La ciudad

Imputan homicidio culposo al dueño del bar donde murió un músico

La fiscalía consideró que el fallecimiento del bajista del grupo Raras Bestias, Adrián Rodríguez,  fue producto de “desperfectos en el sistema eléctrico” del  Café de la Flor.

Jueves 29 de Octubre de 2015

El dueño del Café de la Flor quedó imputado ayer de homicidio culposo por la muerte del músico Adrián Rodríguez, quien recibió una descarga eléctrica en medio del recital que se desarrollaba en el bar cultural de Mendoza al 800 el 12 de octubre pasado. La fiscalía consideró que el siniestro fue producto de “desperfectos en el sistema eléctrico al no estar debidamente conectado el interruptor diferencial” en el local, y señaló a Ariel Scharf como responsable de “negligencia” y “violación del deber de cuidado”. De todas formas, no se descartó que pudieran existir otros responsables por el fallecimiento del joven.
  Acompañado de su abogado, Scharf escuchó la imputación de la fiscal Valeria Piazza Iglesias y se abstuvo de contestar preguntas. El comerciante había comprado el lugar dos meses antes del siniestro, aunque la habilitación municipal y el medidor eléctrico permanecen aún a nombre de sus antiguos dueños.
  Piazza Iglesias expuso que la muerte del músico fue producida por un desperfecto eléctrico y advirtió que al momento del incidente no estaba debidamente conectado el interruptor diferencial, tal como lo había señalado la inspección al tablero del comercio realizada el mismo día del siniestro.
  Por esto, Piazza Iglesias acusó al dueño del local de “negligencia” al no poseer la red eléctrica en condiciones y “violación del deber de cuidado exigido a un comerciante que brinda un servicio de espectáculos en vivo a cientos de personas, y recibe a grupos musicales”, expuestos a un peligro ya que utilizan equipos de audio e instrumentos eléctricos.
  El delito que se reprocha al comerciante, homicidio culposo, se aplica cuando se considera que se causó la muerte de una persona por negligencia o sin intención. Y se castiga con penas de entre dos y cinco años de prisión, según las circunstancias.
  El comerciante seguirá el proceso en libertad, ya que los fiscales evaluaron la colaboración brindada a la investigación y su falta de antecedentes.

Otros responsables. En una conferencia de prensa realizada después de la audiencia, la fiscal aclaró que la investigación aún no está cerrada. En 13 días, peritos de la Universidad Nacional de Rosario realizarán nuevas pericias sobre el tablero y la red eléctrica del bar, equipos de sonido y algunos instrumentos secuestrados.
  En base a los resultados del trabajo, se decidirá si se puede establecer otro tipo de responsabilidades. Una de las primeras hipótesis de la investigación fue la existencia de una cadena de responsabilidades con varios autores involucrados. Algo que se podrá establecer una vez que concluya el trabajo de profesionales de higiene y seguridad, electrónica y electricidad.
  Hasta que se complete este trabajo, el bar seguirá clausurado por orden judicial. La funcionaria destacó también que el local había sido controlado por el municipio. “De acuerdo al reglamento, se tienen que realizar auditorías diurnas cada seis meses y se había cumplido con estas inspecciones. Y además se realizaron numerosas inspecciones durante la noche”, sostuvo.
  Además, advirtió que los testimonios de los músicos que habían actuado el mismo fin de semana en el café cultural son coincidentes: todos refieren haber presenciado la existencia de desperfectos eléctricos en el bar.
  Y todos los músicos advirtieron que los problemas se originaban en el sistema de sonido; y que si bien los instrumentos dejaban de funcionar, las luces del lugar permanecían encendidas. Tal como sucedió el pasado 12 de octubre.
  Rodríguez falleció pocos minutos después del inicio de aquel día. La banda estaba por el quinto tema y cuando el guitarrista quiso agradecer los aplausos del público, el micrófono le produjo una descarga eléctrica. Rodríguez advirtió la situación, quiso asistir a su compañero de banda y recibió mayor tensión. Falleció en el acto.
  Hace nueve días, músicos, familiares y amigos de Rodríguez realizaron una concentración en la plaza Pringles y marcharon por el centro reclamando justicia y denunciando las malas condiciones de trabajo que deben soportar los artistas locales.
  “Los micrófonos no matan, la negligencia sí”, fue la consigna que reunió a unas mil personas, reclamando el esclarecimiento de la muerte del bajista del grupo Raras Bestias.
 

Familiares serán querellantes

Los familiares de Adrián Rodríguez, el bajista fallecido el 12 de octubre tras recibir una descarga eléctrica en pleno recital en el Café de la Flor (Mendoza al 800), se presentaron como querellantes en el marco de la causa que investiga la muerte del joven. La fiscal Valeria Piazza Iglesias, quien lleva adelante la investigación del hecho, admitió la presentación, por lo cual podrán sumar sus propios peritos a las inspecciones que se realicen el próximo 11 de noviembre en el bar temático, que permanece cerrado.

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