Jueves 04 de Noviembre de 2021
Cuando Mateo Comba se enteró de que en el barrio Toba había familias que no tenían agua potable lanzó una colecta de bidones para repartir allí. La propuesta fue bien recibida y las donaciones llegaron de a miles, pero la mejor noticia fue que Aguas Argentinas S.A. envió un camión de agua potable para el barrio y prometió arreglar las canillas comunitarias que no funcionan. Además, puso en agenda las obras de infraestructura que se necesitan para que el servicio llegue a esos hogares.
El año pasado, cerca de Navidad, Mateo conoció a Julito, un hombre que juntaba cartones frente a su casa, se acercaron a charlar y desde ese momento cambió la vida de los dos.
Julito llevó a Mateo a conocer el barrio donde vive junto a su familia, en Aborígenes Argentinos y Rouillón. Allí Mateo entendió que debía ayudar a su nuevo amigo. Así realizó una campaña y consiguió materiales y voluntades para juntos construir una casa para Julito y su familia, pero eso no fue todo.
La amistad fue creciendo y entre otras preocupaciones Julito compartió con su amigo la necesidad de contar con agua potable en el barrio.
>>Leer más: El barrio en el que 40 familias tienen una sola canilla con agua potable
Es que en el barrio Toba los vecinos no tienen canillas con agua potable en sus casas. Solamente cuentan con bocas comunitarias que proveen del servicio.
Cuando arrecia el calor y aumenta la demanda en la canilla comunitaria, el agua se acaba y la única solución es volver a la madrugada para llenar un balde o unas botellas y conseguir algo de este servicio básico.
El joven, conmovido, lanzó la semana pasada lanzó la campaña #TuGotaCuenta que finalizó ayer no solo por la cantidad de litros que juntaron, sino porque tanto la empresa Assa como la Municipalidad prometieron soluciones para el lugar.
“Nos aseguraron varias cosas, y entre ellas que todos los días habrá en el barrio un camión con agua para proveer a los vecinos y esto ya empezó a funcionar”, comentó Mateo.
A su vez, prometieron “renovar las 18 canillas comunitarias, que están distribuidas en todo el barrio, para que los vecinos saquen agua de allí”, continuó el joven entusiasmado.
Además, se comprometieron a colocar un tanque de 3.000 litros de agua en la entrada del barrio, que será recargado todos los días. Sumado a esto, los días de altas temperaturas se va a adicionar un camión extra con agua potable.
“Somos conscientes de que esta no es una solución definitiva, sino que hacen falta obras de infraestructura, pero también nos dijeron que ya están planteadas aunque se realizarán a largo plazo”, comentó Mateo.
El joven manifestó: “Luego de escuchar los comentarios de Assa quiero invitar a todos a ser conscientes de que contar con agua potable es un privilegio en el mundo, y que es fundamental cuidarla y no malgastarla. Mucha gente en el mundo, y en nuestra ciudad, no cuenta con este recurso o se le dificulta acceder, de allí la responsabilidad de no derrochar”, reflexionó.
Por último, Mateo agradeció a todas las personas que donaron bidones y botellas de agua, y que las acercaron al barrio para distribuirlas a las familias. “La respuesta fue rapidísima y generosa”, subrayó.