Martes 25 de Enero de 2011
Con el regreso a clases anticipado para el 28 de febrero, las familias rosarinas ya empezaron a comprar útiles escolares. Este año la canasta costará entre un 20% y un 23% más que en el 2010, con un pack básico de no menos de 110 pesos. De allí para arriba, lo que se quiera imaginar, sujeto a la cada vez más diversificada gama de motivos, marcas, licencias, calidades y precios que buscan seducir a los niños. Aprovechando las vacaciones y con algún temor a que luego los costos suban más, madres y abuelas ya recorren junto a los chicos las librerías de la ciudad.
Casi sin tregua, los locales pasaron de promocionar juguetes para la fiesta de Reyes a útiles escolares por el inicio anticipado de clases, que este año arrancarán por primera vez en febrero.
El miedo a que la inflación haga de las suyas —en parte empujada por la demanda— es otro de los motivos que llevó a la gente a empezar con las compras. Pero lo que muchas madres y abuelas dicen, además, es que durante enero disponen de más tiempo o aprovechan las vacaciones para salir de compras relajadas.
Una suba esperable. El encargado de compras de Librerías Lader, Marcelo Fizzani, estimó que equipar a un chico para la escuela saldrá este año de un 20% a un 23% más que en 2009, suba liderada por los artículos de papel. Nada muy distinto de lo que marcaron los aumentos de la mayoría de los productos (excepto de algunos alimentos, que se dispararon mucho más).
Un pack mínimo —una mochila sin ruedas, un block de 480 hojas, cuaderno, carpeta, goma, lápiz, birome y poca cosa más— este año se podrá armar a partir de los 110 o 115 pesos, cuando el año pasado rondaba los 90.
No es fácil hacer cálculos demasiado globales dada la diversificación de la oferta entre los artículos de librería en materia de diseños, calidades, marcas, licencias y precios.
Es que se sabe: niños y adolescentes constituyen targets fáciles de tentar con novedades de consumo. Por ejemplo, a través de las licencias de los personajes del cine y la tevé, o de marcas que ya se ganaron un indiscutido lugar en el mercado infanto juvenil.
Ben 10, Hot Wheels, Princesas, Bakugan, Winnie Pooh, Gaturro, Kitty, Barbie, 47 Street, Kevinston, Strawberry son algunas de las imágenes que desde las vidrieras y estanterías de los locales parecen parpadear para captar la atención de los chicos.
Decisiones. Según comenta Fizzani, versado en estas lides, entre las familias que disponen de un mínimo resto económico para darse algún lujo son los chicos mismos quienes deciden qué llevar.
“Hasta los 8 años, más o menos, quieren los artículos de las licencias más conocidas, como Kitty, Barbie, Bakugan, Ben 10... pero entre los 8 y los 14 ya piden marcas y si es posible que no tengan imágenes infantiles, como en el caso de Kevingston, Muaa o 47 Street”, detalla el encargado de la cadena.
Lo más barato. Sólo para tener una idea: las mochilas van desde 60 o 70 pesos; un block de 480 hojas cuesta entre 40 y 48; la birome más barata 1,20 peso, los lápices entre 0,50 y 4, una caja de 12 pinturitas cortas 5,90 pesos, media docena de fibras 3,60 y un block de dibujo 6. De allí para arriba, todo.
Lo cierto es que las ventas escolares arrancaron hace “siete o diez días”, por lo que los empleados de las librerías apenas si tuvieron tiempo de respirar entre el arreglo de las vidrieras con los juguetes por Reyes y el de las cartucheras, carpetas y mochilas.
“Ya se ve gente llevando lo más básico, como para empezar las clases —dijeron los empleados de librería Tommy—, pero después de que la maestra les dice a los chicos todo lo que van a necesitar viene una compra más completa”. En algunas escuelas, las listas se las dieron en noviembre.
De hecho, también comenzaron a salir guardapolvos y uniformes. Los delantales, de 30 pesos en adelante. Pero si se quiere comprar un equipo completo para colegio privado (incluyendo campera, buzo, pollera, jumper o pantalón, calzado, conjunto de gimnasia, chomba y medias), la compra puede llegar a mil pesos.