"Hay que vacunar a los niños para protegerlos y cuidar a toda la población"
Lo remarca la inmunóloga Ana Rosa Pérez. Investigadores del Conicet y la UNR lanzaron una campaña para desandar mitos sobre la vacunación pediátrica.

Domingo 25 de Julio de 2021

¿Por qué debemos considerar vacunar a niños y adolescentes contra el Covid-19? La pregunta abre la campaña que esta semana lanzó el Instituto de Inmunología Clínica y Experimental de Rosario (IDICER), un organismo de investigación del Conicet y la Universidad Nacional de Rosario para sensibilizar sobre la importancia de que los menores accedan a la vacuna contra el coronavirus.

Para la investigadora Ana Rosa Pérez, biotecnóloga, especialista en inmunología y directora del IDICER, los niños y adolescentes tienen que vacunarse. "Los menores de 18 años también son una población susceptible de infectarse e infectar a otros, el virus no discrimina. Por eso es importante que vacunemos a niñas, niños y adolescentes. Para poder avanzar hacia la inmunidad comunitaria, vacunar a toda la población es prioridad", advierte.

Hasta la semana pasada, Argentina no contaba con ninguna vacuna aprobada para menores de 18 años. Pero hace siete días llegaron al país 3,5 millones de dosis de Moderna donadas por el gobierno de Estados Unidos. Con este lote se proyectó inmunizar a menores de edad con comorbilidades, sin embargo aún faltaba la aprobación de la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés). La noticia de que este viernes la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) avaló la utilización de la vacuna contra el coronavirus de Moderna para los jóvenes de entre 12 y 17 años allana el camino al inicio de la vacunación pediátrica; algo que definirán el martes los ministros de Salud de todas las provincias del país.

Pérez destaca la importancia de este acontecimiento. "Por más que los niños y adolescentes suelen ser asintomáticos, si se infectan de Covid, en bajas proporciones también desarrollan cuadros de preocupación que requieren internación. Por eso es importante protegerlos y también para lograr un mejor efecto de rebaño a nivel poblacional", explica mientras desanda algunos mitos relacionados con la vacunación pediátrica.

¿Cuáles son las vacunas que se están usando en el mundo para inocular a niños y adolescentes?

En el mundo hay vacunas que ya están aprobadas para su uso en menores. Pfizer se utiliza en adolescentes de entre 12 y 18 años. En China se ha aprobado la vacuna Sinovac para adolescentes y se cuenta con estudios en mayores de 3 años. Y ahora se suma Moderna, autorizada por la EMA para menores de 12 a 17. Otras como AstraZeneca, Sputnik V, Cansino, Janssen y Novavax aún están en estudios de fase clínica o a la espera de autorización.

¿Cuál es el proceso de aprobación de vacunas para niños y adolescentes?

El proceso de aprobación de las vacunas en niños y adolescentes es similar al de los adultos (se requiere de estudios clínicos de fase 1, 2 y 3, es decir de seguridad, inmunogenicidad y eficacia), con algunas pequeñas diferencias en cuanto a cuestiones éticas, ya que, cuando las personas que participan del estudio son niños o adolescentes menores de edad, sus padres deben prestar su autorización para que estos participen del ensayo. Incluso, también se le solicita una autorización al niño/adolescente si tiene edad suficiente para comprender el estudio (en nuestro medio llamamos a esto “asentimiento del menor”).

¿Qué se conoce sobre los estudios que ya se desarrollaron en vacunas pediátricas?

La seguridad es primordial en los ensayos clínicos con niños y adolescentes y esto hace que en estos estudios se evalúe con mucho cuidado cualquier respuesta anormal. Los estudios de fase 3 realizados en adolescentes, por ejemplo, los que llevaron adelante los laboratorios Pfizer y Moderna han incluido un número muy importante de adolescentes. Hoy en día, sin embargo, la única autorizada en EEUU para su uso en los "teens" es la de Pfizer, mientras que se espera que en estos días también se autorice la de Moderna por la FDA. Actualmente se están realizando estudios con otras vacunas, y en algunos casos, con niños de 6 meses en adelante.

¿Las vacunas pediátricas pueden tener efectos adversos más fuertes que las de los adultos?

Los efectos adversos más frecuentemente reportados hasta el momento son similares a los ya observados en adultos: dolor en la zona de inoculación, fatiga, dolor de cabeza y fiebre. Han sido infrecuentes efectos más severos. Hay algunos casos aún en estudio de miocarditis/pericarditis que aparecieron tras la vacunación con la de Pfizer. Estos efectos adversos son muy poco frecuentes y los beneficios de la vacuna Covid-19 en términos de protección superan los riesgos conocidos y potenciales.

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La investigadora destaca que las vacunas pediátricas han demostrado ser tan eficaces con las de adultos.

¿Qué se sabe sobre efectos a largo plazo en niños?

Se sabe lo mismo que en relación a los adultos. A priori, los ensayos clínicos en donde se evaluó seguridad, así como durante la aplicación de la vacuna a la población, no muestran hasta el momento una proporción de efectos severos a considerar. La campaña de vacunación a nivel global ya lleva prácticamente ocho meses y la proporción de efectos adversos graves es extremadamente baja, lo cual habla a favor de la seguridad de las vacunas, independientemente de las plataformas tecnológicas que se utilicen. A medida que transcurra el tiempo, iremos teniendo evidencia respecto de los efectos adversos.

Dentro de los menores, ¿hay una población específica que convendría priorizar?

Es probable que se priorice la vacunación de niños y adolescentes con comorbilidades, que a grandes rasgos serían las mismas que se han tenido en cuenta para los adultos: como patologías crónicas respiratorias, enfermedades metabólicas, cardiopatías, obesidad e inmunodeficiencias, entre otras. En algunos países también se han incluido enfermedades renales, hepáticas y neurológicas graves.

Muchas veces se escucha que no es necesario vacunar a niños porque no suelen desarrollar formas graves de la infección ¿Es así?

Es cierto que solo un bajo porcentaje de niños que se infectan desarrollan cuadros graves de la enfermedad, pero de hecho pueden enfermar y al día de hoy hay alrededor de 250 niños que fallecieron en el país por Covid. Inmunizar a los menores además es muy importante para evitar que el virus circule, porque más allá de que no presenten una enfermedad severa, pueden transmitir el virus y contagiar por ejemplo a sus convivientes. Así que, vacunándolos, los estamos protegiendo y a su vez, protegiendo a sus contactos.

Si los niños o adolescentes tuvieron Covid, ¿es necesario vacunarlos?

Uno espera que las respuestas en los niños sigan un comportamiento similar al de los adultos que ya tuvieron una infección y que, tras la inmunización, generan un nivel de protección importante. Hay muchos estudios que describen lo que llamamos una inmunidad híbrida, es decir la que se desarrolla con una infección previa y las vacunas. Por este motivo, vacunarlos aumentaría sus chances de no volver a infectarse.

¿Las vacunas pediátricas son efectivas contra las nuevas variantes del virus, como la Delta?

A mi entender, la necesidad de vacunar a los niños no está relacionada con la aparición de una variante en particular, sino que hay que vacunar a los niños para disminuir la circulación viral y no dar oportunidad a la aparición de nuevas variantes. Las vacunas han mostrado hasta ahora una alta efectividad, y al igual que en los adultos, la protección que ganará un niño vacunado será superior a la de un niño que no lo está.