La basílica San José se prepara para festejar sus 110 años como parroquia
La basílica San José, San Martín y Cochabamba, que acompaña a la ciudad desde fines del siglo XIX, se apresta a celebrar sus 110 años de parroquia y los aniversarios de los reconocimientos que tuvo como patrimonio histórico y cultural para la provincia y la comunidad. Los actos serán el miércoles, a partir de las 19.30...

Domingo 30 de Noviembre de 2008

La basílica San José, San Martín y Cochabamba, que acompaña a la ciudad desde fines del siglo XIX, se apresta a celebrar sus 110 años de parroquia y los aniversarios de los reconocimientos que tuvo como patrimonio histórico y cultural para la provincia y la comunidad. Los actos serán el miércoles, a partir de las 19.30, y además de la liturgia y la evocación habrá anuncio de proyectos culturales y entrega de presentes recordatorios.

"Las expectativas son muchas y buenas", adelantó el párroco Aldo José D’Angelo, que como consagrado pertenece a la parroquia desde 1968 y al barrio desde que nació, medianera de por medio con el templo. Las celebraciones que se avecinan son triples: 110 años de parroquia y una década de los rangos de basílica y monumento histórico y cultural de la provincia de Santa Fe.

Pero con ser importantes no son sólo los rasgos arquitectónicos los que dan el mayor lustre al templo que lleva el nombre del patrono de la Iglesia. El lugar es sede de actividades artísticas, corales y sinfónicas, y de concursos de escultura y fotografía, además de haber propiciado, desde 1980 a 1989, 242 ediciones del San José de plata. Se trata de una distinción que recibieron decenas de artistas, científicos e instituciones de la ciudad, el país y el mundo como reconocimiento a su labor. "Es un premio al trabajo fecundo, toda actividad humana es trabajo y eso es lo que hace digno al ser humano", aseguró D’Angelo.

Marco ideal. Por la "pureza de su estilo arquitectónico", de las obras escultóricas y de su construcción, la basílica San José es un lugar casi natural para conciertos sinfónicos y corales. Por allí pasaron agrupaciones de renombre y hasta cuenta con el beneplácito de Alberto Balsadelli, maestro del teatro Colón, que no deja de asombrarse por su acústica.

"Todas las actividades culturales son gratuitas, esto es para que la gente participe con sus dones y para mostrar lo que hace a los demás", comentó el párroco sobre el templo, escenario para la fe, la creatividad y el tesón, según su patrono, San José. Los proyectos de la comunidad de la parroquia de Cochabamba y San Martín incluyen buscar auspiciantes para las actividades culturales y "rescatar el edificio en su integridad, embellecerlo como patrimonio de la ciudad", comentó el sacerdote. Y aseguró que el órgano del lugar, que llegó desde Francia en 1924 y después fue reconvertido a sistema electromagnético, estará al servicio de la cultura de la ciudad.

Armonía. Este edificio forma con la catedral (Buenos Aires y Córdoba), la dupla de basílicas que tiene la ciudad. "Los arquitectos se asombran por la armonía de su construcción", explicó su párroco, que nació en Maipú al 1700 y que creció viendo el imponente diseño y oyendo el sonido de las campanas, que "nos organizaban el día y los horarios".

Según D’Angelo, la memoria popular conserva varias anécdotas sobre el templo. "Cuentan que fue Sarmiento quien trajo a Rosario al párroco José María Sánchez para que diera clases en el Nacional Nº 1, y él fue quien hizo construir el templo. La obra comenzó cuando ese sacerdote tenía 70 años y dicen que se ponía un delantal y les traía carretillas con material a los albañiles", evocó.

"Días atrás me dijeron que acá se bautizó Agustín Magaldi", comentó el padre D'Angelo, quien preside la comunidad parroquial desde 1980. "Hay una parte estable, formada por los vecinos de las 83 manzanas de nuestra jurisdicción y una parte itinerante, como en toda iglesia céntrica", señaló. La historia de la basílica se puede conocer a través de internet en www.basilicasanjose.org