Jueves 10 de Marzo de 2022
Personal de tránsito y de Control Urbano de la ciudad de Funes interceptó tres colectivos que trasladaban de forma irregular a cerca de 300 estudiantes que planeaban realizar en una casa particular de Funes la fiesta del llamado Último Primer Día. El festejo se iba a llevar a cabo en la casa de una docente, quien admitió que ella había puesto su casa a disposición de los chicos pero aseguró que desconocía que era ilegal llevar adelante una fiesta de esas proporciones sin las correspondientes habilitaciones.
Según se consignó, los colectivos estaban habilitados para trasladar en total a poco más de 160 pasajeros y estaban excedidos en casi el doble de esa cantidad. Los agentes destacaron que los chicos no se resistieron y desistieron de inmediato de asistir a la fiesta. Si bien los choferes dieron negativo en los análisis de alcoholemia, indicaron que los adolescentes llevaban consigo gran cantidad de botellas de bebidas etílicas.
"Uno de los colectivos no tenía habilitación y fue remitido al corralón", destacó el subsecretario de Control Urbano, Eduardo Aucar, para añadir que durante el operativo "se presentó una señora que se manifestó como docente de un instituto de Rosario. Dijo que la fiesta se iba a hacer en su casa, que no estaba haciendo nada ilegal y que había contratado un disc jockey y baños químicos".
Indicó también que "los choferes dieron negativo en la alcoholemia pero los chicos llevaban muchas botellas de alcohol", además de asegurar que "el noventa por ciento eran menores de edad".
Estaba previsto que la celebración se realizara en una casa particular de la zona de Tierra Chica, cerca de la garita 9 de Funes.
El festejo del Último Primer Día, comúnmente mencionado en las redes sociales como UPD, es realizado por estudiantes en la noche previa al comienzo de clases del último año de cursado. Se dice que el festejo es originario de Argentina y que también llegó a países limítrofes como Uruguay, Paraguay y Bolivia.