La Municipalidad quiere eliminar los grandes carteles comerciales
Aceleran el nuevo código de publicidad para evitar la llamada contaminación visual. Hoy se reúnen funcionarios y empresarios del sector en procura de consenso.

Miércoles 13 de Febrero de 2008

La Municipalidad apura la finalización del anteproyecto del nuevo código que regulará la publicidad en la vía pública de Rosario. Una iniciativa destinada a actualizar el marco reglamentario de la cartelería con el entorno urbano de la ciudad.

  El secretario de Gobierno municipal, Horacio Ghirardi, recibirá hoy en el Palacio de los Leones a representantes de agencias de publicidad en la vía pública. Las partes procurarán avanzar en la discusión y el consenso del anteproyecto para enviarlo al Concejo para su tratamiento.

  El Palacio de los Leones viene trabajando en la actualización de una normativa que contiene algunos puntos que ponen en conflicto la cartelería con el espacio público.

Pasado y presente. En la actualidad proliferan carteles de gran tamaño y, en varios casos, se superponen. "También hay una excesiva cantidad de tipos publicitarios", explicó Ghirardi a La Capital.

  El funcionario sostuvo que "la vieja normativa contempla 22 tipologías, sobre todo de carteles salientes, una variante publicitaria que hace tiempo se dejó de utilizar en el resto del mundo".

  Este aspecto del código a modificar es palpable en las peatonales Córdoba y San Martín y en arterias del microcentro con intenso flujo vehicular (afectando la normal visión de los conductores). Aunque también tallan factores estéticos.

  "El objetivo es revertir esta situación con una publicidad menos agresiva e invasiva, en especial con la arquitectura de los edificios de valor histórico y patrimonial", argumentó Ghirardi. A cambio se instará a empresas y comercios a colocar los carteles sobre sus propios frentes.

  Según el titular de Gobierno, la reglamentación vigente tampoco contempla a Rosario en su conjunto ya que, fundamentalmente, alude al centro, microcentro y macrocentro.

  Por eso la iniciativa fogoneada por los hombres de la rosa roja busca fraccionar la ciudad en varias áreas con su correspondiente tipo de limitación.

  En base al diagnóstico trazado por Ghirardi el microcentro concentraría las mayores restricciones.

A modo de compensación, aumentarían las chances de instalación de cartelería en avenidas y accesos.

Termómetro. El anteproyecto viene cosechando respaldos desde la Asociación Empresaria de Rosario (AER), pero también algunos reparos por parte de representantes de la Cámara de Publicidad, que integra el nucleamiento.

  Apuntando a evitar las rispideces que rodean la polémica reforma del Código Urbano, Ghirardi destacó que "el objetivo es eliminar aspectos reglamentarios desactualizados, pero siempre en el marco de un acuerdo que les permita a las cámaras del sector seguir trabajando en base a otra tipología".