La ciudad

Historias de mujeres "clandestinas" contadas en viñetas y a "cuatro manos"

La dibujante francesa Catel Muller y el guionista José Louis Bocquet presentaron en Rosario la colección de libros que iniciaron en 2003.

Domingo 07 de Abril de 2019

Kiki de Montparnasse es la protagonista de la foto más vista y vendida en Francia porque la tomó por Man Ray, pero pocos saben que fue una súper estrella de escena parisina de los años 20, aún los propios parisinos lo desconocían. El personaje que casi por azar eligieron los franceses Catel Muller, dibujante, y José Louis Bocquet, guionista, no sólo se convirtió en un libro de más de 400 páginas —una rareza para el mundo de la historieta—, sino que además es un best seller. La creación los empujó a la "toma de conciencia" sobre las mujeres emancipadas que fueron parte de la historia y cayeron en el olvido, lo que Muller llama "mujeres clandestinas de la historia", y "eso conllevó la responsabilidad de seguir contando historias", señaló Bocquet. Así vinieron las vidas en viñetas de Olympe Gouges, autora de la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana durante la Revolución Francesa, y de Josephine Baker, batalladora en contra de la segregación racial. Todos traducidos a 17 idiomas en más de 20 países. Con el ejemplar de Olympe Gouges y como parte de la presentación de su obra en la Argentina, los autores pasaron por la Alianza Francesa de Rosario.

Cuando egresó de la Escuela de Artes Decorativas de Estrasburgo, Muller siempre pensó que debería trabajar de docente para sobrevivir. Es que en Francia, las mujeres tenían poco lugar en el mundo de las historietas y apenas el cinco por ciento de las publicaciones era de autoras mujeres y el uno por ciento de los protagonistas eran mujeres. Así nació Lucy, su primer personaje femenino, que lejos de ser una heroína, era una mujer de 30 que enfrentaba las dificultades de la contemporaneidad francesa.

Esa fue sin dudas la antesala de su militancia por los derechos de las mujeres y el impulso de salir a la búsqueda de mujeres reales de la historia. "Sentí los límites de la ficción", contó a La Capital, y admitió: "Quería hacer lo que quería leer". Eso que no existía en un mercado editorial marcado por la escasez de editoras, autoras y protagonistas mujeres.

En una feria de cómics nació el equipo con el guionista José Louis Bocquet, un autodidacta que desde su infancia y adolescencia había explorado y trabajado en el mundo de las historietas. "La Coupole", el mítico bar de Montparnasse, fue el escenario del primer encuentro entre ambos, y las memorias de Kiki de Montparnasse que Bocquet llevó a la cita marcaron la historia de la colección.

Olvidadas

Todos vieron a Kiki en las fotografías que Man Ray tomó de ella en la plenitud de los años 20, pero pocos sabían que esa mujer, además de ser la musa de muchos artistas en la explosión de la exploración, dadaísta y surrealista de la escena parisina, fue una artista en sí misma: cantante y actriz, además de pintora.

"Es la foto más vista en la historia, sin embargo, pocos sabían quién era y eso nos llevó a contar su historia", remarca Bouquet para dar cuenta de ese trabajo que se extendió durante tres largos años hasta que el primer libro se publicó en 2007.

Con más de 400 páginas y una "mujer libre y emancipada" como protagonista —como a los autores les gusta decir—, el libro corrió las estructuras de la industria editorial acostumbrada a no más de 50 páginas y a varones como ejes de la historia. Así y todo se convirtió en un best seller con cien mil ejemplares vendidos y fue traducido a 17 idiomas en una veintena de países.

Es que el libro hablaba de Kiki, pero fue la forma "de contar la gran historia de los años 20 y 30, quizá el período más excitante de la escena cultural parisina, ese mundo que donde esta mujer pudo ser todo lo que fue porque era una mujer libre, más allá de que luego haya sido olvidada".

El éxito inesperado, contaron, los empujó a "una toma de conciencia y asumir una responsabilidad", y eso se convirtió "en militancia por la igualdad de derechos de las mujeres". Lo que tenían claro es que las próximas protagonistas serías otras mujeres, libres y francesas.

Revolución y music hall

Olympe de Gouges, en medio de la Revolución Francesa escribió que "la mujer nace libre y permanece igual al hombre en derechos", y lo plasmó en los Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana. "¿Qué ventajas habéis obtenido de la Revolución?", le preguntó a sus contemporáneas francesas, un cuestionamiento que le costó la vida y la llevó a morir en la guillotina por sus panfletos políticos.

Esa contracara de la revolución, desconocida por gran parte de los propios franceses, fue la que Muller y Bouquet contaron a lo largo de otros tres años de trabajo; un libro que también se convirtió en el más vendido y que incluso en la actualidad se lee en las escuelas.

Tres años más de trabajo y llegó la historia del music hall, y de Josephine Baker, bailarina, cantante y actriz afroamericana, que no sólo se nacionalizó francesa, sino que además asumió una batalla política no sólo durante la Segunda Guerra Mundial, sino contra la segregación racial.

"Fue una forma de descubrir que Josephine fue mucho más que el ícono sexual que todos conocen", señaló el guionista. Y habrá más: los autores ya preparan el relato sobre Alice Guy, la primera directora de cine femenina que formó parte de la compañía Gaumont. Ambos advierten: "Hizo historia, aunque todos se acuerden sólo de los hermanos Lumière".

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