La ciudad

Furia y duelo: los taxistas amenazan con extender el paro hasta mañana

La muerte del conductor baleado el jueves a la noche cuando iba a socorrer a un compañero asaltado generó una fuerte reacción. Los choferes debatirán hoy en asamblea como seguir.   

Lunes 26 de Enero de 2015

La muerte de Hugo Camilo, el chofer de taxi que el jueves a la noche resultó baleado al ir a socorrer a un compañero que estaba siendo asaltado, fue la gota que colmó el vaso. Quizás porque ni siquiera había sido él la víctima del robo sino que pagó con su vida el incalculable precio de la solidaridad. En ese clima de dolor, impotencia y bronca, los taxistas mantienen un paro desde anteanoche y hoy acompañarán los restos de su colega hasta cementerio. Después harán una asamblea para decidir si extienden la huelga hasta las 6 de mañana o adoptan alguna otra medida. Al filo de la tarde, mientras comenzaba el velorio de la víctima, el ministro y el secretario de Seguridad provincial, Raúl Lamberto y Gerardo Chaumont, respectivamente, mantuvieron una reunión con la intendenta Mónica Fein. Al cierre de esta edición se iban sumando al encuentro dirigentes del sector de los taxistas (ver página 4).
  El violentísimo episodio que terminó con la vida de Camilo, de 48 años y padre de tres hijos, se produjo el jueves poco después de las 22 en Somoza y Polledo, barrio Nuevo Alberdi, adonde llegó un taxi conducido por Daniel Petta (56), quien llevaba a un supuesto pasajero y terminó siendo asaltado.
  Cuando el conductor se dio cuenta de que sería víctima de un robo, accionó el botón de pánico. Y a ese alerta del radiotaxi respondió Camilo, paradójicamente fuera de servicio en ese momento y con su hija Gisela como acompañante, a quien había ido a buscar al sanatorio Plaza donde la chica trabaja como enfermera.
  Al llegar al lugar de donde había salido el SOS Camilo se encontró con Petta, que aún llevaba a su asaltante a bordo. Y cuando le preguntó “¿Todo bien?”, la víctima del asalto le respondió que sí, pero mostró una mano ensangrentada. Entonces él arrancó y en ese momento el ladrón empezó a los tiros.
  No sólo hirió mortalmente a Camilo, que cubrió a su hija con el cuerpo, sino que también disparó al menos tres veces contra el auto de Petta y otras dos contra un tercer taxi, RA 1097, conducido por una mujer llamada Selva, quien también había respondido al alerta de su compañero en compañía de su hijo, ya fuera de servicio.
  El único que fue alcanzado por las balas durante el demencial tiroteo fue Camilo, quien aun así logró manejar unos 150 metros, “hasta Baigorria y Circunvalación, donde se descompuso”, contó ayer Darío, su hermano menor.
  Desde allí fue trasladado al hospital Eva Perón de Granadero Baigorria. Con los intestinos y el colon perforados por el balazo, llegó muy grave. Fue operado y permaneció un día y medio en terapia intensiva, pero no logró sobrevivir.
  “Hugo no estaba armado, no fue a hacerse el héroe, jamás fue de pelear”, dijo Darío, quien pintó a la víctima como “la solidaridad caminando”, cuyo “único vicio fue trabajar” y a quien “el destino maldito castigó”. La familia, dijo, está “sencillamente destruida”.

La reacción. Apenas se conoció la noticia de la muerte de Camilo, los taxis fueron espontáneamente dejando de circular. Cerca de la medianoche del sábado, el Sindicato de Peones (SPT) lanzó una “jornada de duelo”. En los hechos, un paro por tiempo indefinido.

Cantado. “Esto no va más: la policía no trabaja como debe, la Justicia no trabaja como debe, el poder político no trabaja como debe y este es el resultado”, sentenció el titular del gremio, Horacio Boix, antes de ser convocado por las autoridades de Seguridad  a una reunión en la sede de Gobernación.
  En un clima gremial enrarecido por la brutal interna que atraviesa el sindicato, el acompañamiento de los restos de Camilo hasta el cementerio (aún no se sabía si a La Piedad o al de Granadero Baigorria), hoy cerca del mediodía, promete ser más una caravana de compañeros que una movilización organizada por el gremio. El temor es que se produzcan incidentes con choferes autoconvocados.
  Boix adelantó que tras el entierro de Camilo harán una asamblea para evaluar la continuidad de la medida que, prima facie, podría extenderse hasta mañana, a las 6.
  De todos modos, el contenido de la reunión que autoridades y taxistas mantenían al cierre de esta edición de La Capital podría ser clave a la hora de definir el sostenimiento o la suspensión del paro.

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