La ciudad

Hacia la Intendencia entre indefiniciones y críticas internas

Los precandidatos a ocupar el Palacio de los Leones ya largaron la campaña y se sacan chispas.

Domingo 10 de Febrero de 2019

Mientras Roy López Molina continúa en el ostracismo a pesar de haber cosechado cerca de 200 mil votos en 2017 y lograr la victoria más clara de Cambiemos en Rosario, el resto de los precandidatos a la Intendencia largaron la campaña y se sacan chispas.

   A dos semanas de que expire el plazo para que cierre la presentación de las listas, el joven escribano y abogado que le hizo fruncir el ceño a más de uno hace dos años (del mismo y de otros partidos) sigue sin definir su candidatura a intendente. "Es increíble cómo se dilapida una buena performance electoral por cuestiones internas", admite un militante del partido macrista mientras en el Frente Progresista respiran algo más aliviados.

   Es que Roy es (o hasta ahora, era) el candidato a vencer y de allí que todas las críticas del oficialismo y la oposición iban siempre dirigidas a él. ¡Si hasta los zapatos le criticaron!

   No obstante, el pésimo gobierno macrista se viene encargando solo de dinamitar el camino del "joven maravilla" hacia el Palacio de los Leones.

   A Roy no le perdonan que haya impulsado la idea de que todos los esfuerzos partidarios estén centrados en ganar Rosario. El era proclive a que el intendente de Santa Fe, José Corral, fuera el candidato de unidad a la gobernación y proponía que el aparato partidario se volcara detrás de su candidatura a intendente de esta ciudad.

   "Roy cree que ganar la provincia es complejo, pero percibe que en Rosario el socialismo está desgastado y el tiene una gran chance", admite un operador de Cambiemos. Los votos de la última elección apoyan esta hipótesis. La coyuntura de Cambiemos a nivel nacional, la erosionan.

   En el medio, el diputado provincial Federico Angelini se lanzó como precandidato a la Casa Gris y la estrategia se dinamitó. Estalló la interna y hoy increíblemente el partido parece dejar en soledad al candidato que hace dos años le asestó al Frente Progresista en Rosario el revés electoral más duro de su historia.

   Por estas horas se habla de Jorge Boasso como posible candidato en un eventual plan B, otro al que el Frente Progresista le tiene pavor. Pero a no descartar a Roy.

Mientras tanto, en el Frente Progresista se muestran las uñas. Al tiempo que la precandidata socialista Verónica Irizar aparece en todo tipo de acto oficial junto a la intendenta; Pablo Javkin, su contrincante en la interna, intenta desmarcarse de la gestión y lanza duras críticas. Primero eligió el estado de los sumideros de la ciudad, que suelen colapsar con lluvias copiosas, y esta semana fue por el sistema de transporte.

   Incómoda posición la de Javkin, ya que se le hace difícil criticar una gestión de la que el mismo formó parte como secretario general y en la que actualmente hay hombres de su sector (Carlos Comi y Gustavo Zignago, por citar algunos), en puestos estratégicos.

   En el peronismo, Roberto Sukerman recorre hospitales y colonias y se sigue mostrando como el candidato más fuerte de ese sector para competir por la Intendencia.

   Cabe recordar que en 2017, cuando estos candidatos compitieron en la elección a concejal, Roy ganó en todos los barrios a excepción de Empalme Graneros, donde por escasa diferencia se impuso Sukerman. Javkin quedó tercero (perdió en todas las seccionales y llevó segunda en su lista a Irizar) y el pastor Eduardo Trasante, hoy desvinculado del Concejo por un caso de acoso nunca bien aclarado, logró otra banca para Ciudad Futura.

   Por lo pronto, así están las cosas a dos semanas del cierre de listas. Se vienen días frenéticos con roscas humeantes y operaciones de todo tipo. En el horizonte está nada menos que la Intendencia de Rosario, ciudad que el socialismo gobierna desde hace 30 años con una gestión que deberá refrendar en las urnas este 2019. Todos los horizontes son posibles y están abiertos.

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