La Biblioteca Argentina volvió al ruedo y ya funciona a pleno
Tras 9 meses sin prestar servicios básicos, ya ofrece nuevos espacios de usos múltiples, de co-working y propuestas alternativas

Domingo 23 de Febrero de 2020

Los más de cinco mil metros cuadrados de la Biblioteca Argentina ahora sí ya funcionan a pleno. Con el objetivo de convertirse en un epicentro cultural, aunque sin perder su especificidad, el tradicional edificio del pasaje Alvarez que pasó nueve meses sin prestar los servicios más básicos, como el préstamo de libros, ya tienen todos sus nuevos espacios organizados y funcionando a pleno. No sólo el préstamo de ejemplares, sino además las nuevas salas de co-working y de usos múltiples y un espacio de lectura alternativo a la tradicional sala de la planta baja con disponibilidad de conexión de dispositivos electrónicos.

   La hemeroteca también volvió a ruedo, y desde el 2019 con la creación de un área específica de Desarrollo de Colecciones, no sólo se sumaron ejemplares al acervo de los más de 200 mil libros ya catalogados, sino que además comenzó a dar los primeros pasos la colección Feminismos y Disidencias Sexuales.

   Pasado el parate que significan enero y febrero, en estos días es el público, socios y no socios, el que a diario y en el horario completo de 7.30 a 19.30, y de 9 a 13.30 los sábados, resignifican cada uno de los espacios del centenario edificio, que a sus objetivo central como biblioteca busca sumar hacia adentro y hacia afuera propuestas vinculadas a la lectura, pero también a otras expresiones.

   Si bien la histórica sala de lectura, recuperada en su totalidad con sus originales y circulares balcones, fue el primer espacio en abrir sus puertas y llenarse de quienes buscan el inalterable silencio para le lectura o el estudio, la puesta en marcha del préstamo de libros, y el servicio de referencias que permite consultar diccionarios, obras de colección, enciclopedias, repertorios biográficos, anuarios, anales de legislación, censos y guías, entre otros, fueron clave para dar vida a esa nueva estructura edilicia.

   Ya sea para lectura en las salas abiertas al público en general como el préstamo a domicilio exclusivo para socios —el carné puede tramitarse por 50 pesos y siguiendo los requisitos que se detallan en www.biblioargentina— sigue siendo “un servicio de alta demanda”, aseguran desde el organismo. Así como la hemeroteca, que aún con horario de verano, de 7.30 a 12.30, reúne a jóvenes investigadores y estudiantes, y a lectores que se resisten a los formatos tecnológicos.

Un catálogo que se amplía

La biblioteca integra el catálogo colectivo que permite la búsqueda on line de material de lectura, pero a la vez ofrece el listado de libros de otras bibliotecas de la red, como son las de Lengua, de Salud Pública, del Museo de la Ciudad, del Museo de la Memoria y su centro documental, de las Naciones Unidas y Manuel Estrada, entre muchas otras.

   Allí, a través de www.biblioargentina.gob.ar cada socio puede llevar su historial de préstamos y consultas, entre otros servicios, a través de una cuenta unificada que funciona como perfil de usuario.

   Su propio acervo de más de 200 mil títulos comenzó a crecer desde 2019, ya no a través de pequeñas compras, sino que a través de la creación del Departamento de Desarrollo de Colecciones, se buscó hacerlo a través de licitaciones y compras de mayor envergadura.

   Gabriela Saloj, a cargo de ese departamento, contó que en las preferencias de la gente a la hora de leer “los policiales siguen siendo lo que más sale como pan caliente”, a lo que agregó las novelas históricas. Y claro que con la cuarta ola feminista comenzó también a moverse la demanda de esos títulos y así se hicieron las primeras compras de 120 títulos (ver aparte).

   Lo cierto es que ese espacio, como señala la propia Saloj, “trata de comprar lo que falta”, pero recalca que “también hay que echar luz sobre lo que hay”. Así surgieron muestras sobre colecciones específicas como “Los escritores malditos”, “Cuentistas ingleses” y “Literatura erótica”, propuestas que prometen continuar.

Habitar de otros modos

Lo cierto es que la conjunción de los nuevos espacios y la puesta en marcha de todos los servicios generó una nueva forma de habitar los espacios. No sólo “La Casa Imaginada”, el punto de convocatoria para los más chicos, donde los libros están al alcance de los propios pequeños lectores, sino incluso en el salón de lectura del tercer piso, un espacio con conectividad que permite a estudiantes, muchos de ellos extranjeros, acceder a un lugar no sólo de estudio y lectura en diferentes soportes, o en la sala de co-working, un lugar con capacidad para 15 personas que puede utilizarse por el máximo de dos horas.

   A eso se suma el salón múltiple, donde además de las actividades específicas de la biblioteca se suman otras donde eso se cruza con otros eventos como los festivales internacionales de Poesía y de Cine Latinoamericano.

   En corto plazo, se sumarán los boxes de investigación —lugares reducidos de uso individual—, además de una tercera sala de lectura, pero contará con Internet y computadoras para uso público para quienes no tengan su propio dispositivo.

Colección Feminismos y Disidencias Sexuales

Los 120 títulos que la Biblioteca Argentina compró para poner en marcha la colección Feminismos y Disidencias Sexuales se cuentan entre los más demandados, señala Gabriela Saloj, a cargo del nuevo Departamento de Desarrollo de Colecciones desde hace un año. A la vista, expuestos en vitrinas centenarias del hall central sobre Presidente Roca, abrieron un camino nuevo que promete profundizarse.

   Los debates actuales de la gran cantidad de movimientos feministas, las formas de habitar los cuerpos, las sexualidades, el movimiento Lgbtiq, la mirada académica y los ensayos, pero también las ficciones de la mano de escritores locales, nacionales e internacionales, van formando parte de ese nuevo acervo.

   Una colección que además también hace pie en “La Casa Imaginada”, el espacio pensado para chicos desde los 5 años hasta los adolescentes de 17, y donde las lecturas sobre género y diversidades se ofrecen a través de títulos específicos, con contenido para chicos, adolescentes y jóvenes.