La EPE realiza cortes rotativos de tres horas en zonas con alta sobrecarga
La empresa enfrenta una ola de calor sostenida con su sistema al límite. La salida del servicio se dará cuando los cables lleguen al 90% de su capacidad

Martes 28 de Diciembre de 2021

Calor extremo, marcas térmicas históricas, consumo sin precedentes y un sistema eléctrico estresado al máximo. Así se presenta el panorama en Rosario, en donde la Empresa Provincial de la Energía (EPE) puso en marcha un programa para mitigar fallas a través de un mecanismo preventivo de cortes rotativos. Se aplicarán según el tablero de los 400 cables distribuidores en los que se detecte que el consumo supere el 90 por ciento de su capacidad, con interrupciones que se alternarán según cómo se encuentre el parque eléctrico, y con la premisa de no sacar de servicio a la totalidad de los clientes conectados al distribuidor sobrecalentado.

La explicación la brindó el presidente de la EPE, Mauricio Caussi, en una jornada extenuante y con un humor social exasperado por los cortes energéticos. Los cacerolazos de anoche en Mendoza y Oroño fueron a antesala de las quejas que muchos usuarios expresaron públicamente. Y no solo eso. Los comercios del centro rosarino tuvieron que desempolvar nuevamente los generadores eléctricos para garantizar sus ventas. La peatonal Córdoba se volvió a transformar en un anfiteatro de ruido atronador.

“Hemos instrumentado un programa que nos permite, con un monitoreo permanente, sacar del servicio preventivamente a los usuarios de sectores que estén recibiendo una demanda superior a su capacidad de conducir energía”, señaló Caussi para poner como ejemplo el corte que sufriá anoche zona sur. De todos modos, el funcionario destacó que “en el peor momento de esta ola de calor tuvimos unos 13 mil usuarios fuera de servicio (en media y baja tensión), lo que representa el 3% de los consumidores totales de la ciudad de Rosario”.

Hay un crecimiento de 22 por ciento en la demanda de energía con respecto al mismo plazo de diciembre de 2020, con picos de hasta 55 por ciento más. Para ello, los operarios de la EPE trabajan en 22 cuadrillas en las calles rosarinas.

“Los cortes son preventivos y por una máximo de tres horas”, enfatizó Caussi al indicar que ya se instrumentaron desde la tarde del martes. Se puntualizó que se aplicarán solo en aquellos conductores-distribuidores que superen el 90 por ciento de la capacidad de prestación.

Esa lectura se hace en tiempo real en un tablero, y es complejo avisar con mucha anticipación a los usuarios. “De todos modos, estamos permanentemente informando cuáles son los cortes preventivos y cuando suceden no retiramos a la totalidad de los clientes en todas las subestaciones asociadas, sino que son salidas de servicio parciales y acotadas. De ser necesario, se pueden ampliar, pero el criterio es restringir lo menos posible”, destacó Caussi.

Una forma de establecer dónde es establecer un panorama de la zona en la que se estaría llegando al límite de consumo. Si un cable supera el 80 por ciento, entra en área de riesgo y si sobrepasa el 90 por ciento se lo desactiva. Esto se aplica entre los 400 distribuidores que existen en Rosario.

En relación a esta medida extrema, el presidente de la EPE negó enfáticamente que se realice por desinversión. “Hemos destinado 6 mil millones de pesos, el 45 por ciento para Rosario, con 4 estaciones transformadoras completamente repotenciadas y la construcción de dos nuevos centros de distribución, de modo que de ninguna manera hay falta de inversión”, ahondó Caussi.

Algunos datos que aportó la EPE en esta coyuntura sirven para analizar la sobrecarga que atraviesa el sistema. La demanda de energía en Santa Fe se ubicó en un 23 por ciento por encima de lo registrado en diciembre de 2020. El incremento a nivel nacional se ubicó para este último mes del año solo en el 7,9 por ciento.

Ayer, el parque eléctrico santafesino estuvo a menos de 100 megavatios de llegar al pico histórico de 2.446 en un día, con temperaturas medias de entre tres y cuatro grados por arriba de lo registrado en diciembre del año pasado. Y una estrecha amplitud térmica que no permite a los equipos eléctricos salir del estrés y la fatiga casi permanente. Al caer el sol se acumulan los reclamos y los cortes, sin distinción de origen y duración.

Volvieron los generadores a la postal de las peatonales

En la zona de la peatonal Córdoba, entre Maipú y Entre Ríos, los comerciantes echaron mano de un recurso que ya parece tan típico del verano como el protector solar o las sombrillas: instalaron generadores de electricidad en la puerta de los locales, en un intento por sostener las ventas del día en pleno cierre del año, que prometía un repunte.

Otros locales optaron por no abrir sus puertas, mientras que en algunos casos se buscó conectar los equipos de emergencia a los enchufes más esenciales.

En Sarmiento casi Córdoba, la empleada de una panadería sorteó la mañana con un cuaderno como abanico.

Varias heladeras de los comercios de gastronomía estuvieron vacías desde el lunes a la tarde cuando se cortó el servicio. En otros casos ofrecieron algunos menús que, hacia el mediodía y con un sol abrasador, eran en efectivo porque no funcionaba el posnet.