Greenpeace trae el Teléfono Rojo para pedirle a Cristina por la ley de bosques
Los rosarinos podrán llamar a la presidenta Cristina de Kirchner desde el Teléfono Rojo de
Greenpeace para pedir la reglamentación de la ley de bosques. Será el próximo jueves a través de
una cabina móvil de la organización ecologista, que se instalará en las calles de nuestra ciudad.
Lunes 26 de Enero de 2009
Los rosarinos podrán llamar a la presidenta Cristina de Kirchner desde el Teléfono Rojo de
Greenpeace para pedir la reglamentación de la ley de bosques. Será el próximo jueves a través de
una cabina móvil de la organización ecologista, que se instalará en las calles de nuestra ciudad.
El Teléfono Rojo no es más que una derivación directa a distintos teléfonos de la Casa Rosada, "y la gente se va enganchando. Más de mil personas por día, según nuestro contador, están llamando", dijo Hernán Giardini, coordinador de la campaña sobre bosques de Greenpeace. El número es
011-4000-5580.
"La gente se enganchó muchísimo con la campaña, igual que hace más de un año cuando se sancionó la ley de bosques y se juntaron más de 1 millón y medio de firmas. Esta ley para los desmontes y las topadoras para poder planificar las actividades sobre los bosques nativos porque se pierden 300 mil hectáreas de bosques por año, y la realidad es que un año después el Poder Ejecutivo aún no reglamentó la norma, y no se aplica un fondo para la protección de los bosques", sostuvo Giardini en diálogo con una radio rosarina.
"La realidad es que la destrucción de los bosques nativos viene acompañada y provocada por la expansión de la frontera agropecuaria, tanto de la producción de soja como la ganadería que viene arrasando en el centro y norte de nuestro país", señaló el ecologista.
"Desaparece una hectárea de bosque nativo cada dos minutos en esta área y pese a contar con una buena ley, apoyada por gran parte de la sociedad, no está reglamentada y nosotros consideramos que hay un boicot a la norma y tememos que la reglamentación que salga ahora flexibilice parte de las aplicaciones en función de que no sea tan firme la política contra los desmontes", sostuvo Giardini.
Por último, el ecologista explicó que la deforestación además de atentar contra la biodiversidad también genera un cambio climático y que una de las maneras de mitigar los gases del efecto invernadero es frenar los desmontes.
El Teléfono Rojo no es más que una derivación directa a distintos teléfonos de la Casa Rosada, "y la gente se va enganchando. Más de mil personas por día, según nuestro contador, están llamando", dijo Hernán Giardini, coordinador de la campaña sobre bosques de Greenpeace. El número es
011-4000-5580.
"La gente se enganchó muchísimo con la campaña, igual que hace más de un año cuando se sancionó la ley de bosques y se juntaron más de 1 millón y medio de firmas. Esta ley para los desmontes y las topadoras para poder planificar las actividades sobre los bosques nativos porque se pierden 300 mil hectáreas de bosques por año, y la realidad es que un año después el Poder Ejecutivo aún no reglamentó la norma, y no se aplica un fondo para la protección de los bosques", sostuvo Giardini en diálogo con una radio rosarina.
"La realidad es que la destrucción de los bosques nativos viene acompañada y provocada por la expansión de la frontera agropecuaria, tanto de la producción de soja como la ganadería que viene arrasando en el centro y norte de nuestro país", señaló el ecologista.
"Desaparece una hectárea de bosque nativo cada dos minutos en esta área y pese a contar con una buena ley, apoyada por gran parte de la sociedad, no está reglamentada y nosotros consideramos que hay un boicot a la norma y tememos que la reglamentación que salga ahora flexibilice parte de las aplicaciones en función de que no sea tan firme la política contra los desmontes", sostuvo Giardini.
Por último, el ecologista explicó que la deforestación además de atentar contra la biodiversidad también genera un cambio climático y que una de las maneras de mitigar los gases del efecto invernadero es frenar los desmontes.