Jueves 30 de Marzo de 2023
La Fundación Argentina Onco Hematológica Pediátrica (Faohp) inauguró ayer una casa de dos pisos para internación de niños y niñas pacientes oncológicos con un familiar acompañante en el barrio Tablada, en un conmovedor acto en el que participaron sus dirigentes, trabajadores de la salud, el gobernador Omar Perotti, la vicegobernadora Alejandra Rodenas, la ministra de Salud provincial Sonia Martorano, el secretario de Salud municipal Leonardo Caruana, la presidenta del Concejo Municipal María Eugenia Schmuck y vecinos.
“Esto es más que un sueño, es el fruto del trabajo colectivo de Faohp y de un montón de instituciones, empresas y socios que aportan una cuota mensual, y de funcionarios y legisladores de los estados municipal y provincial” declaró la presidenta de la institución, la empresaria rosarina Gabriela Moroni, a La Capital.
En tanto, el gobernador Perotti, que encabezó el acto de ayer en Virasoro al 800, declaró a este diario antes de la ceremonia que “seguramente este tipo de instituciones que hacen una tarea tan importante complementan el tratamiento que reciben los niños, por eso digo que ellos al trabajo le ponen amor y eso es algo que no tiene precio, que no se consigue”, antes de confirmar que el gobierno provincial aportó el 40 por ciento del monto que faltaba para terminar la obra: “Es así, nosotros los acompañamos con ese aporte en un momento difícil, en medio de la pandemia, porque el trabajo que hace Faohp no tiene precio”.
Situado en un terreno municipal cedido en comodato por la intendenta Mónica Fein en 2018 en Virasoro 870 –donde estaba la casa de los abuelos de una vecina del barrio, doña Vicenta Lagrecca, demolida en la década del 60 en el marco del viejo proyecto de afectación de esa manzana al Parque Hipólito Yrigoyen– el edificio de planta baja y dos pisos es una joya de la arquitectura puesta al servicio de la salud, de paredes, pisos y muebles blancos
“Rosario ya cuenta con la casa Faohp, un nuevo hogar para alojar a niños y niñas en tratamiento oncológico, muchos de los cuales no tienen condiciones de vida dignas para transitar la recuperación porque salen con las defensas muy bajas”, advirtió otro referente de Faohp, el diseñador gráfico rosarino Fabio Pedraza. Una muestra cabal del significado de la titánica obra de Faohp la vivió anteayer otra de sus referentes, la abogada rosarina Graciela Ghidinelli, cuando ultimaba los mandados de la inauguración. “Fui a comprar esta cinta dorada para el acto y la mujer del negocio donde vamos siempre me preguntó qué necesitaba y ahí nomás nos donó 18 juegos de sábanas, 18 frazadas y 18 juegos de toallas, que es la ropa blanca que necesitamos para las nueve habitaciones dobles de la casa”, confió a este diario.
Todo es historia
La fundación Faohp data de 1987, cuando la oncóloga pediátrica Mónica Matus, que trabajó tres años en los Estados Unidos, vio las residencias para infancias que transitaban allí el posoperatorio de una afección oncológica. “A Mónica se le ocurrió la idea de armar una fundación y empezamos a trabajar en el (Hospital Provincial del) Centenario hasta 2010 y luego el trabajo se amplió al (Hospital) Provincial y en 2011 llegamos al (Hospital de Niños Víctor J.) Vilela, en un trabajo en el que fuimos sumando esponsors”, recuerda Moroni, en la inmaculada oficina de la casa.
Con respecto al surgimiento de la idea de la casa, Moroni recuerda que “nació entre 2015 y 2016 en una charla con Carolina Binner, la vicedirectora del Vilela, y Viviana Esquivel, del mismo hospital, con quienes dijimos qué bueno estaría poder tener una casa para los niños donde transiten el posoperatorio. Entonces el jefe de Trasplantes, Juan José Di Santo, nos conectó con la concejala Daniela León y en 2018 la intendenta Mónica Fein nos dio este terreno municipal en comodato”. “Al terreno baldío Faohp le sumó el proyecto donado por la arquitecta Vanesa Rabotnikof y por Bauen, y la constructora Comyt comenzó la obra en enero de 2019, con el puntapié inicial del gobernador (Miguel) Lifszchitz”, reporta Moroni los comienzos de la casa.
Con respecto a la forma de obtener los fondos, el dirigente Pedraza revela que “la ventaja que tiene Faohp es su imagen y la transparencia, por eso logramos aportes de personas conocidas y de otras anónimas, desde esponsors muy grandes hasta socios que ponen 500, 1000 o 1500 pesos o lo que quieren por mes durante un año”.
La obra de la casa marchaba a todo ritmo hasta la pandemia, cuando “los costos se quintuplicaron” recuerda Pedraza y “con el 60 por ciento de la obra hecha le pedimos apoyo económico para terminarla al gobernador (Omar) Perotti, quien nos acompañó y puso los fondos que nos faltaban para terminar la casa”, confió Moroni.
Un lugar en el mundo
“Muchos chicos vienen aquí porque son de afuera, pero hay muchos otros que deben vivir un tiempo en la casa porque luego de la operación salen con las defensas mínimas y en su hogar no tienen las condiciones sanitarias adecuadas, que en algunos casos van desde falta de baño o de una habitación digna hasta baños con una manguera”, acepta Pedraza.
La casa cuenta, en la planta baja, con la sede administrativa de Faohp, junto con grandes espacios comunes para todas las personas residentes, una amplia cocina comedor, áreas de despensa, espacio de juego y un hermoso patio con parrillero, que recibe el sol de la mañana.
Luego, por escaleras o ascensor se accede al primer y segundo pisos donde se distribuyen las nueve habitaciones con baño privado con camas para el paciente y un acompañante, dos de las cuales cumplen con las dimensiones reglamentarias para el uso de silla de ruedas. Cada habitación cuenta con aire acondicionado frío-calor individual, espacio de guardado y una área de escritorio. Cada piso tiene áreas comunes para compartir con espacios de juego y en el segundo piso se encuentra el lavadero con espacio de tendido desde donde se puede acceder a la terraza que alberga la panelería solar que le brinda la energía necesaria para su funcionamiento y que además permite la sustentabilidad del proyecto.
Todos los espacios permiten ofrecer un ambiente seguro y confortable de alojamiento, con el mantenimiento planificado y adecuado que cumplirá con los requerimientos legales y la funcionalidad para sus huéspedes. Allí los niños y niñas y sus acompañantes podrán relacionarse con otras personas que están pasando por experiencias semejantes y recibirán una alimentación adecuada y las condiciones de asepsia a su condición. Además del alojamiento la casa contará con distintos servicios como: atención psicológica a cargo de psicólogos especializados en cáncer, atención social por un equipo de trabajadores sociales, apoyo a través del voluntariado, actividades formativas a través de apoyo escolar a los niños y actividades lúdicas y talleres de animación.
La clave es el diagnóstico
El cáncer infantil representa la segunda causa –después de los accidentes– de muerte en niños y niñas de entre 5 y 15 años, aunque sólo representa el 2 por ciento de las patologías pediátricas, según las cifras reportadas por el Registro Oncopediátrico Hospitalario Argentino.
“No hay modo de prevenir el cáncer infantil y por eso es fundamental un diagnóstico temprano para mejorar no sólo la tasa de curación sino también para poder realizar tratamientos menos invasivos y minimizar las secuelas. En Argentina se estima que se diagnostican entre 120 y 140 casos nuevos por año por millón de niños de 0 a 15 años. Esto representa entre 1300 y 1400 casos nuevos anuales en el país y entre 90 y 110 en la provincia de Santa Fe. En nuestra ciudad, el (Hospital de Niños Víctor J.) Vilela atiende a 40 pacientes nuevos anuales con casos de leucemias, tumores sólidos y linfomas, siendo los más frecuentes leucemias y tumores del sistema nervioso central” reportó la presidenta de Faohp.
Consultada sobre la principal recomendación a los padres, Moroni advirtió que “la principal es no desestimar síntomas que se parecen mucho a las enfermedades comunes de la infancia para no retrasar la primera consulta: Cefaleas, vómitos esporádicos, tortícolis, cansancio, hematomas en piel, edema persistente luego de un traumatismo, tos irritativa, obstrucción nasal, dolor o distensión abdominal que sean persistentes, en aumento o no responden a la medicación habitual y con mayor razón si palpan una tumoración”.
Finalmente, “Faohp participó del proyecto de Agencia del Cáncer por el cual Rosario ganó la postulación del City Cancer Challenger 2025, de la Unión Internacional contra el Cáncer, en el que participará con otras instituciones, la UNR, la Municipalidad y la provincia”, anticipó la presidenta, Gabriela Moroni, a este diario.