Jueves 11 de Mayo de 2023
Tras las detenciones temporarias de cuidacoches violentos que asolaban la zona del Hospital Centenario, en el marco del segundo operativo de este tipo, el primero fue en la zona del Monumento a la Bandera, el Concejo identificó al menos 20 sectores críticos de la ciudad donde el accionar de trapitos viene de la mano de extorsiones, aprietes y amenazas.
El municipio afirma haber recuperado el control del sector del Centenario con vigilancia y destaca que ante una denuncia se actúa para impedir amenazas. Una intervención que faculta el recientemente reformado Código de Convivencia. La Secretaría de Control y Convivencia municipal dispuso para toda esta semana un punto fijo en las inmediaciones del Hospital Centenario en búsqueda de que los cuidacoches de la zona no vuelvan a ejercer la actividad de manera tan conflictiva.
En las últimas horas, médicos, enfermeros, camilleros, pacientes y vecinos del Centenario remarcaron que para estacionar el auto en esa zona había que pagar unos 500 pesos promedio la estadía. Según revelaron distintas fuentes, la recaudación la "administra" la banda de los gordos (en alusión al gordo Tito, quien regresó ayer tras haber sido aprehendido por la policía); mientras que a unos metros de su jurisdicción florece otra pyme: la banda de los panzones.
Un cálculo extraoficial refiere a una recaudación diaria que puede llegar a los 16 mil pesos. Un botín al día muy jugoso y con una ingeniería de "personal a cargo" muy aceitada. Es más, entre los vecinos se comenta que si la contribución es con billetes de 20 o 50 pesos, el "picante" del gordo Tito manda a rayar el vehículo en señal de represalia, ante el "desprecio".
Desde la oposición en el Palacio Vasallo los incidentes con cuidacoches se vienen siguiendo de cerca. El edil macrista Carlos Cardozo elaboró una zonificación de una veintena de lugares de diversas zonas "rojas" junto a su equipo de colaboradores con el fin de tener un mapa aproximado de los trapitos en Rosario.
Como zonas de actividad laboral diurna de trapitos violentos se identificó al Hospital Centenario, avenida Belgrano desde Santa Fe a Sargento Cabral y también la zona del Monumento a la Bandera. También el pasaje Simeoni, entre Mitre y Sarmiento, Catamarca entre Sarmiento y San Martín, avenida del Huerto en la bajada del Club Universitario, Pellegrini entre San Martín y Moreno; Presidente Roca entre San Rioja y San Luis; España y la zona de la franja central del río y el estacionamiento en el Patio de la Madera que tiene contiguo un local de comidas rápidas de Vera Mujica y Santa Fe.
También se establecieron zonas de nocturnidad conflictiva con trapitos como el sector gastronómico de Pichincha, Cochabamba y Montevideo, ambas arterias entre Laprida y España; Rambla Catalunya (sector que no está a cargo de la cooperadora del Hospital Alberdi), el entorno en el parque Urquiza del Anfiteatro Humberto De Nito cuando hay shows; y Rondeau entre Puccio y Vila.
Un tercer eje son los centros comerciales a cielo abierto en horarios de trabajo: Paseo Comercial Tiro Suizo, Echesortu, San Martín y Ayolas, Tribunales provinciales, Centro de Justicia Penal y avenida Alberdi.
Un capítulo aparte se lo lleva el entorno de las canchas cuando hay partidos de fútbol o espectáculos masivos.
"Es un panorama muy preocupante, porque es una primera lectura y los puntos de conflicto son muchos", indicó Cardozo para agregar: "Hay lugares de nocturnidad donde la tarifa es de 500 a 1.000 pesos como Pichincha, Montevideo y Cochabamba. En otros es a voluntad, como en España y el río. Luego hay situaciones compulsivas y violentas como en avenida Belgrano a la altura de polideportivo municipal. En las canchas depende el evento y su trascendencia va de un piso de 300 pesos a un clásico que, según cercanía, iba de 500 a 1.000 pesos. Es muy problemático pasaje Simeoni porque allí los trapitos están muy sacados y discuten entre ellos y con los automovilistas y vecinos. Es desde el comienzo del día a la noche y produce un nivel de conflictividad muy grande", remarcó el edil.
En el Concejo la gama de opciones para abordar estas prácticas en la calle resulta variada. Desde la fuerza macrista se busca prohibirlos en la zona de estacionamiento medido, una iniciativa similar impulsa el bloque Volver a Rosario y hay propuestas de integración de los cuidacoches.
En febrero, la comisión de Gobierno había trazado cuatro ejes: “Ámbito de aplicación; universo, retribución o compensación económica y diferenciación con eventos masivos y afluencia de personas”.
Pedro Salinas, de Ciudad Futura, había incorporado un quinto elemento sobre “prohibiciones y sanciones”. Y respecto al ámbito de aplicación “debió ser la zona que abarca el estacionamiento medido, por eso pedimos una prueba piloto que demuestre que un sistema de estacionamiento cuidado puede reemplazar al medido”.
Por su parte, Miguel Ángel Tessandori, del bloque Volver a Rosario, fue contundente sobre la necesidad de prohibir la actividad.
Desde fines del año pasado hay en discusión al menos cuatro proyectos de regulación.