La ciudad

La imprudencia y las infracciones dominan los accesos a Rosario

La ruta a Pérez es toda una muestra de la crisis de seguridad vial que afecta a la provincia. Adelantarse en una curva y circular sin las luces encendidas son una constante.

Viernes 24 de Abril de 2009

No adelantarse cuando hay doble línea amarilla, tampoco por la derecha de otro vehículo ni conducir de manera temeraria a pocos metros de un cruce. Y menos que menos, pasar semáforos en rojo. Si estas nociones básicas acompañan la entrega del carné de conducir, ¿por qué entonces en unos pocos kilómetros de ruta las infracciones se cuentan por decenas? El día después de que un informe del Banco Mundial señalara que en Santa Fe la seguridad vial es crítica y se agrava, LaCapital recorrió un tramo de la ruta Nº 33 y fue testigo de todas estas infracciones. Además, durante todo el periplo sólo se observó un control de tránsito, que se había emplazado sobre avenida Presidente Perón.

La asociación civil Luchemos por la Vida ya había plasmado la sentencia del Banco Mundial en una estadística: en el primer trimestre del año, en Santa Fe quedaron 179 vidas entre hierros retorcidos producto de la inconsciencia.

La intersección de las avenidas Circunvalación y Presidente Perón se convierte en la primera postal de la imprudencia que observó este diario. En el lugar no hay inspectores y no son pocos los conductores que actúan como si la zona estuviera liberada. Hay exceso de velocidad y hasta un colectivo cruzó en rojo a pesar de que la densidad del tránsito desaconsejaba cualquier imprudencia.

"¿Usted se asombra de esto? El otro día se agarraron a las piñas los conductores de un camión y un auto porque uno no respetó el semáforo y se le vino encima". Quienes dan el dato son Antonio, Sergio, Andrés y Leandro, mientras zigzaguean entre los vehículos tratando de limpiar los parabrisas. Los jóvenes son un reservorio de anécdotas porque pasan gran parte del día fiscalizando involuntariamente la situación mientras intentan ganarse una moneda.

Peligro. Girar desde la ruta 33 hacia Soldini (ruta 14) es un desafío. Un cartel anuncia en vano un semáforo de columnas vencidas que no funciona y hasta la señal vial que indica las distancias también parece haber sufrido algún embate. "Acá es muy difícil cruzar", aseguraron Sergio Mendoza y Caren Canon desde una moto y mientras intentaban la travesía.

El sitio merece llamar la atención de las autoridades porque fue escenario de varios accidentes mortales. Sólo por milagro no se suman otras tragedias, porque sobran los roces y las discusiones. En realidad, se diría que se trata de una sincronización generalizada donde un error de cálculo puede desencadenar un accidente.

Según los vecinos de Soldini y de Pérez que transitan a diario por el lugar, en el cruce de las rutas 33 y 14 se iba a emplazar una rotonda. "Se sacó el semáforo porque se armaban colas muy largas de vehículos", explicó un hombre y dejó abierta una duda severa. ¿Se privilegia el tiempo por sobre la vida? Tal vez sea así, porque el reportero gráfico hasta registró un adelantamiento por derecha en medio de un caos de vehículos.

Curva letal. En el imaginario popular la curva que dibuja la ruta 33 con sentido oeste, a pocos kilómetros de la zona urbana de Pérez, ya tiene marca registrada: es la curva de la muerte. En el lugar los accidentes se cuentan casi por semanas, o al menos cada quince días. A la entrada y salida de la misma, muchos vehículos no bajan la velocidad y son mayoría los que circulan sin las luces bajas encendidas.

El límite entre los municipios de Rosario y Pérez también ilustra sobre la imprudencia de los automovilistas. La línea amarilla que prohíbe adelantarse en las curvas no detiene la ansiedad de quienes van al volante. A pesar de enfrentar la lente de una cámara, los conductores de dos autos modernos y veloces siguieron adelante con la infracción.

"No podemos mentir, acá está la evidencia", dijeron en la comisaría de Zavalla señalando un lote de vehículos destrozados en accidentes de distinta data. Entre ellos, el Fiat Duna rojo que conducía un hombre de 72 años la noche del miércoles, cuando encontró la muerte en el cruce de las rutas A012 y 17. La última cifra de la siniestra inseguridad vial santafesina. Ayer, en tanto, en la castigada Circunvalación, dos camiones volvieron a protagonizar un accidente. Esta vez sin víctimas fatales pero con el consiguiente caos vehicular.

Así, el estudio del Banco Mundial no hace más que poner en evidencia lo que todos los días se plasma en las rutas de la provincia y el país.

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