Martes 29 de Agosto de 2023
"Hace 45 años que canto y quince que soy docente. Este espacio es un sueño cumplido". La confesión es de la artista rosarina Silvia Campanari, la voz que puso a prueba a todos los géneros populares: folclore, cumbia, tango, melódicos nacionales e internacionales, la misma que ahora juega un desafío más, a pesar de la crisis: el de abrir una sala para música y teatro. Se llama "La soñada" y está en el límite de los barrios Abasto y Hospitales, en 27 de Febrero 1233 (entre Mitre y Entre Ríos).
"Será un lugar para quienes se están formando y quienes ya son profesionales de la música, el teatro o el stand up", le adelantó Campanari a La Capital con los brazos abiertos a todos los artistas de la ciudad y la región.
De este modo, y con una capacidad de 50 butacas móviles, La Soñada se convierte en una de las tantas salas de mediana y pequeña escala (que no llegan a ser un teatro) que garantizan gran nivel artístico como La Manzana, El Rayo, La Escalera, Amigos del Arte, Kika Bar, La orilla infinita, El Cairo, Temporánea, El Escaramujo, Caras y Caretas, La Vulvería, Distrito 7 o El Cultural de Abajo, entre otras tantas.
Campanari vivió su infancia entre bambalinas en la sala Lavardén, casi un presagio de su carrera. Su papá era el casero del Ministerio de Agricultura y ella y su familia vivía en el sexto piso del edificio.
"La terraza de la Cúpula era mi patio de juegos y allí sonaron los primeros acordes de la guitarra", dijo quien a los 12 años formó con sus hermanas Marta y Alicia el trío folclórico Amancay. Luego estudió canto en la Escuela municipal de Música y con maestros de la talla de Clara Verri, el Julio Somaschini, Juanjo Cura y Julia Zenko y la Escuela Municipal de Música. A los 15 años comenzó su carrera profesional y lanzó el primer disco del grupo solo de mujeres "Hermanitas Alegría”, bajo dirección de Nora Pandol. En los '80 llegó la hora de los escenarios nacionales. Primero siendo la voz femenina de "Agua Viva" y luego dúo en "Kokoa Shake" junto a Hugo Mastrogiovanni.
La ahora dueña de La Soñada siguió su camino artístico hasta la actualidad como solista y docente en su taller canto. Recibió el Magazine de Plata, el premio Gordillo y el de Mujeres Hacedoras y sus hijos, Paula y Martín acompañan su labor desde la técnica como asistentes y sonidistas.
Empezó a armarse la programación. El próximo 3 de septiembre los alumnos del taller volverán a subirse al escenario y ya hay interesados de un duo musical y un actor que quiere presentar un unipersonal. "Ojalá pronto tengamos la agenda llena", dijo Campanari quien uso a disposición su mail (silviacampanari@hotmail.com) para quien quiera contactarse con el espacio.