La ciudad

Fuerte crítica del gobernador a los gremios que rechazaron su propuesta salarial

"La oferta fue avalada por los gremialistas que estaban en la mesa de negociación", admitió Lifschitz y lamentó que "después cambiaron"

Jueves 29 de Marzo de 2018

El gobernador Miguel Lifschitz salió ayer al ruedo a confrontar personalmente con los gremios que el miércoles que viene le pararán la provincia en disconformidad con el aumento salarial otorgado por decreto. Algo que entendieron como el cierre oficial de la discusión paritaria. La inédita salida del mandatario a los medios buscó mostrar su respaldo a los ministros negociadores: de Gobierno, Pablo Farías; de Educación, Claudia Balagué; de Economía, Gonzalo Saglione y de Trabajo, Julio Genesini, a quienes tuvo sentados a su lado en la conferencia con la que rebatió los argumentos gremiales que sustentan el conflicto.

"El martes pasado la propuesta contó el visto bueno de los dirigentes que estaban a la mesa", reveló Lifschitz y aseguró que el 18 por ciento de aumento había sido consensuado en conversaciones previas con los mismos gremios que ayer anunciaron paro: Amsafé, Sadop y ATE entre los más representativos. UPCN, UDA y Amet aceptaron la propuesta desde un comienzo.

El gobernador dejó en claro que los dirigentes docentes y los estatales de ATE (todos marcharán juntos el miércoles a la Casa Gris) fueron superados por las bases, y no defendieron la postura de que fue la "mejor oferta" que podía hacer la provincia. Algo que, según el gobernador, le admitieron los gremialistas en la mesa de conversaciones. "Después cambiaron. Algunos gremios, como los docentes en Santa Fe, no tuvieron siquiera la opción de aprobar la oferta", recriminó.

Aun así, lejos de quebrar lanzas, el mandatario buscó limar las asperezas afirmando que "la paritaria sigue abierta" y no fue cerrada como dicen quienes se han enojado y rechazaron en sus asambleas el aumento.

No obstante, aclaró que "sigue abierta" para discutir todo, menos una mejor oferta salarial. Si esta situación se diera, Lifschitz se ganaría un conflicto con un sector con que el socialismo logró un entendimiento afinado desde que llegó al poder provincial y casi podría decirse constituye quizás el menos aconsejable para confrontar, porque representa al 75 por ciento de los empleados públicos de la provincia: la UPCN.

Después de la trabajosa aprobación de la oferta salarial lograda en su asamblea de delegados por la dirigencia sindical de UPCN, el gobierno tomó nota de que no podría modificar la propuesta sin enemistarse con este gremio. Y ayer Lifschitz lo dejó en claro eso cuando ratificó que no habrá nueva oferta.

El gobernador llamó ayer a los gremios a discutir, entre otras cosas, el descuento de los días de paro. Decisión que, de paso, ratificó. ATE ya advirtió que si esto se concreta, denunciará a la provincia ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Defensa

Lifschitz relató ayer cómo fue el proceso que llevó a que "se hiciera la mejor propuesta del país, como lo demuestran los gráficos (que exhibió)".

"La apertura de paritarias en la provincia la hicimos, como ocurre habitualmente, a mediados de febrero, en un consenso con las distintas organizaciones gremiales. Desde ese momento iniciamos una serie de reuniones para buscar un acuerdo y un consenso. Mientras tanto, las organizaciones gremiales y nosotros mirábamos el escenario nacional y lo que estaba ocurriendo en otras provincias y con otros sectores de la actividad privada en materia de negociación salarial", puntualizó el gobernador.

En tal sentido, subrayó que "el concepto general nos marcó que casi nadie superaba el 15 por ciento, que fue la pauta que marcó el gobierno nacional, tanto en el sector privado como en el público, y en muchas provincias terminaron finalmente arreglando por esos montos. En cuotas, en tramos. En general en tres tramos. Así ocurrió en una provincia similar a la nuestra, como es Córdoba. En otros lugares incluso con porcentajes menores. En algunas provincias sin siquiera convocar a paritarias sino de manera autoritaria o unilateral por parte de los gobiernos", confió Lifschitz.

Algo es seguro, el futuro es incierto en Santa Fe. Tras la Semana Santa sobrevendrán días de paro, escuelas vacías y oficinas públicas sin atención. El gobierno provincial se muestra inflexible y no parece dar un paso atrás en su decisión de cerrar la negociación en el 18 por ciento de aumento. Los gremios tampoco ceden. El final, por ahora, está abierto.

"Hay sectores gremiales muy politizados"

El gobernador Miguel Lifschitz remarcó ayer que "hay sectores gremiales que están muy politizados y responden a determinados partidos políticos, y no está mal que así sea. Nosotros les queremos aclarar que no tenemos nada que ver con la propuesta en materia de educación, de políticas sociales que lleva adelante el gobierno nacional. Si hay cuestionamientos al gobierno nacional, se deben expresar donde corresponden", destacó. En tal sentido, subrayó que este año se invertirán 2 mil millones de pesos en infraestructura escolar.

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