La ciudad

La odisea de estacionar el transporte escolar frente a las escuelas

En el sector aseguran que los horarios de entrada y salida se convierten en un campo de batalla con las padres que llevan a sus hijos en automóvil.

Domingo 23 de Septiembre de 2018

Integrantes del sector de transportes escolares afirman que durante los horarios de salida y entrada a las escuelas los cordones se convierten en un campo de batalla. Dicen que los padres no respetan la zona especialmente asignada para que las trafics hagan descender a los alumnos junto al cordón para evitar riesgos. Aducen que la Municipalidad no controla los establecimientos por fuera de la zona céntrica, y en muchos barrios como Echesortu o Alberdi padres desaprensivos que estacionan en doble fila bloquean la salida de los transportes escolares y suelen protagonizar situaciones de violencia con los conductores.

   Agrava la situación el hecho de que la actividad cuenta con un gran porcentaje de mujeres ("el 60%", apunta el titular de la Cámara de Transportistas , Omar Calzia) que se ven expuestas a situaciones límite en una posición vulnerable. "Los padres son picantes. Nos insultan, nos escupen, nos rayan los vehículos, te quieren pegar. No podemos pasar por todo eso delante de los chicos", lamenta el transportista.

   Los colegios en los que más se dan este tipo de episodios son San Miguel Arcángel, Pestalozzi, San Patricio y San Francisco Solano. La tensión sube en especial en los que están ubicados sobre calles por las que pasa transporte público. Hace poco más de un mes, de hecho, los transportistas realizaron una protesta frente a la Secretaría de Control local para visibilizar esta circunstancia, asegurando que la fiscalización es laxa y que no pueden desarrollar su trabajo con normalidad.

   "Todas las escuelas son un lío, pero más las que están por fuera del radio de Pellegrini y Ovidio Lagos. Los problemas son a la salida, porque hay padres que van media hora antes y se quedan tomando mate en el auto, mirando el celular, ocupando el lugar reservado o en doble fila. Y siempre tenés entredichos", dice Calzia. "En el centro, que no se puede estacionar frente a los colegios directamente, los agentes van y hacen actas entre las 9 a 11 de la mañana que no sirve de nada, porque no estamos nosotros ni los padres. Es meramente recaudatorio, para llenar planillas de estadística. Pasa que son todos establecimientos de gente clase media, y las multas son piantavotos", dispara.


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