La ciudad

Huerteros locales perdieron su producción por las últimas lluvias

Casi toda la verdura de hoja se arruinó por exceso de humedad en el suelo. Y, en pleno verano, sufrieron una las sequías más persistentes

Domingo 20 de Mayo de 2018

Primero fue la sequía del verano, después las tres semanas seguidas de lluvia con varios episodios de vientos violentos de finales de abril y los primeros días de mayo. El clima pasó factura y los huerteros rosarinos comenzaron el año cuesta arriba, con producciones arruinadas por la humedad y poco o nada de mercadería para llevar a las ferias.

   Así lo relató Roberta Valencia, una de las huerteras que trabaja en El Bosque, en Sorrento y Cullen. Allí hacen sus labores unos 40 huerteros, aunque son 15 los que constituyen el núcleo estable que vive de lo que producen en esas tres hectáreas.

   "Hace semanas que no se puede trabajar porque hay mucho barro. Primero tuvimos una sequía terrible y no pudimos ni cosechar, y ahora venimos de tres semanas de lluvia que nos pudrió lo que habíamos logrado hacer crecer" contó Valencia, para agregar que pudieron cosechar muy poco y que siguen ahí trabajando porque "otra" no les queda.

   "Precisamos alguna ayuda, si se nos cae la huerta no podemos sostenernos, es nuestros trabajo y nuestro ingreso laboral" agregó la trabajadora, quien sentenció: "Contra el clima no se puede".

Lleno de agua  

Nélida Cantero, del Huerterito, relató lo mismo que su colega: "Está lleno de agua y se arruinan las plantas, estamos con muy poca verdura, no nos queda casi nada" dijo. El predio donde trabaja está en Newery y Colombres y ocupa a 6 personas, todas familiares.

   En esta época tendría que haber rúcula, acelga, lechuga y cebolla, entre otras cosas, pero según su testimonio el exceso de humedad malogró los cultivos y no pudieron rescatar nada de lo sembrado.

   "Este otoño estamos muy para atrás y tengo entendido que en casi todas las huertas están igual. Yo vivo de esto, vendo y eso es mi ganancia, pero ahora estoy en la lona porque no tenemos nada para llevar a la feria" explicó.

La de hoja   

Antonio Latucca, responsable del programa municipal de agricultura urbana, ratificó que sobre todo la verdura de hoja —que es la que más se produce en la zona— tuvo fuertes pérdidas por el clima.

   "Esto ya es recurrente y pasa cada dos o tres años, siempre pasa algo climático. También el agro extensivo vive en una emergencia permanente por lluvia o por sequía excesiva" relató.

   Además de las huertas urbanas también hubo grandes pérdidas en el cinturón verde. Todo esto se ve reflejado en las ferias de la ciudad, donde desde hace dos o tres semanas cuesta encontrar lechuga o rúcula.

   "Siempre tratamos de ayudar con plantines y semillas para reponer rápido la perdida. Para colmo la situación del país está muy dura, muy complicada, lo que agrega incertidumbre", concluyó el funcionario.

El Programa de Agricultura Urbana (PAU) pone en marcha la generación de emprendimientos sociales de producción y elaboración de alimentos mediante técnicas ecológicas, destinados al consumo familiar, comunitario y al mercado.

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