La ciudad

La Bienal puso la lupa sobre las intervenciones a gran escala

La penúltima jornada de la muestra buscó algunas conclusiones significativas acerca de las geografías continentales. Jorge Jáuregui trazó paralelos comunes de los problemas en Latinoamérica.

Viernes 17 de Octubre de 2014

El jueves entregó otra jornada intensa de la Bienal. Otra vez con una aprobación total de una masiva concurrencia que no tuvo respiros en el galpón 17. Por la mañana, Jorge Jáuregui volvió a mostrar todo su aplomo, su oficio y su conocimiento en la recuperación de sectores urbanos deteriorados. Su notable experiencia en las favelas de Río de Janeiro sirvió para trazar paralelos con problemas comunes que se sufren en Latinoamérica. "Los tiempos sociales y los tiempos de la política, no siempre van de la mano, raramente coinciden", señaló a manera de crítica de lo que sucede en esta parte del continente.

Jáuregui es un viejo conocido de Rosario. Se diplomó en esta ciudad y luego se fue a vivir a Brasil. Paseó sus charlas varias veces por la facultad de arquitectura de la UNR y en muchas ocasiones fue invitado por gobiernos locales para conocer más en profundidad sus trabajos. Arquitecto y diseñador urbano. Comprometido con su profesión. De gestos sólidos e intenciones transformadoras. No se olvida, de los olvidados. Apunta al diálogo y el sentido común como método de acercamiento a la construcción de una mejor realidad para los excluidos.

En relación a la postura que debe tomar el profesional, apuntó: "El arquitecto debe tener una mirada sensible de los lugares". Y sobre los aspectos comunes de su trabajo, señaló: "Lo esencial para mí y para mis proyectos es mantener una continuidad entre las partes que se conectan. Que no existan fragmentaciones. Hace falta una lectura amplia y comprometida".

Tras la conferencia de Jáuregui se inició un conversatorio que incluyó a Carlos Menna (Argentina), el rosarino Juan Germán Guardatti, Marcos Rampulla (Argentina), David Barragán (Ecuador) y como moderador Lucho Marcial (Perú).

Por la tarde hubo conferencias del mexicano Mauricio Rocha, quien destacó que "los arquitectos tenemos la responsabilidad de hacer mejores espacios para todos" y del chileno José Luis Uribe.

Luego se desarrollaron conversatorios entre los que se destacaron las posturas de el locuaz e inquisitivo peruano Manuel de Rivero, y el ecuatoriano Daniel Moreno Flores, quien mostró una gran capacidad para reciclar y resignificar materiales.

En la charle de cierre, se lució el rosarino Mario Corea. "La arquitectura sólo sirve si es habitable", destacó el reconocido profesional.

Por la noche hubo una fiesta con música para los más jóvenes entre los galpones 15 y 17. Y también se desarrolló el formato Pecha Kucha (8 artistas, 20 imágenes en 20 segundos), con Adrián Abonizio y Dante Taparelli como figuras destacadas.

Vale destacar que hoy concluye la Bienal con una conferencia magistral del venezolano Fruto Vivas (a las 18.30 en el galpón 17), premiado por su trayectoria en esta edición. La entrada será abierta para todo público y será retransmitida en el galpón 15. Un cierre magnífico, acorde al nivel que exhibió la muestra a lo largo de toda la semana.

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