Hospital Centenario: un siglo velando por los rosarinos
Uno de los festejos del primer siglo de la patria, allá por 1910, fue el acto de colocación de la piedra inaugural del Hospital del Centenario, que ayer cumplió 100 años. El 24 de mayo se dio el puntapié...

Martes 25 de Mayo de 2010

Uno de los festejos del primer siglo de la patria, allá por 1910, fue el acto de colocación de la piedra inaugural del Hospital del Centenario, que ayer cumplió 100 años. El 24 de mayo se dio el puntapié inicial para empezar la construcción del nosocomio de avenida Francia y Urquiza y el mismo día también se anunció la creación de un instituto de enseñanza de medicina, que luego sería la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario.
  Ayer a las 9 fue el acto central, en el cual se recordó aquel memorable día en el que Cornelio Casablanca pronunció el discurso fundacional de lo que sería diez años más tarde el Hospital Centenario y que luego se convertiría en un centro de salud referente en el país.
  La edición de La Capital del 24 de mayo de 1910 recoge aquel acto como uno de los acontecimientos más importantes por los festejos del centenario de la patria. Casablanca, presidente de la comisión directiva, manifestó en su discurso el anhelo de que el hospital fuera “un monumento perdurable” que recordara “en tiempos venideros el vibrante civismo de sus hijos”. El tiempo le dio la razón.
  El Centenario se construyó con el aporte de la comunidad rosarina en 1910 y también en los últimos años, cuando a través de la Fundación de Ciencias Médicas se renovó totalmente el ala este.

Año tras año. A los donativos de los rosarinos se sumaron subsidios del Estado nacional, provincial y municipal. Este último entregó 4 manzanas para ubicar el hospital en Francia y Urquiza.
 Por entonces, la comisión directiva de preconstrucción del hospital y la Facultad de Medicina estaba presidida por Casablanca y formada por José Castagnino, Ciro Echesortu, Lisandro de la Torre, Martín de Sarratea, Emilio Ortiz, Luis Colombo, José García González, Juan Quintana, Fernando Pessan, Enrique Astengo, Santiago Pinasco, Ovidio Rodríguez, Eduardo Rosenberg y Angel Muzzio.
  El hospital terminó de construirse en 1920. En esos diez años hubo momentos en los que, por la sucesión de graves epidemias, debieron usar salas y subsuelos sin terminar como albergues nocturnos.
  En 1916 ya funcionaba precariamente un servicio de niños y otro de clínica general y cirugía en dos pabellones anexos a la dirección del hospital. Ese año fueron asistidos 611 pacientes. En 1920 quedaron habilitadas las salas y los consultorios. A mediados de 1922 se inauguraron los servicios de clínica, cirugía, ginecología, de enfermedades nerviosas y patología quirúrgica, y los consultorios de semiología, otorrinolaringología y oftalmología.
  En 1924 el hospital ya cubría la asistencia de 700 pacientes. Se cumplían las palabras de Casablanca de 1910: “Queremos abrir las puertas a los enfermos, a los que sufren”.

Proyecto Bicentenario. Imitando la actitud de sus antecesores, los miembros de la fundación trazaron un plan de acción para remodelar el hospital en vistas al Bicentenario. Del total de obras, ya fue inaugurado el 30%, que consiste en la remodelación a nuevo y el equipamiento del ala este.
  El titular de la fundación, Oscar Fay, detalló que “los trabajos se hicieron en el ala este con la reparación de la sala de oftalmología, y la creación de la sala 11, que es el hospital de día Enrique Astengo. Lleva ese nombre porque se concretó gracias a la donación completa de esta familia”, comentó.
  También se mejoró la administración, donde hoy funciona la dirección y luego albergará a los consultorios externos. La sala 15, de gastroenterología, fue remodelada por completo y por último la fundación dejó totalmente equipado el mayor servicio de diálisis del país, que podría estar funcionando a fin de mes.
  “Del plan rector que hicimos en 2004 quedan pendientes la remodelación de los 3.600 metros de frente y la refacción completa del ala oeste”, anunció Fay. “Tenemos la decisión política de continuar trabajando”, adelantó el profesional luego de que el viernes pasado el gobernador se reuniera con el personal del hospital y la fundación. “Queda mucho por hacer y lo haremos gracias al aporte generoso de tantos rosarinos”, subrayó el director de la entidad.
  Además de las obras, el hospital sigue creciendo. Muchos estudiantes optan por esa casa de estudios y nadie duda de la idoneidad de los profesionales que día tras día hacen posible que miles de personas reciban la atención médica que necesitan, pese al déficit de recursos que suele aquejar al centro de salud. Hoy se destacará ese esfuerzo, con la meta puesta en seguir adelante.