Gustavo Deco, el neurocientífico rosarino que puede cambiar la historia del ACV y otras enfermedades

El investigador, que es reconocido a nivel mundial, diserta en la ciudad. El futuro de algunos problemas de salud puede ser alentador si se "trabaja y estimula" correctamente el cerebro

09:17 hs - Martes 22 de Septiembre de 2026

El prestigioso neurocientífico Gustavo Deco, un rosarino que brilla en la ciencia mundial, está en la ciudad. Ayer expuso en el Instituto de Física de Rosario (Conicet/UNR) sobre "el cerebro computacional". Este martes 22 de septiembre brindará una conferencia gratuita para profesionales, acerca de la dinámica cerebral en salud y enfermedad, en el Círculo Médico de Rosario. El exitoso investigador, que ha recibido numerosos galardones a lo largo de su sólida carrera, admite que todavía sabemos poco del cerebro pero "nos adentramos cada vez más". Un órgano "extremadamente complejo" que tiene la capacidad de "adaptarse a distintas circunstancias". Y en esas posibilidades se apoya el enorme trabajo de Deco: darle al cerebro los estímulos correctos y personalizados para mejorar determinados padecimientos mentales como la depresión mayor, o cerebrovasculares como el ACV.

El experto es optimista en lo referido a ciertas enfermedades, y también en general en cuanto a la salud cerebral: "Vamos a estar bien si logramos superar esta época de tantos estímulos y estrés, de presiones casi inhumanas, incluso podemos evolucionar cognitivamente", dice. Su fe no se basa en deseos sino en pruebas concretas, a las que se aboca desde hace décadas.

El desafío de analizar cómo funciona el cerebro y tener un "mapa cerebral" para luego aplicar esos descubrimientos en salud, es inmenso. A partir de una gran vocación, Gustavo Deco, dedica gran parte de su vida a estudiar, innovar, formar equipos y generar nuevas líneas de investigación que abran preguntas y puedan ser útiles, de manera práctica. Entre los múltiples campos de acción de este rosarino que egresó del Politécnico y la Universidad Nacional de Rosario están las enfermedades cerebrales (ACV, entre sus áreas de trabajo más destacadas) y las mentales (como la depresión mayor, que suele despertarse en la adolescencia).

Esperanza basada en la ciencia

Ahora se encuentra especialmente dedicado a un nuevo proyecto que se llevará a cabo en el Hospital universitario San Juan de Dios (Sant Joan de Déu), en Barcelona, el número uno en España y un referente mundial en pediatría, donde mudará su gran laboratorio (integrado por casi 30 profesionales) para poner el foco en las enfermedades mentales que suelen diagnosticarse en la adolescencia, con el objetivo de darle a esos chicos las herramientas para tener una vida autónoma y un futuro esperanzador. "Sí, apuesto a esa esperanza, rotundamente", dice a La Capital, durante una charla que mantuvo con este diario a poco de iniciar su conferencia en el IFIR.

Deco es además profesor de Investigación en la Institució Catalana de Recerca i Estudis Avançats (ICREA), una fundación pública de España que apuesta a la excelencia científica y catedrático en la Universidad Pompeu Fabra, además de director del Grupo de Neurociencia Computacional.

ACV: hacia la medicina personalizada

Aunque se hable de "El cerebro", lo cierto es que no hay dos personas iguales. De allí que sea tan importante ir hacia una medicina personalizada. Deco forma parte de un grupo de vanguardia mundial que cuenta con un presupuesto de 13 millones de euros por seis años para "probar técnicas no estandarizadas en humanos" basadas en la estimulación eléctrica de bajo voltaje, que puede cambiar la historia de los tratamientos en el ACV, uno de los problemas más comunes en el campo de la neurología. "Estamos muy ilusionados", comenta a este diario, a la vez que hace hincapié en la importancia de conocer las necesidades y posibilidades exclusivas de cada paciente para que el tratamiento aplicado sea realmente eficaz y puedan desarrollarse todas las potencialidades de esa persona.

Deco afirma que "se puede recuperar lo dañado" a nivel cerebral, pero no las conexiones neuronales muertas (que no pueden activarse), sino que hay que apuntar a estimular en forma correcta para activar la "compensación" que puede hacer el cerebro, que "es robusto y capaz", teniendo en cuenta las particularidades de cada paciente, y "dependiendo de la zona dañada".

"Sí, se puede recuperar más de lo que imaginamos o de lo que hacemos en la actualidad, si tenemos un mapeo cerebral particular. Esa es la gran esperanza, ese es el proyecto enorme en el que estamos y que va en esa dirección", dijo el neurocientífico, que confirmó que ya se están haciendo pruebas piloto con personas.

De Rosario a lo más alto de la ciencia

Deco nació en Rosario en 1961, en el barrio Bella Vista "muy cerquita de avenida Francia y La Paz". Cursó la primaria en el Sagrado Corazón y la secundaria en el Politécnico. Estudió Física en la UNR donde recibió el título de Licenciado en Física Atómica Teórica, y su título de doctor en Física por su tesis sobre Colisiones Atómicas Relativistas. En 1987, fue becario posdoctoral en la Universidad de Burdeos, en Francia. De allí inició un recorrido internacional de excelencia académica y práctica que lo llevó a Alemania. En Siemens, en Múnich lideró el Grupo de Neurociencia Computacional y obtuvo su habilitación (el máximo grado académico alemán) en Ciencias de la Computación. Su pasión por la salud, las emociones y las enfermedades mentales lo impulsó a doctorarse en psicología. Su curriculum es extensísimo. Ha recibido numerosos galardones entre los que se destaca el premio internacional de Siemens al Inventor del Año (en 2001). Obtuvo becas de investigación de las más importantes y prestigiosas instituciones de Europa y fue miembro del Human Brain Project (iniciativa insignia de la Unión Europea).

Si bien hace más de 40 años que no vive en Rosario, vuelve cada vez que puede a su ciudad, donde los recuerdos y los agradecimientos están a flor de piel. "Al principio, cuando me fui a Alemania no regresaba muy seguido. Después conocí a una rosarina, mi esposa María Eugenia, y entonces ella sí me trajo casi todos los años...", cuenta con simpatía. Deco es padre de cuatro hijos.

Gustavo Deco ha publicado más de 600 artículos científicos y escribió cinco libros. Es además un destacado conferencista.

El prestigioso investigador trabaja en proyectos mundiales de gran impacto en ACV, y enfermedades mentales

La formación en la Argentina

Cuando se lo consulta por su historia personal y académica en la ciudad, el neurocientífico pone de relieve su formación en la universidad pública y destaca a sus maestros, entre ellos, a Roberto Rivarola, director del IFIR e investigador superior de Conicet. "He aprendido de profesores e investigadores ejemplares, como Roberto, que me enseñó nada menos que a preguntar y a desplegar mi curiosidad y entereza científica".

"El talento y el nivel de formación en la Argentina es envidiable. En mi grupo, que es extremadamente internacional (parece la ONU, dice risueño) no soy de seleccionar gente de mi país porque sean argentinos, pero la verdad es que siempre son parte importante porque suelen estar entre los mejores, ya sea a nivel posdoc o doctorandos. Tienen la formación, el talento pero también la ilusión de la oportunidad, lo que los hace especiales. De hecho, me pasó cuando llegué a Europa. Vi la oportunidad y trabajé de sol a sol, muchísimo, y ese es un extra en el mundo de la ciencia. Cuando veo a esos nuevos profesionales veo esa misma pasión, esa dedicación incansable que no se ve ni en Estados Unidos ni en Europa. Soy un agradecido cuando miro hacia atrás".

Estrés y cerebro

Sin dudas el cerebro humano está actualmente sometido a una cantidad de estímulos diarios impensados hace décadas. ¿Será esto un problema serio a mediano o largo plazo? "Lo que puedo decir es que cada vez que nos adentramos más e este órgano extremadamente complejo, extraordinario y que se adapta a todas las circunstancias. Es cierto, estamos en un nivel de presiones casi inhumano pero casi siempre reaccionamos bien", expresa.

Más allá de esa mirada, basada en la experiencia científica, Deco destaca el crecimiento de las enfermedades psiquiátricas, que se dan por una suma de factores y probablemente en cerebros con más tendencia al desequilibrio. De todos modos, se muestra optimista sobre las posibilidades a futuro: "Aún en condiciones desfavorables vemos que la mayoría de las veces el cerebro reacciona adecuadamente. Tenemos elementos para pensar en esto. Si sobrevivimos a estas presiones y niveles de estrés vamos a evolucionar (como Humanidad), incluso, cognitivamente".