos alumnos de la época de la pandemia que tampoco habían tenido esa experiencia", cuenta Intelángelo.
Hace 15 días, junto a Estudio Darkhaus, se inauguró la "Cápsula 120 años", una muestra donde los taburetes se transformaron en piezas de diseño. La semana pasada también se inauguró un mural colectivo en hall de ingreso a la escuela, el último viernes hubo un recital del que participaron bandas formadas en los patios del instituto. Y este sábado, el salón Metropolitano será escenario de "La Noche del Poli", un gran reencuentro entre estudiantes, graduados, docentes y no docentes de distintas épocas. En las redes del colegio aún se ofrecen entradas a la venta.
Ganar nuevos espacios
Todas estas actividades tuvieron como objetivo convocar a la comunidad y, al mismo tiempo, proyectar el instituto hacia el futuro. Lo recaudado en las distintas propuestas se volcará a solucionar algunos de los problemas edilicios de la gran construcción de Pellegrini y Ayacucho y para renovar los talleres y laboratorios. "Atravesamos años muy complicados en cuanto al presupuesto universitario y es una forma de seguir desarrollando obras", explica el vicedirector.
Actualmente se está terminando de completar la pintura de pasillos y aulas en las cuatro plantas del instituto, se actualizaron las luminarias y se proyecta construir un nuevo aula y mejoras en los talleres de especialidades y los laboratorios de física y química. "De lo que se trata –resumen los directores– es de facilitar que el Politécnico siga creciendo".