La ciudad

La caducidad de Cabify reavivó el debate en torno a otras aplicaciones

Desde la oposición cuestionan a las plataformas de delivery por trabajar sin habilitación y no capacitar a los cadetes.

Martes 23 de Julio de 2019

Con la caducidad de la habilitación de Cabify para operar en Rosario, las aplicaciones de delivery volvieron a situarse en el centro del debate respecto de por qué se pudo llegar a una resolución con la plataforma de despacho de remises y no con Glovo, Rappi o Pedidos Ya. Si bien la primera contaba con la habilitación correspondiente, las app de delivery continúan operando sin siquiera poseer permiso alguno y la pelota se pasa entre el Ejecutivo y el Concejo.

Fue el concejal Eduardo Toniolli quien, en octubre del año pasado, presentó un pedido de informes al Ejecutivo para que especifique si las empresas Glovo y Rappi cuentan con habilitación municipal, bajo qué rubro se desempeñan y cuál es la actividad comercial que declaran.

"Nunca obtuvimos una respuesta por parte del Ejecutivo", aseguró Toniolli, para agregar: "La actitud permisiva que ha tenido el municipio con empresas como Glovo y Rappi sientan un precedente negativo para que venga cualquiera con pretensiones de instalarse en Rosario sin habilitarse, o para llevar adelante una actividad no reconocida por el municipio sin habilitación".

Consultado por la situación que desencadenó en el retiro de la habilitación a Cabify, el edil afirmó que le pareció positiva la actitud que tuvo el servicio público de "hacer cumplir la norma", pero señaló: "La Secretaría de Gobierno ha tenido una actitud inversa con respecto a todas estas empresas (en referencia a las app de delivery).

Ante la posibilidad de que se tomen medidas respecto al funcionamiento de este tipo de servicios, se citó el caso de Cabify. Si bien es distinto, podría ser un puntapié para regular de manera más firme a empresas que, indefectiblemente, necesitarán un nuevo encuadre en las distintas legislaciones locales.

Sin embargo, Toniolli dijo, en referencia a las aplicaciones de delivery en la ciudad, que "desde el oficialismo han dicho publicamente que la legislación de la ciudad no está adaptada y que la pelota la tiene el Concejo, y no es así. El servicio de aplicación no existe. Sí existe el servicio de delivery, de mensajería, de cadetería y de logística".

"(Las aplicaciones de delivery) se tienen que registrar y habilitar como cualquier empresa que presta esos servicios", detalló al respecto, y añadió: "El verso que utilizan estas empresas es que son de economía colaborativa; que, en realidad, ellos lo único que hacen es contactar usuarios con prestadores del servicio y eso hace que, con ese argumento, no saquen permisos".

Sin habilitaciones

"No hace falta ninguna legislación nueva, porque la legislación está. Lo que hay que hacer es cumplirla. Decir que falta legislación al respecto es hacerse cómplice de estas empresas", añadió y amplió que las personas que trabajan en las aplicaciones "tienen que hacer cursos de seguridad vial, manipulación de alimentos y demás. Todos los que son usuarios de los servicios de estas empresas están sujetos, de alguna manera, a una situación irregular".

En poco más de una semana, funcionarios del municipio, representantes de las aplicaciones de delivery y miembros del Sindicato de Cadetes de Rosario se volverán a reunir tras un cuarto intermedio de casi un mes que surgió a partir de un recurso de amparo que presentó el gremio de los cadetes (ver aparte).

Por su parte, el concejal justicialista recalcó que "si faltara una legislación, el Ejecutivo puede mandar un mensaje al Concejo y plantear lo que, para ellos, serían las pautas para darle un marco de funcionamiento concreto. Nosotros entendemos que no es necesario, sino que hay que hacer cumplir la normativa: para habilitar un negocio o para prestar un servicio en la ciudad, con presencia física como se presta este servicio, hay que sacar un permiso. No hay discusión".

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