La ciudad

La mayoría de los locales céntricos abrió, pero vendieron más en la mañana

La decisión no escapó al debate político sobre los feriados. Esta vez la cercanía de las fiestas de fin de año ayudó y se vio caminar por el centro a mucha gente con bolsas.

Martes 08 de Diciembre de 2015

Como no podía ser de otro modo, la actividad comercial durante el feriado puente no quedó afuera del ruido político que se genera entre la decisión del actual gobierno de multiplicar esas fechas para favorecer el turismo y el anuncio del presidente electo, Mauricio Macri, de dar marcha atrás. Pero pase lo que pase el año próximo, por la cercanía de las fiestas esta vez la mayoría de los negocios céntricos resolvió abrir y al menos por la mañana, dicen, valió la pena. Sin embargo, a la tarde buena parte de ellos cerraron y los que quedaron abiertos no esgrimieron posiciones unánimes respecto de si comercialmente rindió: hubo quien dijo que el gasto de pagar la luz y el doble jornal superaba a las ventas, mientras que otros aseguraron haber trabajado igual, o más, que un día normal.

La gran mayoría de los locales céntricos ubicados sobre las peatonales, en galerías, por calles Rioja y San Luis ayer levantaron sus persianas a pesar de que el día era un feriado puente, el previo al Día de la Inmaculada Concepción de la Virgen, que se celebra hoy.

La discusión sobre si se debe abrir los locales durante los feriados ya tiene tanta letra en la columna de los que piensan que sí como en la de los que creen que no.

Los que se inclinan por la apertura argumentan que si Rosario se pretende una ciudad turística no puede parecer un páramo justo los días en que recibe a miles de visitantes. También sostienen que mientras atiendan los dueños o se pague doble jornal a los empleados, la medida vale la pena.

En cambio, quienes se oponen recuerdan que los feriados nacionales valen para todos y que para los empleados suele ser difícil rechazar la "sugerencia" de ir a trabajar. Obviamente, las fechas patrias se cargan de un valor diferente que los feriados puente o que otras conmemoraciones menos abarcativas, como las religiosas.

Pero esta vez, la proximidad de las fiestas inclinó la torta hacia el lado de los que no quisieron perder ventas.

Aun así, al transcurrir la jornada con las persianas levantadas las posiciones de un lado y del otro encontraron justificaciones con el peso de la experiencia.

"Hasta las 13 se trabajó, pero a la tarde poco y nada, más vale nada que poco", sostuvo uno de los empleados del local de indumentaria masculina Sassani. Sus vecinos de Movistar, en la esquina de Sarmiento y Córdoba, levantaron la apuesta. "Fue un desastre, no tienen que abrir más un feriado", afirmaron.

Pero en estricta diagonal estaba Falabella para desmentirlos. La postal de clientes saliendo con bolsas verdes y blancas fue una constante durante todo el día. Y adentro, con menos empleados que lo habitual, se veían colas de personas aprovechando las suculentas promociones lanzadas por la tienda de capitales chilenos con un par de tarjetas de crédito. La cercanía de la Navidad hizo el resto

Los locales sobre la peatonal Córdoba en su mayoría abrieron, pero las opiniones sobre el fruto de esa decisión no fueron coincidentes. "Bien, yo pensé que no iba a venir nadie, pero como éramos muchos los abiertos se ve que sirvió", dijo Agostina, de Todo Moda.

Enfrente, la encargada de Juleriaque, en cambio, dudó de si lo que se gastó en electricidad y doble paga a las empleadas se compensaría con lo vendido. "Hasta el mediodía hubo un poco de movimiento, después se cortó", contó Andrea, convencida de que la ineficacia radica en la falta de unanimidad sobre qué hacer comercialmente con los feriados. "El año que viene parece que va a cambiar", arriesgó.

Por San Martín, incluso de tarde, se vio pasar a mucha gente. Algunos paseando, otros comprando. Por ende, buena parte de los locales mantuvieron sus puertas abiertas.

En cambio, las galerías mostraron otro panorama: Paseo Peatonal se mantuvo abierta (y muchos de sus locales dijeron haber trabajado "tanto o más que un día normal"), mientras que en la Rosario por la tarde la mayoría cerró, situación que se repitió en La Favorita, la Cassini y, con excepciones, la Libertad.

De todos modos, la postal no fue la de un centro desierto, sino de un moderado movimiento. Para un feriado, algo inédito.

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