La ciudad

La familia de una nena enferma denuncia una estafa

Priscila, de 8 años, espera un trasplante de médula. Amigos y vecinos apuntaron a un hombre que se hizo pasar por empleado de la Nación.

Domingo 14 de Octubre de 2018

"Priscila sigue necesitando de todos. Nos estafaron, pero no nos vencieron". Brenda Bruera puso ayer en palabras lo que les pasa a muchos de los vecinos de barrio Godoy y fundamentalmente a Priscila y su familia, una nena de 8 años que necesita ayuda para concretar un trasplante de médula que le permita seguir viviendo. Todos llevaron adelante un trabajo incansable para concretar, el domingo pasado, en la plaza Rivarola, un festival solidario que les permitió reunir algunos fondos para ayudar a la nena, que necesita viáticos y un lugar donde vivir en Capital Federal tras la intervención. La aparición de un hombre que, según denunciaron, se hizo pasar por "empleado de la Nación", les generó más que expectativas, ya que prometió la gestión de fondos y de una vivienda. Lejos de eso, los jóvenes organizadores del festival denunciaron que, si bien "nunca tocó el dinero recaudado, pidió unos 8 mil pesos para sellados y trámites, y con eso desapareció". Brenda adelantó que no sólo habrá un nuevo festival solidario, sino que además el martes dejarán asentada la denuncia formal en el Ministerio Público de la Acusación.

   La nena de barrio Godoy padece síndrome de Kotsmann, una enfermedad de la médula ósea que le fue detectada antes de cumplir su primer año de vida, y que no sólo la obliga a vivir con inyecciones diarias, le produce una pérdida de la masa ósea que la tiene a los 8 ocho años con los huesos de una persona de 60, y la hace pasar días en el Hospital Víctor J. Vilela.

   La única solución es un trasplante de médula y en ese camino está la familia, conformada por su papá, su mamá y una hermana. La aparición de un donante y la posibilidad de concretar la intervención, que debe hacerse en Capital Federal costeada por la Nación, surgió hace unos meses y así también las necesidades para poder llevarla a cabo.

   "Ella necesita un lugar y dinero para poder vivir en Capital en las cercanías del hospital los meses posteriores a la intervención con su mamá, ya que su papá se quedaría en Rosario", contó Brenda. Ese fue el inicio de la organización de un primer festival solidario que los jóvenes del barrio, organizados como BG y que también tienen un equipo de fútbol, se pusieron al hombro y que se concretó el domingo pasado, en la plaza Rivarola.

Ser escuchados

"Cuando conocemos el caso de Priscila apuntamos a hacer el festival de música, la idea se expandió y salió todo perfecto", contó Brenda, quien aclaró que el grupo de vecinos y jóvenes no era más que "una forma de hacer escuchar la voz de la nena y su familia para que alguien se hiciera cargo de la situación".

   A las necesidades económicas de llevar adelante el trasplante en Capital se suma además la situación de la familia que, como dijeron, "después necesitará una vivienda en condiciones para que la nena vuelva a vivir", ya que actualmente "no tienen vivienda propia, alquilan y van de casa en casa buscando mejorar las condiciones de vida para que afecten lo menos posible la salud de Priscila".

Esperanza y estafa

"Todo salió muy bien, fue todo un éxito", contó Brenda sobre lo sucedido el domingo pasado. El lado oscuro de la historia comenzó con la aparición de un hombre que, según dijeron, se hizo pasar por "empleado de una repartición del gobierno nacional" y fundamentalmente se comprometió "a gestionar la vivienda y los viáticos para Priscila y su mamá".

   Brenda detalló que Luciano Clerich, el nombre con el que se presentó días antes del festival, presentó "papeles y credenciales falsas", y estuvo esos días en el barrio y con la familia. Si bien la joven afirmó que pasado el encuentro del domingo "nunca pudo acceder a ese dinero porque no estaba allí y porque quedaría a disposición de la familia a través de una cuenta bancaria", el último jueves "pidió para una serie de trámites y sellados por 8 mil pesos que le fueron entregados, y con eso desapareció".

   Desde entonces nadie supo más nada de él. "Pensamos que quizá quería acceder a la recaudación y como no pudo, pidió eso y se fue. Lo cierto es que nos estafó a todos, pero fundamentalmente a la nena con quien estuvo y pasó tiempo", afirmó la joven, quien refirió no sólo a la perdida monetaria, sino fundamentalmente "al daño que le hizo a la familia".

   Pese a eso, Brenda afirmó que "las necesidades de Priscila para poder trasplantarse siguen estando y aunque nos estafó, no nos mató".

   La joven ya adelantó que el martes próximo harán la denuncia formal del hecho para que "no engañe a nadie más", pero sobre todo volvió "a pedir ayuda para Priscila" y aseguró que en los próximos días volverán a trabajar en la organización de un nuevo festival en el barrio para reunir más ayuda.

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