Sábado 14 de Noviembre de 2020
A partir del jueves pasado, a través de un decreto del gobierno nacional, se permite el acceso al cannabis medicinal en el país mediante el autocultivo, el cultivo solidario o, en el caso de que exista indicación médica, a través de la utilización de especialidades medicinales.
También se establece que aquellos pacientes que tienen cobertura medicinal pública exclusiva puedan acceder por medio del Estado a los derivados de la planta.
Si bien desde 2017 está en vigencia en nuestro país la ley 27.350 sobre el uso medicinal de la marihuana y sus derivados, la misma no contemplaba las opciones de cultivo establecidas en el reciente decreto.
Por otra parte, hasta antes de esta resolución solo se permitía el uso de este medicamento para quienes padecen epilepsia refractaria. Ahora se amplió el espectro y, según el decreto, podrá usarse “como tratamiento medicinal, terapéutico y/o paliativo del dolor”.
Con la incorporación de la Argentina a la lista de países que aprobaron el uso legal de la marihuana como medicina, son seis las naciones de América Latina que aprobaron al cannabis como medicamento. En Uruguay, además, está permitido su consumo con fines recreativos.
Cómo se utiliza
La utilización de la marihuana como medicamento tiene miles de años. El aceite de cannabis es una de las formas más populares del uso medicinal de esta planta. Para lograrlo se realiza una extracción concentrada de la flor de la variedad sativa, de la que se obtiene el cannabidiol (CBD). Esta sustancia actúa sobre el sistema nervioso central aunque no tiene tetrahidrocannabinol (THC), el ingrediente psicoactivo de la marihuana.
Además de esta forma, el cannabis con fines curativos también se puede ingerir en cápsulas o inhlalar por medio de productos para vaporización.
Cuáles son los efectos terapéuticos
El cannabis medicinal puede actuar sobre varias patologías y tener diferentes efectos. Usos como analgésico, neuroprotector, anticonvulsionante o relajante muscular son algunos de los más conocidos. El amplio espectro de las enfermedades en las que es utilizado incluye las neurológicas (como la epilepsia o el Alzheimer), las de la piel (dermatitis), las autoinmunes (como la psoriasis o la artritis reumatoidea), la osteoporosis, el tratamiento del trastorno del espectro autista (TEA), y el cáncer (cuidados paliativos y disminución de los efectos de la quimioterapia), entre otras.
En Rosario
El año pasado la asociación civil Miradas realizó una encuesta a 150 personas que utilizaban el cannabis medicinal en la ciudad. De ese relevamiento surgió que más del 98% de las mismas experimentó con su uso una mejora en su salud o en la calidad de vida. Por otra parte, de los datos obtenidos se pudo saber que casi la mitad de las personas accedieron al mismo comprándolo. El espíritu del reciente decreto apunta a modificar en gran parte esa reciente realidad.