La ciudad

Investigan el movimiento obrero y van por el desafío de rescatar La Vanguardia

Es una decena de historiadores que con fondos propios inició el primer proyecto de digitalización de un diario de tirada nacional.

Domingo 01 de Diciembre de 2019

Los movió la urgencia y la necesidad de acceder a las fuentes. Son una decena de investigadores abocados a hacer historia de los movimientos obreros que pusieron en marcha con recursos propios el primer proyecto de digitalización de un diario de tirada nacional: La Vanguardia, órgano oficial del Partido Socialista. Una iniciativa que, reconocen, "es faraónica" y les llevará por lo menos los próximos cinco años de trabajo, pero que permitirá rescatar en formato digital y preservar de su destrucción las ediciones que van del 1º enero de 1916 hasta el 31 de diciembre de 1928. Y no sólo eso, sino además hacerlas accesibles a otros historiadores, investigadores, docentes y público en general de manera gratuita, compartiéndolas a través de internet.

"Es una forma de federalizar las fuentes, algo que en Europa sucede desde hace años y que la Argentina hace que sea más fácil ser medievalista que investigar la historia nacional", afirmó el integrante del Centro de Estudios Históricos de los Trabajadores y las Izquierdas (Cehti) y docente de la Escuela de Historia de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Alex Ratto.

La Vanguardia fue un periódico de tirada nacional que comenzó a salir semanalmente, los sábados, en abril de 1894, y si bien es anterior a la fundación del Partido Socialista, dos años más tarde, con el partido ya conformado, se convirtió en el órgano oficial.

"El salto lo dio en 1905 cuando comenzó a ser un diario y empezó a competir con las principales ediciones de la época, que por entonces eran La Nación, La Prensa y El Mundo", recuerda Ratto, y señala que esa competencia se mantuvo hasta 1958 cuando comienza a discontinuarse su salida.

La posibilidad de llevar sus páginas a un formato digital no sólo es fundamental para los investigadores, sino que además se trata del primer proyecto nacional de digitalización, ya que ninguno de los periódicos históricos ni nacionales ni provinciales están digitalizados.

"La única excepción es El Litoral de Santa Fe, un trabajo hecho por el Archivo General de Santa Fe", detalló el investigador y especialista en patrimonio histórico y cultural. Y agregó que ese escenario a nivel país pone en riesgo muchas de las fuentes históricas y fundamentalmente los diarios que por su tipo de papel y de tinta podrían perder sus ejemplares históricos" (ver aparte).

Una fuente invaluable

Conseguir parte de la colección del periódico conservada en Buenos Aires por el Partido Socialista Auténtico y trasladarla a Rosario fue el primer paso, así como desarrollar una estrategia de trabajo que pudiera afrontarse económicamente.

"Las máquinas con las que se trabaja en Europa cuestan unos 60 mil euros, notros arrancamos con fondos propios desarrollando un sistema de cámara fotográficas y trípodes que permite hacerlo por 3 mil dólares y mantener los estándares internacionales", señaló Ratto, que además tiene trabaja en tecnologías de la información y la comunicación.

El trabajo, en el que participan unas diez personas en forma voluntaria, comenzó en agosto de 2018 y los propios investigadores lo financiaron durante los primeros meses. Ya en marcha, la digitalización de cada mes lleva 18 horas de trabajo, por lo que estiman que el proceso sobre el período de doce años, a este ritmo, se extenderá durante cinco años.

"No hay otro proyecto nacional de estas características", señaló el investigador, e hizo hincapié en que se trata de un periódico que, como otros, "es una fuente invaluable para la historia nacional y no sólo para el partido socialista y quienes investigan los movimientos obreros, sino de mucha más amplitud".

Para graficarlo, señaló que allí se encuentran desde las crónicas del hundimiento del Titanic durante semanas y el rescate de los sobrevivientes, parte de la historia cultural del país: comentarios de las primeras películas del cine mudo —desde Chaplin a Buster Keaton— y las crónicas literarias de Rafael Barrett hasta los orígenes del fútbol y el nacimiento de los clubes nacionales, también los rosarinos.

Accesibilidad

Que una vez concretado el proceso, con copias de seguridad incluidas, los documentos estén al alcance de todos a través de internet, en el sitio www.lavanguardia.org, es fundamental para los integrantes del centro de estudios.

"Se trata de federalizar las fuentes, porque hoy los investigadores del país tienen que trasladarse a Buenos Aires, donde están los principales archivos, para poder llevar adelante su trabajo y no todos pueden sostenerlo económicamente", señaló el docente, que indicó que "incluso haciendo historias locales y provinciales es necesario cruzar fuentes y acceder a esos documentos".

Si bien la copia que se encuentra en internet, Ratto aclara que el sello de agua está sobre un costado y permite la lectura de todo el documento. "La accesibilidad es nuestra mayor preocupación, para que las nuevas generaciones de investigadores tengan menos de estos problemas para poder hacer historia", señaló.

Es más, consideró que "los principales diarios nacionales y provinciales, La Nación, La Prensa y La Capital deberían llevar adelante estos procesos", y señaló, no sin escaparle a la ironía, que "la digitalización de Caras y Caretas, una de las principales publicaciones de la historia nacional, la llevó adelante la Biblioteca Cervantes de España".

Además, apuntó a los órganos legislativos del Estado, al decir: "Hoy ni los documentos históricos de la ciudad, del Concejo Municipal, ni de la Legislatura, están en este formato. Es más, todos los documentos de la Legislatura del siglo XIX se perdieron en una inundación en los 80".

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