La ciudad

"La actividad que desplegaba Cabrera está en las antípodas de la trata de personas"

El abogado defensor del dueño de La Rosa, Paul Krupnik,  dijo que el "Indio blanco" ahora volverá al frente de Willy Dixon, el boliche rockero de Güemes y Suipacha.

Miércoles 12 de Junio de 2013

"La actividad que realizaba Juan Cabrera en su local está en las antípodas de lo que es la trata de personas", afirmó hoy Paul Krupnik, abogado defensor del dueño del cabaret La  Rosa, procesado por el presunto delito de facilitación y promoción de la prostitución.

Cabrera, conocido también por el apodo de "Indio blanco", fue excarcelado ayer tras el pago de una fianza y seguirá en libertad mientras se realiza el proceso judicial que lo tiene como imputado y procesado por proxenetismo.

En diálogo con el programa "Todos en La Ocho", Krupnik afirmó hoy que la actividad que Cabrera realizaba en "sexy bar", de Callao 123 bis, "dista enormemente" de lo que se considera como delito de trata de persona, y negó que su cliente lucrara con los servicios sexuales que prestaban las mujeres que trabajaban en ese lugar como "alternadoras" o "coperas".

"Vemos dos situaciones. La primera es que la investigación contra el bar de Cabrera se inició en agosto 2012, cuando no existía la ley (contra la trata de personas por Marita) Verón y la actividad que realizaba Cabrera estaba absolutamente ajena a cualquier infracción al Código Penal. Desde este punto de vista habría que estudiar si aquí no cabe la aplicación de lo que se llama el derecho a la ley penal más benigna o la retroactividad a la ley penal más benigna", manifestó el abogado a La Ocho.

Y enseguida agregó: "La segunda cuestión que estamos analizando es la inconstitucionalidad de un artículo del Código Penal, no de la ley de Trata de Personas, que me parece muy buena porque persigue ese delito es una actividad repudiable y asimilable a la esclavitud. Lo que sí veíamos es que podía haber alguna cuestión de inconstitucionalidad en un artículo, el 125 bis, del Código Penal en tanto y en cuanto invalida el consentimiento otorgado por personas mayores de edad que voluntariamente vienen ejerciendo la prostitución. Desde ese punto de vista, pensábamos que podría haber un rozamiento a alguna afectación constitucional". 

Krupnik manifestó que su cliente "no lucra" con los servicios sexuales que puedan pactar sus empleados en forma circunstancial con clientes. "Cabrera tiene un bar, con alternadoras con contratos rubricados por el Instituto de la Mujer, con personal en blanco, tributa ante la Afip por esta actividad. Cabrera niega haber cobrado el 50 por ciento de lo que ganaban las mujeres con los clientes. Ahora, Cabrera se va a dedicar a Willy Dixon, un local al que concurren importantes bandas de rock", agregó.
 

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