Insólitas figuras sin cabeza

Domingo 24 de Febrero de 2008

En la pintoresca plaza Pringles hay dos estatuas sin cabeza que oficia de excepción a la regla. No sufrieron vandalismo, cuando las emplazaron ya estaban mutiladas. Son réplicas de mármol italiano que están allí desde 1982, cuando llegaron como donación desde una estancia a la Asociación Amigos del Museo de la Ciudad.

Por extraño que parezca, y a pesar de que a ambas figuras humanas les faltaban sus cabezas, fueron colocadas en el lugar que hoy ocupan y nunca pudieron restaurarse porque se carece de datos sobre los originales. Según explicó el docente de la Escuela de Arte de la Universidad Nacional de Rosario, Julio Rayón, se trata de reproducciones de piezas originales traídas desde Italia, como era frecuenta hace unas décadas.

¿Por qué falta las cabezas? Al respecto circula una versión: la estancia desde la que llegó habría sido un lugar de práctica de tiro de las fuerzas armadas. Pero no es el único dato de las postrimerías de la dictadura. Para la misma época se cambió de lugar una estatua de Lola Mora y en el traslado se rompió el brazo que señalaba el futuro. Ambos percances cargados de simbolismo.

Entre las estatuas afectadas por el vandalismo en el parque Independencia se encuentra la de Garibaldi, ubicada en Oroño y Cochabamba, frente al almanaque floral, sitio elegido para tomar fotografías. Fueron los inmigrantes italianos los encargados de reunir fondos para su restauración.

También está afectada la escultura de la Cooperación y el rostro de la estatua de Rosalía de Castro, en el Jardín Francés, lugar donde dejaron de funcionar los juegos de agua después de que desaparecieron una y otra vez los elementos necesarios, además de estar ausentes otras bellas figuras de sus mejores épocas.