Guerra al ciberbullying: lanzan un programa integral de educación digital

Tras alertar sobre el vínculo entre el ciberacoso y los suicidios juveniles, el funcionario Lucas Raspall explicó los alcances de la nueva estrategia integral en las escuelas

06:30 hs - Sábado 31 de Octubre de 2026

El Ministerio de Educación santafesino puso en marcha este año un programa de educación digital integral para contener y dar respuesta ante los casos de bullying y ciberacoso que circulan por las redes sociales, pero que impactan directamente en la vida de los adolescentes en edad escolar. "En el patio escolar el acoso era detectado por una portera o una maestra. Ahora, en el patio digital los ataques se viralizan todo el tiempo desde el anonimato y con consecuencias terribles. En la mayoría de los casos de suicidios juveniles se han detectado previamente síntomas de ciberacoso", marcó el coordinador del programa de Educación Digital santafesino, Lucas Raspall.

En las últimas jornadas, el estremecedor caso de alumnos de una secundaria en Catamarca involucrados en acoso y ciberbullying —donde las agresiones sistemáticas contra una alumna de 17 años derivaron en un brote psicótico de la víctima— produjo un fuerte impacto en la opinión pública. En Rosario, en tanto, ocurrió un episodio similar en el Colegio Verbo Encarnado: un grupo de alumnos de primer año habría tomado fotografías de compañeras sin su consentimiento dentro de la institución para luego utilizar herramientas de inteligencia artificial con el fin de crear y divulgar imágenes falsas.

"El diagnóstico es preocupante porque el fenómeno ya está instalado. Lo que ocurrió en Catamarca es algo excepcional y perverso, con gente que está rota; pero en los colegios secundarios hay un desfile permanente de comentarios, memes e imágenes que se comparten sin el consentimiento de muchos y que generan daño. Es cotidiano. Hay grupos de WhatsApp de chismes que funcionan como canales para difundir material o contenidos que lastiman a alguien, y esto pasó a ser moneda corriente", enumeró Raspall.

Para el psiquiatra, esta situación dio origen a una nueva y peligrosa categoría: el "derecho a maltratar" en las redes sociales. "Nadie dice nada; todos se esconden en el anonimato con una viralización que opera como huella permanente de contenidos que representan una tortura las 24 horas de la semana. Algo que antes no sucedía en el ámbito escolar", comparó el especialista.

El desafío para los adultos, según marcó Raspall, pasa por enseñarles a los chicos "a no romper los vidrios, tirar basura, insultar o pelearse en la calle", pero ahora con otra carga sobre la espalda: la de ser ciudadanos digitales. Este concepto resulta clave para evitar el traslado del acoso real al ciberbullying. Si antes todo ocurría en el patio de la escuela y bajo la mirada de una portera o maestra que podían poner orden, ahora el patio digital es escenario de agresión, viralización, anonimato y acoso sin monitoreo, y no es un tema exclusivo de la escuela.

Cuando La Capital le preguntó al funcionario si el daño ocasionado era dimensionado por los adolescentes agresores, Raspall no dudó: "Tienen un conocimiento parcial. No hay, en general, una intención directa sino la cargada, el chiste o algo que les resulta gracioso. No son conscientes de que suben un contenido que condena a la tortura. A punto tal que, cuando hacemos la revisión de intentos de suicidio y suicidio adolescente, las situaciones de acoso en redes son una variable de gran gravedad que genera un efecto sobre el cual no tienen perspectiva de las consecuencias".

Desde la visión del funcionario —quien también se desempeña como concejal oficialista en Rosario—, no hay ley Emma que alcance (normativa en la que Santa Fe fue pionera) ni hechos shockeantes como el de Catamarca "si no se toma conciencia de algo que los estudiantes no pueden autogestionar, sino que depende de los adultos. Es decir, acompañar mejor a nuestros hijos e hijas no solo para que sepan defenderse de un ataque, sino para garantizar que nadie sea el autor de una agresión".

Desde la gestión del Estado

En el marco de las herramientas que desplegó el Estado provincial, Raspall destacó la existencia de protocolos de intervención inmediata, la protección a la víctima y la necesidad de difundir que estas acciones tienen consecuencias, incluso penales.

Dentro del plan de prevención, el programa de Educación Digital Integral que depende del Ministerio de Educación santafesino no apunta a lo meramente prohibitivo o al marco legal. "Pasa por la educación, por capacitar a los docentes y por generar espacios para madres y padres, con un alcance que abarca los tres niveles educativos. Lo hacemos a través de juegos, representaciones y propuestas diversas que han tenido una muy buena receptividad por parte de los maestros", señaló.

¿Qué aconsejarle a los padres? "En una Argentina donde el 65 por ciento de los niños tiene su primer celular a los 9 años, hay que aplicar el control parental desde el nivel primario hasta segundo año de la secundaria para hacer un seguimiento. Luego, se debe trabajar en casa con acuerdos para que haya diálogo, preguntándoles cómo les va con el uso de internet y las redes. En definitiva, se trata de educación y crianza para que existan límites que los cuiden y los ordenen", afirmó.

Un párrafo final estuvo dedicado al aumento de los casos registrados de suicidio en la provincia. "Cuando antes se había pactado no hablar públicamente de esto, las comunicaciones no eran cuidadosas. Esto no significa que no haya una necesidad de hablar, sino que debe hacerse de forma proactiva, cuidadosa, no reduccionista y con foco en la complejidad que tiene un asunto así. En la comunicación es fundamental dejar siempre un canal de ayuda y hablar de forma preventiva en escuelas, parroquias y clubes para tomar cartas en el asunto de un tema que no es individual, sino colectivo y de salud pública".

Control a la IA

La ONG contra el Bullying "Si nos reímos, nos reímos todos" propuso públicamente construir una inteligencia artificial (IA) "ética, segura y que respete los derechos como una tarea colectiva". Para su titular, Arístides Álvarez, las empresas y desarrolladores tienen la responsabilidad de incorporar principios éticos en el diseño, integrar filtros de seguridad antes de lanzar cualquier herramienta y analizar si sus productos pueden ser usados para humillar a personas o cometer delitos. A su vez, remarcó que los gobiernos y organismos deben crear y supervisar el cumplimiento de normativas que protejan la integridad de la ciudadanía.

En cuanto al rol de las escuelas y las familias, señaló que deberán afrontar la responsabilidad de aprender y enseñar a usar la tecnología de forma crítica y responsable. Esto incluye denunciar los usos indebidos de la IA y entender que "lo que sucede en internet tiene un impacto real, y muchas veces muy doloroso, en la vida de las personas".

"Es fundamental proteger la privacidad de los chicos: ser cuidadosos como adultos con las fotos que subimos de ellos, acompañarlos a proteger su intimidad en redes y ayudarlos a ser conscientes de cómo lo que ellos mismos publican puede dañar a los demás", concluyó.