La ciudad

"Hipocresía es la palabra que mejor define la historia de la sexualidad argentina"

El escritor Federico Andahazi, en Rosario, se refirió a los gustos sexuales del ex presidente Sarmiento, a los infortunios amorosos de San Martín y a las dudas sobre la sexualidad de Belgrano.

Sábado 24 de Noviembre de 2012

"Sarmiento no tenía ningún reparo en declarar sus orgías", dice Federico Andahazi, escritor de magníficas novelas que han recorrido el mundo entero y con las cuales supo encender la sana polémica. Es que en ellas relata sucesos históricos que son muy cuestionados.

Los infortunios amorosos de San Martín y las dudas sobre la sexualidad de Manuel Belgrano, además de los gustos de Sarmiento por los encuentro sexuales en grupos, fueron algunos de lo interesantes temas que el autor de relatos como "El libro de los placeres prohibidos", "El anatomista", "Las piadosas" y "La ciudad de los herejes"  desgranó durante su paso por el programa "Los notables" de La Ocho.

"Siempre dije que creo profundamente en el poder restitutivo de la historia. Los escritores podemos muchas veces reconstruir el engaño que generaron los historiadores”, apuntó Andahazi, quien, además, reflexionó que “aquello que parece más inverosímil y más increíble, es verdad”.

“Hipocresía es la palabra que mejor define la historia de la sexualidad en Argentina. Hay datos que son realmente sorprendentes. Uno cree que los criterios de libertad sexual avanzan en la misma línea que la flecha del tiempo. Y eso no es así. Tiempo atrás había criterios más abiertos que los de hoy”, narró el escritor. ”El caso de Sarmiento es emblemático. En la época de Rosas, se exilió en Chile y el gobierno chileno lo envió a Europa para que haga un relevamiento de las nuevas técnicas pedagógicas -contó Andahazi-. Realiza un relevamiento magistral y cuando vuelve, naturalmente, rindió sus gastos. Esa lista de gastos es fantástica. Figura un café, un paseo, un postre, un remiendo de zapatos y, de repente, gastos de orgías”.

Apuntó que hay una carta fantástica de Sarmiento que le escribe a un amigo donde dice: “Me distraje en la anatomía de Mariquita Sánchez de Thompson y tuve una erección que no pude disimular. No sabés, hermano, lo cerca que estuve de violarla”.
Esto generó una discusión con una oyente de Los Notables que quería ennoblecer al prócer, a lo que Andahazi replicó: “Lo que yo digo, lo dijo el propio Sarmiento. Él no ocultó que participaba de orgías. Los que lo ocultaron fueron los historiadores”.   
Siguiendo con las páginas arrancadas de la historia argentina, se ocupó de un personaje muy significativo del país y la ciudad: “El aflautamiento de la voz de Belgrano le valió la burla de más de un personaje. Dorrego se burló de él y San Martín lo castigó severamente. Se ponía en duda su virilidad. Aunque no hubiese sido malo, lo cierto es que, lejos de eso, tenía muchas mujeres y muchos hijos”.

San Martín es uno de los personajes argentinos más emblemáticos. Sobre él, Andahazi contó que tuvo una ladera muy importante para conseguir la liberación de gran parte del continente. “Uno no duda de su figura. Pero San Martín logró liberar gran parte del continente gracias a una mujer: Rosa Campuzano, una ecuatoriana muy hermosa. La gente notaba que Campuzano algunas noches las pasaba con San Martín y otras con los jefes realistas. Todo el mundo le ponía un san Benito a esta pobre mujer que empezaba con P. En verdad, esta palabra era patriota, porque Campuzano era una espía. Toda la información que le quitaba en la cama a los jefes realistas, luego se la pasaba a San Martín en su propio lecho”, explicó. Pero, según dijo Andahazi, San Martín también tuvo sus infortunios.

“Remedios de Escalada parece que le pasó factura. En una carta, San Martín escribe de puño y letra: ‘Parece que he nacido para ser cornudo’. Él descubrió que, mientras estaba de campaña, su mujer no perdía el tiempo y le era infiel con dos soldados”.

En un programa que conjugó momentos de humor, emoción y revelaciones, Andahazi narró un suceso de censura que padeció en Estados Unidos: “Cuando sale El Anatomista fue un escandalete porque la señora Fortabat decía que no contribuía con resaltar los valores humanos. En el New York Times salió una nota burlona hacia la Argentina, diciendo que en el país no se podía nombrar la palabra clítoris. Yo viajé a Estados Unidos a presentar el libro y, estando en Miami, me llaman para decirme que se canceló la presentación del libro en Nueva York. El comité de censura del New York Times decidió bajar un aviso publicitario porque decía la palabra clítoris. En esos días era el escándalo con Mónica Lewinsky y se hablaba del pene presidencial pero no se podía decir la palabra clítoris”.

Finalmente, habló de otra de sus grandes pasiones: la música. “Nadie supo hablar como Celedonio Flores, ni siquiera Borges. Gardel no hubiera sido lo que fue sin Celedonio. El tango es maravilloso. La poética del tango es maravillosa, porque es la única composición que nos permite hablar como nosotros”, analizó. En tanto que concluyó: “El rock tiene una métrica que está hecha para cantar en inglés. En cambio, el tango nos calza como un guante. Los únicos géneros que nos permiten hablar en argentino, que es totalmente diferente al castellano, es el tango y el folklore”.

 Hubo un momento del programa en que la emoción invadió el aire de la radio. Fue cuando Andahazi recordó el nacimiento de su hijo, Blas. Hoy tiene seis años pero su prematuro nacimiento y los problemas que ello acarreó marcaron al escritor para siempre. Por eso, con lágrimas en los ojos se refirió al momento hasta que confesó que Blas "es su héroe" y se quebró de emoción. En torno a este episodio, muchos oyentes llamaron para destacar la calidad humana del invitado.

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