Sábado 21 de Febrero de 2009
La lluvia de ayer al mediodía postergó la visita de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a la ciudad hasta el próximo miércoles. Será a la misma hora y en el mismo lugar: a las 13, en Corrientes y Amenábar, en el corazón de la Villa Corrientes, más conocida por los rosarinos como Villa La Lata. De este modo, la recorrida por las obras del muelle del parque de España, la entrega de compromisos de escritura a beneficiarios del Programa Rosario Hábitat y el anuncio de nuevas viviendas sociales, deberán esperar cinco días más.
El secretario de Gobierno del municipio, Horacio Ghirardi, le comunicó a LaCapital que desde la Presidencia de la Nación se había informado que la jefa de Estado esperó hasta las 13.30 en un mojado aeroparque antes de aceptar la suspensión de vuelo que la traería a Rosario. Su llegada al Aeropuerto Internacional Islas Malvinas de Fisherton estaba prevista para las 12.30, pero veinte minutos antes el cielo se oscureció mucho y comenzó a llover. Cayeron 21 milímetros desde las 12.10 a las 13.27. "Fue una lluvia abundante en poco más de una hora que trajo aparejado un descenso abrupto de la temperatura; bajó de 27 grados a 21,6, de las 12 a las 13", precisó un difusor de turno del servicio metereológico del aeropuerto local.
"A la tormenta la mandó la gente del campo". El chiste se escuchó entre quienes esperaron empapados y hasta último momento a Cristina en el palco. Eran los integrantes del movimiento kirchnerista Libertador San Martín, según lo revelaban sus remeras. Llevaban banderas argentinas en mano y acompañaban el ritmo de la murga Los Herederos ensayando pasos y vitoreando a la presidenta. Todo era observado por los vecinos de las casas linderas al escenario. Asomados a la puerta de sus hogares disfrutaban la vista privilegiada y tal vez más codiciada del trunco acto.
Folclore K. En el humilde barrio de zona sur se respiraba folclore K. Se habían dispuesto pasacalles con leyendas a favor del diputado Agustín Rossi y carteles del Movimiento Evita con el rostro de Néstor Kirchner. El ex presidente, con ambos puños en alto, prometía desde la foto volver en 2009 y 2011.
El palco central se había instalado sobre Corrientes, mientras que sobre Amenábar se habían alineado decenas de sillas negras de plástico a manera de platea. Todo quedó bajo el agua.
Una vez suspendido el acto, el escenario se comenzó a desarmar ya que para montarlo habían tenido que desviar cuatro líneas del transporte urbano de pasajeros (ver aparte).
"El palco se volverá a montar el miércoles próximo para que el barrio recupere su dinámica", dijo el titular de Defensa Civil, Raúl Reinone, quien además aseguró que la lluvia no trajo perjuicios a la ciudad. "Sólo anegó algunas calles del centro, por el habitual cúmulo de basura. De todos modos el agua filtró rápido", agregó el funcionario.
El miércoles se retomará la agenda que se había fijado para ayer. La primera mandataria llegará al aeropuerto de Fisherton hacia las 12.30, donde será recibida por el gobernador Hermes Binner y el intendente Miguel Lifschitz. Desde allí partirán en helicóptero hacia el helipuerto de la delegación Rosario de la Prefectura Naval Argentina. La comitiva se dirigirá al parque de España donde visitará las obras de los muelles que se desplomaron en 2005, solventadas con fondos de la Nación. Y, alrededor de las 13, se dirigirá a Villa Corrientes, donde se prevé que la presidenta tome contacto con los vecinos y se haga la entrega simbólica de escrituras a unas 603 familias que fueron beneficiadas por el Programa Rosario Hábitat.