Lilian Cheruse, también profesora de letras, encuentra sus musas inspiradoras en un café de Zeballos y Pueyrredón
06:30 hs - Domingo 29 de Marzo de 2026
“El barrio es el mundo real inspirador, escribo cuando estoy con la gente”, dice Lilian Haydee Cheruse en una mesita de Justos y Pecadores, que oficia de lugar donde acuden sus musas. Por lo tanto, se podría decir que el bar de Zeballos y Pueyrredón es su sitio en Lourdes, el lugar que eligió para vivir y en el que descubrió “tanta buena gente”, como la que comparte con ella, cada día, un café en la esquina. Profesora de letras y escritora, publicó cuentos para adultos y niños, terminó una micronovela y tiene trabajos en agenda.
“Le doy mucho significado a los bares, desde acá empezás a reconocerte con el barrio, te saluda la gente y podés establecer amistades; conocí buenas amigas adentro de este bar”, explica. Y dice que desayuna allí porque cree que “una manera de decirle sí a la vida es tener un sentido de pertenencia, además de la familia, compartiendo el desayuno, y el diario, con gente alrededor”.
Leer y escribir
Escribe y lee en el bar al que le dedicó el cuento “Una aventura en pecadores”, en su último libro “Céfiro vuelve/La mujer azul”, un texto de microrrelatos, cuentos breves y una historia de amor en poemas. Trabaja en un libro infantil, mientras prologa y escribe reseñas para otros autores, como el escritor granadino Angel Olgoso. En la próxima Feria del Libro tendrá una participación que la entusiasma, en el espacio de microficción de Raúl Brasca.
El barrio
Apasionada por su vocación, revela los andariveles por los que elige transitar en la vida: “El proyecto cultural social es lo que hace grande a los pueblos, son hechos para el crecimiento interior de las personas, de la comunidad”.Y evoca los momentos de democratización de la cultura en 1983, con Raúl Alfonsín, mientras, a nivel local, cita como insoslayable la tarea de Rafael Ielpi, “crucial en ese tema”.
Jubilada, fue directora general de la comisión de Cultura y Educación del Concejo Municipal, publicó sus textos, recibió premios y tiene un posgrado internacional en Cultura y Comunicación (Flacso). Ahora se dedica “a pleno a la escritura”, que encuentra su inspiración en el barrio. “Es importantísimo, con gente solidaria, educada, alegre y tiene una buena propuesta gastronómica. Lo elegí porque quería estar cerca de Oroño, del parque Independencia y de Pellegrini, y se me dio el sueño. Quería este lugar que me inspira totalmente, su brillo hace a mi crecimiento, nunca me mudaría de acá”, describe.