La ciudad

"La música provoca el movimiento del cuerpo, no se puede controlar"

Marcelo Pinchetti, de la Cámara de Esparcimiento Nocturno, aseguró que las inspecciones en los boliches bailables se realizan: "Siempre se cuidó la integridad física del inspector".

Miércoles 05 de Diciembre de 2012

El titular de la Cámara de Esparcimiento Nocturno, Marcelo Pinchetti, negó de plano que haya boliches bailables que no puedan se inspeccionados, tal como se desprende del mapa de la noche elaborado por la Municipalidad de Rosario que el domingo pasado dio a conocer La Capital.

"Los controles se realizan a diario, casi todas las noches, en todos los rubros, bares con amenización musical, confiterías bailables, cantinas, peñas, whiskerías", aseguró Pichetti y añadió: "el desarrollo de la actividad en materia de inspección es normal, para mí lo que salió en el diario no lo reflejan las actas, porque las inspecciones se hacen".

En declaraciones al programa de LT3 "La mañana de AJ", el bolichero afirmó: "Nunca se dejaron de inspeccionar los lugares que dicen ahí, tenemos las copias de las actas que reflejan la realidad, sí, en años anteriores, hemos tenido uno que otro conflicto con algún inspector municipal, pero nunca me llegó eso de sacar un arma en una inspección ni de mandarle la gente al inspector".

"Siempre se cuidó la integridad física del inspector", enfatizó Pinchetti, quien reclamó que "Rosario se tiene que adecuar a la realidad, la ciudad tiene que tener una ordenanza que regule la actividad como bailable y no bailable, no puede haber tantos rubros de cantinas, whiskerías, es imposible ejercer un control eficiente de ese modo".

Asimismo, reseñó que en la ciudad "boliches propiamente dichos, confiterías bailables, hay unas 24 o 26, que cierran en invierno y abren en verano en la costa, así que creo que en funcionamiento no deben ser más de 14, y después sí tenemos bares con amenización musical, que deben ser unos 60".

Pinchetti insistió en la necesidad de que haya una reforma profunda de la normativa que regula a la noche. "Lo que dificulta muchísimo la actividad es el registro de oposición, porque obviamente quién quiere tener una confitería, un boliche en la cuadra, a lado, es imposible y siempre se dijo que nos iban a dar un sector de la ciudad para llevar todos los boliches ahí, y nunca salió", enfatizó.

Finalmente, justificó su categorización de la división de los locales nocturnos con un ejemplo: "Cuando uno le pone a un bebé música intuitivamente baila, uno no provoca eso, a partir del año,
la música naturalmente provoca el movimiento del cuerpo, es muy difícil controlar eso, por eso planteamos que la actividad se divida en bailable y no bailable".

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