La Intendencia había deslizado efectuar un aumento paulatino
La historia para llegar a esta determinación de la Municipalidad entregó en algunos capítulos un discurso que no comulgó con la contundencia de implementar un 53,8 por ciento de suba en la TGI, todo de golpe, y en todos los barrios por igual.

Viernes 31 de Enero de 2020

La historia para llegar a esta determinación de la Municipalidad entregó en algunos capítulos un discurso que no comulgó con la contundencia de implementar un 53,8 por ciento de suba en la TGI, todo de golpe, y en todos los barrios por igual. En los últimos días de diciembre, cuando estaban armando la estrategia para comenzar a conseguir recursos para las flacas arcas de la Intendencia, desde el círculo más cercano a Pablo Javkin deslizaron que "la idea era evaluar alternativas para atenuar el impacto de ese incremento de TGI, con instancias paulatinas".

Peor nada quedó de esa ambición inicial. Desde los equipos técnicos de la Secretaría de Hacienda, habían dejado trascender antes de que finalizara 2019 que "el objetivo era tratar de reducir al mínimo el impacto por el aumento de la TGI" que iban a tener los rosarinos a partir de marzo. Prometieron que no iba a ser un "aumento masivo".

Ese deseo se estacionó en ese umbral. Como las boletas de enero y febrero ya habían sido emitidas, se generó una gran expectativa para marzo, pero la decisión municipal se materializó con un decreto que estampó un 53,8 por ciento de un solo tirón.

Más allá del aumento que llegará en marzo, a partir de julio el intendente está facultado para retocar trimestralmente el monto de emisión de los anticipos y sus adicionales, al igual que los mínimos, teniendo como techo la actualización de precios de los contratos de recolección de residuos.