La ciudad

Incertidumbre de los empleados que recargan la tarjeta Movi

Son más de 70 personas discapacitadas, quienes no saben qué pasará si se adopta la Sube.

Sábado 27 de Enero de 2018

El conflicto por el posible desembarco de la tarjeta Sube en la ciudad no queda sólo en los ámbitos políticos. Quienes también están en vilo por la decisión que se tome para el transporte urbano son los miembros de la cooperativa La Unión, encargados de dar trabajo a alrededor de 70 personas discapacitadas en las cabinas de recarga de la tarjeta Movi.

En diálogo con La Capital, el secretario de la cooperativa, Sergio Arrieta, afirmó que tienen en vista reunirse la semana que viene con funcionarios del Ente de la Movilidad para determinar los pasos a seguir en caso de un eventual cambio de tarjetas en la ciudad.

"Vamos a ver qué nos pueden comentar de este tema. Igual, tenemos mucha confianza de poder seguir trabajando", comentó.

La cooperativa La Unión trabaja desde 1999 con la Municipalidad en el ámbito del transporte público local. Primero, con las tarjetas magnéticas; luego, cuando se modernizó el sistema y se implementó la Tarjeta Sin Contacto, se capacitaron para usar los posnet de recarga.

Justamente, cuando el sistema cambió, a los miembros de La Unión les informaron sobre el pase de tarjetas de cartón a recarga de tarjetas plásticas con dos meses de anticipación.

Respecto a ese entonces, Arrieta recordó: "Hicimos una capacitación primero nosotros, para luego capacitar al resto de la cooperativa. Y trabajamos hasta hoy".

"Creemos que no vamos a tener problemas en manejar la tarjeta Sube. Por ahora, desde el Ente (de la Movilidad) no nos dijeron nada ni nos llamaron para hablar del tema", agregó.

A pesar de la incertidumbre, Arrieta confió: "No creo que nos dejen sin trabajo, pensamos que vamos a estar. Estamos trabajando hace casi 20 años".

Sin embargo, advirtió que, en caso de que se corte el contrato que vincula a la cooperativa con la Municipalidad, quedarían alrededor de 70 personas sin trabajo. "Que, en realidad, serían 70 familias que quedan en la calle y que viven de este trabajo", detalló.

Actualmente, hay 32 cabinas de carga de tarjeta Movi en la ciudad. En ellas, trabajan entre 70 y 80 personas de la cooperativa que se reparten en dos turnos.

Esperanza

A pesar del panorama, Arrieta aseguró que piensan "con la mejor" antes de juntarse con los funcionarios correspondientes para definir los pasos a seguir en caso de un eventual traspaso: "Nos tenemos que sentar la semana que viene para ver qué nos dicen ellos, si saben algo. Pero uno siempre tiene fe de seguir trabajando".

El secretario de la cooperativa trabajó durante ocho años en la cabina de recarga que se encuentra en bulevar Rondeau y Ricardo Núñez. Luego, se presentó a elecciones dentro del organismo y está en el cargo desde hace casi 12 años.

"Hoy en día estoy más en la calle. Por si hay algún problema o algo que solucionar en las cabinas", contó.

Además, puntualizó sobre la incertidumbre que los cubrió en estos días: "Le dieron trabajo a gente discapacitada. Yo no quiero llegar a pensar que nos dejarán en la calle. Por eso, vamos a defender el trabajo porque todos vivimos de esto. Nosotros no tenemos problemas para trabajar".

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