La ciudad

Hubo varios piquetes por el temporal, tensión y ningún protocolo de desalojo

Vecinos sin luz y con anegamiento en zona oeste cortaron arterias clave. La policía ordenó el tránsito y no levantó la protesta social. A la cantidad de agua, se agregaron los servicios interrumpidos y calles anegadas.

Sábado 20 de Febrero de 2016

El temporal que azotó a la ciudad dejó sin luz a varias zonas de Rosario, produjo anegamientos y disparó nuevas protestas sociales. Vecinos de la zona oeste, en el ingreso a la autopista a Córdoba y en Circunvalación y 27 de Febrero, cortaron el tránsito para reclamar por el regreso de la energía eléctrica y el drenaje del agua que había ingresado a sus viviendas. Pese a lo acordado a nivel nacional, no se aplicó el protocolo para desalojar a los manifestantes que efectuaban el piquete.

Las protestas sociales sumaron tensión en una jornada caliente por la magnitud del fenómeno meteorológico. A la cantidad de agua, ramas y árboles caídos se agregaron los servicios interrumpidos y las calles anegadas.

Al caer la tarde, mientras la ciudad trataba de reponerse del temporal y muchos intentaban volver a sus hogares, el tránsito se tornó caótico. En la salida hacia el oeste hubo varios piquetes, poca presencia de agentes de tránsito, malestar y reclamos.

En Pellegrini y Circunvalación, en el acceso a la autopista a Córdoba, un móvil de la Policía Vial desviaba el tránsito hacia el norte por la avenida. Cien metros más adelante un patrullero policial observaba de lejos la protesta.

Unos 50 vecinos que viven en lo que denominan "Santa Lucía Viejo" cortaron la autopista, que además es la vía de acceso a Funes y Roldán. "Estamos acá desde las 14 y vamos a seguir hasta que vuelva la luz al barrio y alguien nos ayude a sacar el agua que entró a nuestras casas", dijo a La Capital Natalia, una de las damnificadas.

Rodeada de jóvenes y niños, denunció que "más de 150 familias han perdido todo, hasta los colchones por el avance del agua. Se nos pudrió todo lo que teníamos en la heladera y no tenemos dónde dormir ni higienizarnos".

La vecina remarcó que los cortes de energía habían arrancado el jueves. "Y nadie de la EPE (Empresa Provincial de la Energía) ni de la Municipalidad ni la provincia se acercó a darnos una respuesta", se quejó.

Quienes pretendían ingresar a Rosario desde la autopista la pasaron mal. Sin ningún asistente de tránsito, debieron volver hasta Funes y luego entrar a la ciudad por la ruta 9.

Hubo también un corte a la altura de Circunvalación y 27 de Febrero por la misma razón: falta de energía eléctrica y el avance de las aguas sobre las precarias casillas del extremo oeste.

En las redes sociales hubo denuncias de otros cortes de tránsito sobre la ruta 11, en la conexión de Rosario con Granadero Baigorria y en la salida de la ciudad rumbo a Funes, a la altura del arroyo Ludueña.

Pese a que esta semana el gobierno nacional y la mayoría de las provincias habían acordado un protocolo de actuación para evitar piquetes, con amenaza cierta de recurrir a la fuerza pública para efectuar el desalojo, los cortes de ayer no fueron abordados con esa advertencia.

Los agentes policiales que se encontraban en la zona conflictiva admitieron por lo bajo a este diario que no habían recibido ninguna orden del Ministerio de Seguridad para desalojar a los manifestantes y liberar la calzada para la circulación vehicular.

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