La oposición desplegará un sainete en torno al parque acuático. El corolario de una historia de errores no forzados del oficialismo
06:30 hs - Jueves 28 de Mayo de 2026
Cuando el río está revuelto el pescador saca su tajada. Y sin dudas los errores en los que incursionó el oficialismo a la hora de anunciar la reconversión de la costanera norte y el parque acuático despertó a uno de los mejores a la hora de tirar la caña y pescar voluntades: Juan Monteverde. El líder de Ciudad Futura es tal vez uno de los hombres más hábiles dentro de un Concejo que no está precisamente plagado de luminarias.
Para entender el sainete que se montará este jueves en el recinto hay que conocer el ADN del líder opositor a quien la gestión Javkin le dejó la pelota picando en el área y sin arquero para que la clave en el ángulo.
Cuesta comprender el modo en que el oficialismo comunicó lo que quiere hacer en la costanera norte. Hasta publicó un render equivocado en el que se ven grandes toboganes y poca costa, lo que encendió (y con razón) todas las alarmas de los amantes del río.
Si bien se aclaró que el proyecto no contempla pérdida de costa y trae consigo obras de saneamiento y de embellecimiento en la zona, el render fue más fuerte. El tiro en el pie ya estaba dado y un opositor que maneja como nadie el mundo de las redes sociales vio en esta equivocación el río perfecto para pescar voluntades.
Monteverde se erigió a sí mismo como un presunto defensor de causas nobles. El hombre que iba a evitar que le "arrebataran la costa" a los rosarinos. Esa suerte de paladín que en 2018 (ya por esa época vivía de la política, al igual que muchos) gritó en una sesión del Concejo en plena devaluación del macrismo: "Cuando la gente venga a prender fuego este edificio, yo voy a estar con la gente y con la nafta". Un demócrata.
Años antes, su devoción por la publicidad y las redes lo había llevado a empapelar la ciudad para hacer conocer que donaba su sueldo. Lo que omitió decir es que la donación iba a su propio movimiento político.
Dame fuego
Hoy ese afán por prender fuego todo parece volver a correr por las venas de Monteverde. Ofuscado (entendible) por la presentación del render donde se veía un parque acuático al estilo Disney (lejos de un tobogán no más alto que el de la plaza Buratovich, que es lo que se pretende poner en un sector) armó una movida en redes a la que se plegaron las distintas vertientes del detonado peronismo local y los díscolos que alguna vez abrazaron el socialismo.
Cabe aclarar que como la reconversión de la costa norte no modificaba ningún parámetro urbano, no tenía que pasar por el Concejo. Pero el error en la comunicación oficial precipitó todo.
La oposición se envalentonó. La chispa, volvemos al efecto piromaníaco, estaba encendida. Y fue así que primero dijeron que habían logrado forzar una sesión extraordinaria para este jueves en la que se trataría el cuestionado parque acuático, algo que en realidad nunca sucedió por un simple tecnicismo: en el transcurso del período ordinario de sesiones no se puede convocar una sesión extraordinaria.
Lo único que puede hacer la oposición en tal caso es una sesión denominada "autoconvocada" o "excepcional". Pero para hacerlo necesitan 15 votos y hasta ahora solo tienen 10.
Los cuatro libertarios liderados por Juan Pedro Aleart no se sumaron a esta movida e impulsaron un pedido de informes sobre el parque acuático que fue aprobado por unanimidad. El resto de los opositores va por una especie de sesión que no tiene los votos para realizarse y todo indica entonces que este jueves asistiremos a un show más digno de montarse en el Distrito Siete, el reducto cultural de Ciudad Futura, que en uno de los edificios donde deberían honrar la democracia y respetar los reglamentos. Claro que esto es difícil de entender para alguien que alguna vez gritó a viva voz que lo prendería fuego.